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Artista recrea las horribles prácticas de un centro de rehabilitación para lesbianas
Publicado por: Scarlet Stuardo
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Luce como una realidad del siglo pasado, pero existe en pleno siglo XXI: en Ecuador hay m√°s de 200 centros de “rehabilitaci√≥n” para personas homosexuales y transexuales, los que pretenden “sanar” a sus pacientes de su identidad y orientaci√≥n sexual.

Si bien lo anterior ya suena terrible por s√≠ mismo, la verdad es que lejos de participar de “pr√°cticas” dirigidas por psic√≥logos o psiquiatras, quienes son internados en estos lugares sufren todo tipo de violencia, acoso y discriminaci√≥n, y de una agresiva “terapia cristiana”.

La fot√≥grafa ecuatoriana Paola Paredes, conocida por plasmar en sus obras la realidad de muchos homosexuales, quiso recrear las terribles vivencias que enfrentan los pacientes de estos centros que son internados por sus familiares por m√°s de 500 mil pesos al mes, en su proyecto “Hasta que cambies”.

“Desafortunadamente, aunque la legislaci√≥n ecuatoriana lo proh√≠ba, la mayor√≠a de estos centros contin√ļan abiertos porque est√°n disfrazados como instituciones de tratamiento para alcoh√≥licos y drogadictos”, explica Paredes en su sitio.

En los registros, la mujer realiza un viaje visual por las distintas torturas que viven los pacientes transexuales y lesbianas, las que comienzan cuando son encerradas contra su voluntad. Para dar con esta información, Paola logró conocer a una de las víctimas quien le contó cómo funcionan estos lugares (puesto que está prohibido grabar dentro).

“Durante seis meses entrevist√© a una de las v√≠ctimas, una mujer que hab√≠a estado encerrada en una de estas cl√≠nicas, con el tiempo, reun√≠ testimonios eventuales de otras mujeres. La imposibilidad de grabar dentro de estos centros, hizo que contar esta historia con pr√°cticas de documentaci√≥n tradicionales fuera descartado”, detalla la artista.

Para llevar a cabo el proyecto, Paola se encargó de la dirección y producción, mientras que las fotógrafas Ana María Vizcarra y Dasha Sánchez se desenvolvieron como asistentes de cámara.

“Podr√≠a haber sido una m√°s”

Hace tres a√Īos, Paola public√≥ una serie de fotograf√≠as que graficaron uno de los momentos m√°s importantes de su vida: cuando le cont√≥ a sus padres sobre su homosexualidad. Con tres c√°maras ubicadas en distintos puntos alrededor de su mesa, la mujer fotografi√≥ la emotiva reuni√≥n que convoc√≥ a su mam√°, pap√° y dos hermanas.

“Pens√© que si mi familia no me hubiera aceptado cuando les revel√© mi homosexualidad, podr√≠a haber sido una m√°s de las j√≥venes enviadas a estas instituciones en espera de una cura”, cuenta la artista quien aparece entre l√°grimas y abrazos en la galer√≠a de fotos.

Paola Paredes
Paola Paredes

Cuenta que esta noci√≥n fue la inspiraci√≥n que la llev√≥ a recrear las im√°genes, convirti√©ndose en la protagonista de cada una. “Incorpor√© mis propias emociones y experiencias con m√©todos teatrales para explorar el abuso al que fueron sometidas las mujeres”, a√Īade.

Finalmente, Paola reconoce que en Ecuador a√ļn existe un alto nivel de homofobia y transfobia el que no ha desaparecido a pesar de innumerables iniciativas. “Ni las leyes ni el activismo han cambiado las actitudes en mi pa√≠s. Hasta que no se reconozca el derecho humano a la orientaci√≥n sexual o la identidad de g√©nero, s√≥lo queda esta ‘enfermedad que tratar√°n de curar”, concluye.

A continuaci√≥n revisa el proyecto visual “Hasta que cambies”, junto a los testimonios entregados por las entrevistadas de Paola Paredes.

Paola Paredes
Paola Paredes

“El sue√Īo elude a las chicas, se les dice que son una abominaci√≥n a Dios, a su pa√≠s, una decepci√≥n para sus padres. Ella es una paciente involuntaria en una cl√≠nica ilegal”.

Paola Paredes
Paola Paredes

“A las 6 de la ma√Īana, a las j√≥venes se les dice que se alineen, tres a la vez, para entrar al ba√Īo. Si no responden con orden y obediencia, se les amenaza con severa disciplina y su mal comportamiento se registra en el cuaderno de anomal√≠as”.

Paola Paredes
Paola Paredes

“Ella est√° sola por un m√°ximo de siete minutos, un m√≠nimo de cuatro, para su ducha. Lo que siguen son, horas de m√ļsica cat√≥lica, estudio estricto del libro de Alcoh√≥licos An√≥nimos y terapia para su “desorden” de homosexualidad”.

Paola Paredes
Paola Paredes

“Estudiar minuciosamente la biblia y orar toma las ma√Īanas, las tardes y las noches. Las j√≥venes son instruidas a orar sentadas en sillas, de pie o de rodillas. El personal se mueve alrededor para comprobar que est√°n orando con los ojos cerrados. Si no lo hacen bien o si no aprenden correctamente los pasajes b√≠blicos, se les anota en el libro de anomal√≠as”.

Paola Paredes
Paola Paredes

“El maquillaje de la ma√Īana es, seg√ļn los terapistas, c√≥mo las ni√Īas deben divertirse. Contratan a travestis y a drag queens para que lleven a cabo clases grupales sobre trenzar cabello, manicura y maquillaje”.

“Frente al espejo, la ‘paciente’ es observada por otra chica, que controla la manera correcta del aplicaci√≥n del maquillaje. A las 7:30 am, se mancha los labios con un rojo fuerte, un poco de polvo en sus mejillas, hasta que sea considerada una ‘mujer adecuada”.

Paola Paredes
Paola Paredes

“Las internas entran en el comedor en l√≠nea. Dicen ‘buen provecho’, comen su almuerzo en silencio y dicen gracias. Tienen que permanecer en silencio. En sus platos es at√ļn y arroz, pan o sopa de fideos aguado”.

“Entre comidas, la puerta del refrigerador permanece con candado. En ciertas ocasiones, los residentes pueden solicitar que los padres les lleven cierto tipo de comidas. Pero de lo contrario la refrigeradora permanece cerrada todo el tiempo”.

“Durante el fin de semana a las internas se les permite ver una pel√≠cula mientras comen una galleta o un trozo de chocolate. Es el √ļnico momento de placer que tienen cada semana cuando las demandas de la rutina semanal afectan emocionalmente a las chicas”.

Paola Paredes
Paola Paredes

“Cada mujer encarcelada pasa horas y horas de su tiempo en tareas de limpieza. Cada d√≠a se le asigna a un lugar de limpieza: la oficina, pasillo, cocina o ba√Īo. Las chicas m√°s tarde recuerdan sentirse vac√≠as o peor, no sienten nada. Si el personal no est√° satisfecho con su trabajo, las insultan y les golpean en el sitio”.

Paola Paredes
Paola Paredes

“Para los materiales de limpieza, la mujer joven est√° equipada con una esponja, un trapo y un cepillo de dientes”.

Paola Paredes
Paola Paredes

“Si el insomnio no les mantienen despiertas, son los sonidos de las mujeres que son torturadas. Uno de los terapeutas pone m√ļsica religiosa en volumen alto durante toda la noche para enmascarar el ruido”.

“Al entrar en cualquier habitaci√≥n, las internas siempre se encuentran con un artefacto o santuario de Jes√ļs o Mar√≠a. El personal cree que est√°n haciendo el trabajo de Dios, salvando a los j√≥venes del diablo”.

Paola Paredes
Paola Paredes

“Una trabajadora del centro golpe√≥ con un cable de televisi√≥n a una joven por dejarse una bolsa encima de una silla. Se encarg√≥ de que todos fu√©ramos testigos de lo que suced√≠a”.

Paola Paredes
Paola Paredes

“La bebida era peor que los golpes. No obligaban a beberla a las que hab√≠amos sido castigadas por mala conducta. No sab√≠amos que est√°bamos bebiendo. Las mujeres del centro sospech√°bamos que era una mezcla de cloro, caf√© amargo y agua del inodoro”.

Paola Paredes
Paola Paredes

“Una de las j√≥venes busca sus propias maneras de salir. Se tom√≥ el contenido de una botella de champ√ļ. La peque√Īa esperanza es que la lleve a una cama de hospital, fuera del centro anti-adicci√≥n”.

Paola Paredes
Paola Paredes

“En el cuarto de ba√Īo, hay que tener cuidado a la hora de fregar. Us√°bamos un cepillo de dientes y todo deb√≠a quedar reluciente. Si comet√≠amos cualquier m√≠nimo error, los ordenanzas empujaban nuestras cabezas contra el inodoro y nos asfixiaban hasta que todo estaba perfecto”.

Paola Paredes
Paola Paredes

“Una de las mujeres permaneci√≥ atada toda la noche. Sus padres la hab√≠an sedado y secuestrado para llevarla al centro contra su voluntad. All√≠, era frecuente que el personal del centro la atase a la cama o al ba√Īo durante muchas noches”.

“El due√Īo del centro monitorea a los residentes usando c√°maras de seguridad que existen por todo el centro. Cuando llega a su casa vigila a las internas desde las pantallas que tiene instalado en su hogar”.

Paola Paredes
Paola Paredes

“El terapeuta sabe que las internas lesbianas no tienen permiso de hablar entre ellas. Una de ellas es atrapada pas√°ndose notas y es llevada a la sala de terapia. Cuando ella llega, m√ļsica religiosa esta tocando a todo volumen. El terapeuta la golpea en el pecho, ordena que se arrodille en el piso fr√≠o y le abre los brazos. Ella toma el peso de las biblias, una por una, ella aguanta el peso de las biblias”.

Paola Paredes
Paola Paredes

“Como parte del r√©gimen diario dise√Īado para “curar” la homosexualidad, el ejercicio se lleva a cabo por la ma√Īana temprano o por la noche. Un terapeuta grita a las chicas mientras hacen flexiones en el piso”.

“Cada noche las internas toman diferentes tipos de pastillas, a menudo son descritas como vitaminas pero ninguna son etiquetadas. Los medicamentos var√≠an en color; Algunos causan insomnio, otros la p√©rdida de memoria. Una de las internas sospecha, pero no est√° segura, de que fue violada despu√©s de tomar una de estas pastillas”.

Paola Paredes
Paola Paredes

“Cuando te niegas a comer la comida que el centro te ofrece, uno de los trabajadores tiene la costumbre de empujarte a una esquina y propinar brutales palizas como forma de dar ejemplo al resto de los pacientes”.

Paola Paredes
Paola Paredes

“La violencia de los trabajadores de la cl√≠nica no se limita a los d√≠as en que los pacientes han desobedecido las reglas. Ellos tienen carta blanca para hacer lo que quieran. Los golpes o la asfixia son comunes”.

Paola Paredes
Paola Paredes

“Bajo la mirada del terapeuta masculino, las internas son forzadas de vestirse con faldas cortas, maquillaje y tacones para practicar caminar como ‘mujeres reales’. El acto es emocionalmente agotador, humillante y f√≠sicamente doloroso”.

Paola Paredes
Paola Paredes

“Algunas de las j√≥venes han relatado que fueron violadas por varios empleados varones como parte de los programas de tratamiento para curar la homosexualidad. Otros a√ļn tienen vagos recuerdos que sugieren que fueron agredidos sexualmente, tras haber sido drogados”.

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