Internacional
Miércoles 05 junio de 2019 | Publicado a las 09:49
Ex n√ļmero tres del Vaticano presenta apelaci√≥n a condena por abusos sexuales contra menores
Por Diego Vera
La información es de Agence France-Presse
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El cardenal australiano George Pell, ex n√ļmero tres del Vaticano, cuestion√≥ este mi√©rcoles en apelaci√≥n su condena a seis a√Īos de prisi√≥n por abusos sexuales contra menores de edad en 1996 y 1997 , alegando que los cargos en su contra son “extra√Īos” e “imposibles”.

Pell, de 77 a√Īos, fue condenado en diciembre por cinco cargos de abusos sexuales contra dos ni√Īos del coro de la Catedral de Melbourne.

El cardenal hab√≠a llegado a administrar las finanzas del Vaticano y particip√≥ en la elecci√≥n de dos Papas, pero en marzo de este a√Īo fue sentenciado a seis a√Īos de c√°rcel.

Este miércoles, en el inicio de la audiencia de apelación, Pell se mantuvo sentado -flanqueado por agentes de la policía- con las manos entrelazadas, aunque a veces tomó notas.

Pell y sus abogados basan su apelaci√≥n en que la pena impuesta en diciembre era cuestionable, porque se basaba en el testimonio de una √ļnica v√≠ctima sobreviviente. Una de la v√≠ctimas de Pell muri√≥ de sobredosis de drogas en 2014 y nunca revel√≥ los abusos.

Al llegar este miércoles para presentarse ante tres jueces del tribunal, Pell vestía su collar clerical y una chaqueta negra.

El caso estar√° presidido por tres jueces: la presidenta de la Corte Suprema del estado de Victoria, la jueza Anne Ferguson, el presidente de la Corte de Apelaciones, el juez Chris Maxwell, y el juez Mark Weinberg.

El cardenal siempre sostuvo su inocencia, y sus defensores afirman que es sancionado de forma injusta a raíz de las varias maniobras de encubrimiento de la Iglesia católica en favor de los sacerdotes pedófilos.

Las audiencias por la apelaci√≥n est√°n previstas para este mi√©rcoles –que ya concluy√≥– y jueves, aunque los tres jueces tendr√°n por delante un proceso que puede extenderse por varias semanas antes de emitir una decisi√≥n.

Los tres jueces pueden rechazar la apelación, ordenar un nuevo juicio o absolver a Pell, pero cualquier decisión podrá apelada a la máxima corte australiana.

Agence France-Presse
Agence France-Presse

Jueces visitaron la catedral

Antes de las audiencias de este miércoles los tres jueces visitaron la Catedral de Melbourne, para tratar de entender las evidencias que serán consideradas.

La defensa alega que los tiempos en que habr√≠an ocurrido las agresiones sexuales son “imposibles”, si se consideran los desplazamientos en el interior de la catedral.

Por eso, el abogado principal de Pell, Bret Walker, abri√≥ las audiencias de la apelaci√≥n analizando la “imposibilidad” de que los abusos hayan sido cometidos.

Walker aseguró que Pell se encontraba con otros fieles en la puerta occidental de la Catedral cuando los abusos fueron cometidos.

Los apelantes tambi√©n afirman que no era posible fue los dos j√≥venes del coro hayan abandonado su grupo sin que ello fuera notado, o que las agresiones sexuales en la sacrist√≠a no hayan sido vistas ya que la catedral a√ļn estaba llena de fieles luego de la misa.

El testimonio y posterior interrogatorio de la v√≠ctima sobreviviente ocurri√≥ √ļnicamente ante los jurados y jueces.

El primer juicio en este caso, ocurrido el a√Īo pasado, termin√≥ con un jurado dividido de forma irremediable, pero Pell result√≥ condenado al fin de un segundo juicio.

Pell, un sacerdote abiertamente conservador, tuvo un ascenso meteórico hacia la jerarquía de la iglesia católica, y se convirtió en el más influyente sacerdote de Australia.

Antes de su condena, el ex primer ministro John Howard había sido una de varias personalidades en hacer enormes elogios al religioso.

Jeremy Gans, un experto en justicia criminal en la Universidad de Melbourne, dijo antes del inicio de estas audiencias que exist√≠a “una buena posibilidad de que Pell tenga √©xito” en su apelaci√≥n.

“Es inusual que tales sentencias sean adoptadas con base √ļnicamente en el testimonio de la v√≠ctima, sin otra evidencia de la culpa”, apunt√≥.

De acuerdo con Gans, “esto no significa que Pell sea inocente o que el jurado cometi√≥ un error. Significa que la corte de apelaciones puede llegar a la conclusi√≥n de que el veredicto del jurado no es un veredicto seguro”.

En el exterior de la corte, víctimas de abusos por parte de religiosos parecían desalentados ante la posibilidad de que Pell sea absuelto en la apelación.

“Los jurados y abogados van a jugar con palabras”, dijo Joseph Mitchell. “Una vez m√°s somos tratados como un pu√Īado de imb√©ciles”, lament√≥.

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