Internacional
Sábado 29 diciembre de 2018 | Publicado a las 07:30 · Actualizado a las 07:31
Sólo un 13% de los océanos del mundo se mantiene como "zona virgen" de actividades humanas
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-Un nuevo estudio que examina los efectos de estr√©s provocados por los humanos sobre el medio marino muestra que solo el 13% de los oc√©anos puede a√ļn ser considerado silvestre.

-De las restantes zonas vírgenes, gran parte de las cuales se encuentran en alta mar y en los polos, menos del 5 % están protegidas y el cambio climático y los avances tecnológicos podrían amenazarlas.

Un nuevo estudio ha encontrado que los humanos han acabado con la mayoría de las zonas vírgenes de los océanos del mundo.

En el primer mapa mundial de los impactos de los humanos sobre los medios marinos, un equipo de científicos de Australia, Canadá y los Estados Unidos demostró que quedan muy pocos rincones del mundo que no se hayan visto afectados por el transporte marítimo, la minería y la pesca comercial.

S√≥lo un 13% de los oc√©anos del mundo retiene ecosistemas intactos y est√°n libres de estos impactos ‚ÄĒla definici√≥n de entorno silvestre marino seg√ļn el equipo‚ÄĒ. Y del restante entorno silvestre bajo el agua, menos del 5% est√° protegido.

‚ÄúSabemos lo valiosos y √ļnicos (que son) los lugares en el oc√©ano que no tienen altos niveles de actividad humana‚ÄĚ, dijo Kendall Jones, un cient√≠fico conservacionista con la Wildlife Conservation Society (Sociedad para la Conservaci√≥n de la Vida Silvestre), en una entrevista. Son el hogar de una amplia variedad de seres vivos, entre ellos muchos de los mayores depredadores del oc√©ano, a√Īadi√≥.

Pero a diferencia de nuestro conocimiento de c√≥mo ha desparecido la naturaleza silvestre en la tierra, ‚Äúno ten√≠amos un mapa mundial real de d√≥nde est√°n esas zonas‚ÄĚ en el oc√©ano, dijo Jones, que es tambi√©n un candidato doctoral de la Universidad de Queensland en Australia.

Para desarrollar ese mapa, Jones y sus colegas trazaron las zonas de 19 ‚Äúfactores de estr√©s‚ÄĚ humanos en los oc√©anos del mundo, que van desde la pesca intensiva y el transporte mar√≠timo hasta los factores terrestres como la escorrent√≠a de fertilizantes.

Luego examinaron a fondo una resolución de 1 kilómetro cuadrado y escogieron los lugares en el medio marino que exhibían el menor impacto combinado. Esos lugares equivalían a 54 millones de kilómetros cuadrados, o 13,2% del medio marino.

El equipo tambi√©n se centr√≥ en 16 √°reas diferentes en los oc√©anos y descubri√≥ inmensas disparidades en la distribuci√≥n del entorno silvestre marino. Por ejemplo, partes de los oc√©anos √ćndico y Pac√≠fico ocupan m√°s de 16 millones de kil√≥metros cuadrados de zonas silvestres.

Pero el √°rea alrededor del sur de √Āfrica tiene menos de 2000 kil√≥metros cuadrados de zonas silvestres. Jones se√Īal√≥ que los investigadores quer√≠an que esta parte del an√°lisis ayudara a identificar ‚Äúla mejor de las mejores‚ÄĚ de las zonas silvestres que quedan en estas √°reas como objetivos potenciales para la conservaci√≥n.

Una plataforma petrolífera en la costa de Brasil. Imagen de Divulgação Petrobras/ABr (Agência Brasil [1]) (CC BY 3.0 br), mediante Wikimedia Commons.
Una plataforma petrolífera en la costa de Brasil. Imagen de Divulgação Petrobras/ABr (Agência Brasil [1]) (CC BY 3.0 br), mediante Wikimedia Commons.

El estudio, publicado el 23 de julio en la revista Current Biology, destaca la singularidad ‚ÄĒpero no la ausencia total‚ÄĒ del entorno silvestre marino cerca de poblaciones con alta densidad humana y las zonas costeras. Tambi√©n en estos lugares es donde se encuentran muchas √°reas marinas protegidas. A√ļn podr√≠an albergar especies en peligro de extinci√≥n o ecosistemas amenazados, como los arrecifes de coral, afirma Jones, pero muy pocos pueden ser a√ļn consideradas zonas silvestres.

‚ÄúNo estamos diciendo que haya lugares que no merecen protecci√≥n o medidas de conservaci√≥n‚ÄĚ, dijo. ‚ÄúSino que argumentamos que tambi√©n es importante salvar aquellos lugares silvestres que todav√≠a funcionan como si lo fueran‚ÄĚ.

Las mayores concentraciones de entorno silvestre aparecen en los polos y en alta mar. De hecho, el desaf√≠o de atravesar el hielo marino alrededor de la Ant√°rtica y el √Ārtico y las inmensas distancias que se deben viajar para llegar a puntos distantes en el mar abierto han protegido estas zonas.

Pero Jones sostuvo que los avances tecnológicos estaban permitiendo a los humanos adentrarse más a fondo en los océanos en busca de pescado.

Y el cambio clim√°tico est√° derritiendo los hielos marinos, lo que abre nuevas partes del √Ārtico, en su d√≠a inaccesible, a la pesca y la miner√≠a en busca de recursos naturales. Esas amenazas inminentes al entorno silvestre marino sugieren que puede que necesitemos cambiar el rumbo en la protecci√≥n de estos lugares, dijo Jones.

Una vista aérea de la Gran Barrera de Coral. Imagen de Rhett A. Butler/Mongabay.
Una vista aérea de la Gran Barrera de Coral. Imagen de Rhett A. Butler/Mongabay.

Lo compar√≥ a los diferentes enfoques en la asistencia sanitaria. ‚ÄúEn este momento, estamos gastando todo nuestro dinero en cirug√≠a card√≠aca de urgencia sin ninguna medida preventiva de salud‚ÄĚ, manifest√≥, ‚Äúpor lo que solo estamos trabajando en la sala de emergencia‚ÄĚ.

‚ÄúEstamos diciendo que tambi√©n deber√≠amos ir al otro extremo del espectro y salvar estos lugares antes de que alcancen esa fase‚ÄĚ.

Eso requerir√° cooperaci√≥n internacional, ya que implica que diferentes pa√≠ses trabajen juntos para proteger partes del oc√©ano que est√°n fuera de una √ļnica jurisdicci√≥n, asegura Jones. Las organizaciones que administran las pesquer√≠as para las regiones del planeta, en vez de pa√≠ses individuales, podr√≠an trabajar juntas para limitar la pesca comercial en las zonas silvestres.

Jones dijo que otro problema es que m√°s de la mitad de toda la pesca en alta mar est√° subvencionada.

‚ÄúEl gobierno financia estos barcos para que vayan y pesquen en lugares muy remotos, algo que de otra manera no ser√≠a posible‚ÄĚ, dijo Jones.

Una ballena jorobada. Imagen de Rhett A. Butler/Mongabay.
Una ballena jorobada. Imagen de Rhett A. Butler/Mongabay.

Los autores apuntan que las Naciones Unidas est√°n refinando los detalles para el ‚ÄúAcuerdo de Par√≠s para los Oc√©anos‚ÄĚ mundial. El pacto jur√≠dicamente vinculante est√° orientado a proteger la biodiversidad en mar abierto, y Jones indica que esperaban que estuviese listo para ser firmado en el 2020.

Acuerdos de esta magnitud podrían ayudar a hacer frente a presiones sobre las que los humanos tienen menos control, como el cambio climático y mantener estas zonas silvestres como refugios esenciales en el futuro.

‚ÄúLos estudios han mostrado que los lugares intactos con bajos niveles de impacto humano pueden ser m√°s resistentes al cambio clim√°tico o la escorrent√≠a terrestre‚ÄĚ, sostiene Jones.

‚ÄúSalvar estos lugares intactos podr√≠a ser una buena opci√≥n para permitir a las especies y a la biodiversidad adaptarse y recuperarse de esos impactos del cambio clim√°tico que no podemos gestionar tan f√°cilmente‚ÄĚ. finaliza.

Este artículo se publicó originalmente en Mongabay Latam.

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