Desde que tomaron el poder el pasado mes de agosto, los talibanes han endurecido sus leyes en cuanto al respeto de su rigurosa visión de los preceptos religiosos del Islam. Después de prohibir que las mujeres viajen sin compañía de un familiar varón cuando se desplacen más de 72 km y que muestren su rostro cuando viajen en taxi, los talibanes han reprimido severamente la venta y el consumo de alcohol.

Los servicios de inteligencia afganos informaron el domingo que incautaron unos 3.000 litros de alcohol de contrabando y los arrojaron a un canal de Kabul, en cumplimiento con la prohibición de la venta y el consumo de alcohol bajo el gobierno de los talibanes.

En un vídeo difundido por la Dirección General de Inteligencia (GDI), los servicios especiales del Emirato Islámico, que es como se autodenomina el gobierno talibán, aparecen varios uniformados vaciando barriles en un canal.

La GDI dijo en un comunicado que se incautaron y destruyeron 3.000 litros de alcohol tras una operación en un distrito de la capital afgana, durante la cual se detuvo a tres hombres.

“Los musulmanes deben abstenerse de fabricar y suministrar alcohol”, dijo en el video una figura religiosa antes de lanzarse el contenido a un río de Kabul.

La venta y el consumo de alcohol ya estaban prohibidos bajo el anterior gobierno respaldado por Occidente.

Pese a esto, los talibanes que defienden una visión rigurosa del Islam, han intensificado la represión desde que tomaron el poder a mediados de agosto.

El Ministerio de Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio también ha emitido varias recomendaciones que reducen los derechos de las mujeres.