Varios sanitarios y periodistas fueron detenidos hoy frente a la prisión de la región rusa de Vladímir, donde se encuentra el líder opositor ruso, Alexéi Navalni.

Los sanitarios de la Alianza de Médicos intentaban acceder al centro penitenciario para examinar a Navalni, cuya salud se ha deteriorado.

Los funcionarios de la prisión impidieron a los sanitarios acceder al recinto y se negaron a aceptar la solicitud oficial que escribió la médica Anastasía Vasílieva, colaboradora de Navalni.

Vasílieva criticó a las autoridades por denegarle la asistencia médica a un preso “moribundo”, en alusión al político. En agosto el hombre estuvo en coma después de ser envenenado con el agente químico Novichok.

Entre los detenidos figuran la propia Vasílieva, varios sanitarios con batas blancas y reporteros como el corresponsal del canal CNN, Matthew Chance.

La policía le había pedido en varias ocasiones a los presentes que se dispersaran, tras lo que en la zona se personó un furgón policial. Los agentes procedieron a practicar las detenciones al considerar la acción una protesta no autorizada.

Los aliados de Navalni denuncian que están matando lentamente al político, que cumple dos años y medio de prisión por un antiguo caso penal.

Fiebre y huelga de hambre

Se trasladó a Navalni a la enfermería de la prisión con fiebre alta y síntomas de enfermedad respiratoria.

El opositor ruso se declaró hace una semana en huelga de hambre para protestar por la negativa a ser examinado por un médico de su confianza.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró hoy que, “si realmente se trata de una enfermedad, se garantizará el tratamiento adecuado”.

Navalni se encuentra desde el pasado 11 de marzo en el centro penitenciario número 2 de la región de Vladímir. El establecimiento se encuentra a 100 kilómetros a este de Moscú.

El líder opositor acusó al presidente ruso, Vladímir Putin, de oedenar su asesinato al Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB).