Portugal, que se encuentra confinado desde el 15 de enero, sumó hoy su 37º día consecutivo de caídas en los casos activos de covid-19, en una jornada en la que notificó 847 contagios y 30 muertes.

Según el último boletín de la Dirección General de Salud (DGS), hay 60.493 casos activos (un millar menos que ayer) y desde que estalló la pandemia Portugal acumula 811.306 infecciones y 16.595 fallecidos por el virus.

Este martes reportó 30 muertes, un repunte respecto a las 25 del día anterior, pero inferior a la media de la última semana.

Los contagios diarios también superan el dato del lunes, cuando se registró la cifra más baja en seis meses (365).

En los hospitales, la situación siguió mejorando: hay 1.278 pacientes ingresados con covid-19 (125 menos), de los cuales 312 están en unidades de cuidados intensivos (30 menos).

El Gobierno está ultimando su plan de desescalada, que será aprobado en consejo de ministros y presentado este jueves, tres días después de una reunión con especialistas para valorar la situación epidemiológica del país.

Las propuestas de los epidemiólogos apuntan a la apertura de guarderías y preescolar a partir del 15 de marzo, así como permitir al comercio ciertos servicios de venta en la puerta de los establecimientos.

La patronal lusa pidió hoy que también se permita a partir de esa fecha la enseñanza presencial hasta el sexto curso de la enseñanza básica (11 años) y la apertura de librerías y peluquerías.

“La economía está cerrada. Portugal no está trabajando, pero los portugueses no se quedan en casa”, señala la Confederación Empresarial de Portugal (CIP) en un documento que entregará en su próxima reunión con el Gobierno.

La ministra de Salud lusa, Marta Temido, ya admitió el lunes que en las últimas semanas se ha verificado un aumento de la movilidad de los portugueses.