La justicia española suspendió este lunes el reconfinamiento de los habitantes de una zona de Cataluña alrededor de la ciudad de Lérida, ordenado el domingo por las autoridades regionales a raíz de una fuerte alza de los casos de Covid-19. El presidente de la Generalitat respondió que no acepta la decisión judicial.

La pandemia está poniendo a prueba el funcionamiento del sistema de las autonomías en España, concretamente en Cataluña, donde el gobierno regional enfrenta serios problemas para implantar un confinamiento en Lleida y otras zonas que han registrado un preocupante rebrote del coronavirus.

La justicia rechazó ratificar la orden de confinamiento emitida por el gobierno catalán por considerar que una medida tan excepcional solo puede ser promulgada en el marco de un estado de alarma en Cataluña, que tendría que ser declarado por el gobierno central.

“El Juzgado de Guardia de Lérida acuerda no ratificar las medidas de la Resolución de 12 de julio de 2020” tomada por el gobierno regional, al considerarlas “contrarias a derecho”, indicó en su cuenta Twitter el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.

La juez García Muñoz sostuvo también que no está suficientemente detallado el informe del gobierno regional que avala la cuarentena en varios municipios catalanes, calificándolo de “ambiguo”, y afirmando que no concreta el nivel de gravedad de la transmisión comunitaria del virus.

La magistrada mantiene por tanto que las medidas de confinamiento son desproporcionadas, mientas el gobierno central presidido por el socialista Pedro Sánchez no descarta decretar el estado de alarma en Cataluña para facilitar la gestión sanitaria del ejecutivo regional en tiempos de pandemia.

“No aceptamos la decisión judicial”

Por su parte, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, respondió que “no acepta” la decisión judicial y ha añadido que asumirá las “consecuencias que se deriven de no poner en peligro la salud de las personas”.

“No aceptamos esta decisión judicial y el Govern toma la iniciativa con la convocatoria de un Consell Executiu que aprobará un plan de rebrotes para actuar con toda la contundencia que sea necesaria, en todos los rincones del país, en función de la situación epidemiológica”, aseveró Torra en una comparecencia de urgencia.

Es la primera vez desde el 21 de junio, cuando terminó el confinamiento general en España, que se vuelve a decretar el confinamiento domiciliario en una zona.

La zona afectada abarca a Lérida y siete comunas que la rodean, a unos 150 km de Barcelona.