Internacional
Lunes 15 junio de 2020 | Publicado a las 12:00 · Actualizado a las 12:27
Protestas antirracistas recuerdan pasado colonial de Bélgica y la masacre de Leopoldo II en el Congo
Por Diego Vera
La información es de Radio France Internationale
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Con las protestas en Estados Unidos tras la muerte de George Floyd, B√©lgica empieza a despertar y a enfrentarse a su pasado colonial. Desde mediados del siglo XIX y hasta 1960, el pa√≠s europeo tuvo en su poder Zaire, un pa√≠s con un territorio 10 veces mayor que B√©lgica y que ahora es la Rep√ļblica Democr√°tica del Congo.

En el pa√≠s hay estatuas que recuerdan al Rey Leopoldo II, m√°ximo art√≠fice de la colonizaci√≥n del Congo, pero que en las √ļltimas semanas han sido vandalizadas.
Varios activistas piden que se retiren.

Fue durante 25 a√Īos, desde finales del siglo XIX hasta principios del XX, que el Rey Leopoldo II de B√©lgica administr√≥ de forma privada el conocido como Congo belga, con el que aument√≥ su fortuna personal, con la extracci√≥n del marfil y el caucho, por el que, seg√ļn los c√°lculos, murieron 10 millones de congole√Īos en situaci√≥n de esclavitud.

Ahora, varias organizaciones del pa√≠s creen que ya es momento de pedir cuentas al rey y eliminar el medio centenar de estatuas del monarca que hay por todo el pa√≠s. La activista belgocongole√Īa, Mireille Tseusi-Robert, piensa que es momento de acabar con el pasado colonial, aunque cree que es s√≥lo el principio.

‚ÄúPara nosotros, Leopoldo II perpetr√≥ un genocidio en el Congo, matando a 10 millones de personas. As√≠ que creemos que hay que retirar estas estatuas y colocarlas en un museo, con un programa pedag√≥gico, con las explicaciones que sean necesarias; pero no debe tener espacio en la ciudad, porque desde el momento en que erigimos un monumento o una estatua, es que no tenemos nada que decir, que felicitamos las acciones de la persona que la representa‚ÄĚ, dice Mireille Tseusi-Robert.

Se retir√≥ ya una estatua en Amberes del Rey, porque tras las protestas ciudadanas se da√Ī√≥ gravemente, aunque en la ciudad ya han avanzado que tras su restauraci√≥n, muy probablemente se colocar√° en el museo.

También se ha retirado un busto en la ciudad de Mons, y la Universidad Católica de Lovaina, y hay otras ciudades que estudian qué hacer. Es el caso de Bruselas, la capital del país, se creará una comisión de trabajo para decidir el futuro de los monumentos.

El secretario de Estado de la Regi√≥n de Bruselas, Pascal Smet, estima que ‚Äúahora es el momento para debatir nuestro pasado colonial y su lugar en el espacio p√ļblico. En el debate hay dos opiniones: los que piensan que hay que retirar las estatuas, porque glorifican un pasado. Y si no hay nada que glorificar, por lo tanto, hay que retirarlas. Pero otros piensan que no, que hay dejar las estatuas porque hay que recordar el pasado, forma parte de la memoria, y siempre se pueden contextualizar”.

“No obstante, al margen del resultado de este debate, se necesita en Bruselas un memorial de la descolonizaci√≥n, porque no tenemos en ning√ļn lugar del espacio p√ļblico algo que nos haga enfrentarnos a nuestro pasado colonial‚ÄĚ, afirm√≥.

Con todo, el pasado colonial de Bélgica y su mirada crítica entre la sociedad sigue siendo una asignatura pendiente. La figura del Rey Leopoldo II también, dio orgullo nacional al país y creó edificios y lugares que llevaron a Bruselas al esplendor de una metrópoli colonial. Pero ahora, en pleno siglo XXI, se considera que ya es momento de enfrentarse a un pasado tan difícil de mirar a los ojos.

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