Los europeos, China y Rusia reanudaron este miércoles en Viena las conversaciones para encontrar un terreno común de entendimiento con Teherán sobre su programa nuclear, en su primera reunión desde el comienzo de un proceso contra Irán, acusado de violar el acuerdo de 2015.

“Se han planteado serias preocupaciones respecto a la puesta en marcha de los compromisos nucleares de Irán”, indicó la presidencia de la reunión en un comunicado tras finalizar las discusiones.

Ésta estuvo presidida por Helga Schmid, especialista en el caso ante el alto representante de la UE, Josep Borrell. Además de Irán, hubo representantes de China, Rusia, el Reino Unido, Francia y Alemania.

“Los participantes también reconocieron que la reimposición de las sanciones de Estados Unidos no ha permitido a Irán aprovechar al máximo el levantamiento de éstas. Todos los participantes reafirmaron la importancia de preservar el acuerdo, recordando que es un elemento clave en la arquitectura global de no proliferación nuclear”, destaca el comunicado.

La reunión se celebró en el marco de la comisión mixta, instancia de discusión prevista en el acuerdo nuclear iraní.
Las partes trataron de encontrar una solución inicial antes de decidir si presentarla a los ministros de asuntos exteriores.

“Seguimos abiertos a toda iniciativa que garantice a Irán las repercusiones (positivas) del acuerdo”, declaró el vicecanciller iraní, Abas Araqchi, tras las conversaciones en un hotel de Viena.

“Estamos por completo dispuestos a dar marcha atrás en las decisiones que hemos tomado hasta ahora, a cambio del cumplimiento total de los compromisos por las otras partes”, añadió.

La falta de conciliación puede llevar al restablecimiento, por parte del Consejo de Seguridad de la ONU, de todas las sanciones que se habían levantado bajo el acuerdo de 2015, pero los países europeos aseguran que éste no es su objetivo.

“Intentamos establecer un mecanismo progresivo basado en la reciprocidad para que Irán logre los beneficios legítimos del acuerdo,
y que las otras partes reanuden por completo el respeto del acuerdo”, señaló el embajador chino ante organizaciones internacionales en Viena, Wang Qun.

“Todos tenemos interés en salvar el JCPOA (acrónimo de Plan de Acción Global Común, designando el acuerdo) para que los inspectores puedan continuar su trabajo en Irán”, añadió.

El histórico acuerdo de Viena se ha visto seriamente amenazado desde que Estados Unidos lo denunció unilateralmente en 2018
. Irán, sofocado por las sanciones, ha respondido liberándose de varios de sus compromisos desde mayo de 2019, cada dos meses, como recordó la oenegé estadounidense Asociación de Control de Armas.