Internacional
Domingo 02 febrero de 2020 | Publicado a las 11:14 · Actualizado a las 11:30
"Sin concesiones": el discurso que pronunciar√° Boris Johnson tras conseguir su anhelado Brexit
Por Paola Alem√°n
La información es de Agence France-Presse
visitas

Este s√°bado 1 de febrero, el Reino Unido dej√≥ oficialmente de formar parte de la Uni√≥n Europea, luego de 47 a√Īos de formar parte de ella. Una ‚Äúnueva era‚ÄĚ que incluye negociaciones comerciales con Bruselas, pero tambi√©n con Washington, y superar las divisiones al interior del pa√≠s.

“El tel√≥n se levanta para un nuevo acto en nuestro gran drama nacional”, dijo el primer ministro Boris Johnson el viernes, una hora antes de la medianoche, entre gritos de j√ļbilo de unos y l√°grimas de tristeza de otros.
Anuncios

Las doce campanadas del Big Ben han marcado una nueva era para el Reino Unido. A partir del 1 de febrero del 2020, la Unión Europea pierde uno de sus miembros, ahora conformada por 27 países miembros en lugar de 28.

“Despedida de la UE” (The Times), “El d√≠a que decimos adi√≥s” (The Guardian) o “El Reino Unido corta finalmente lazos con la UE” (Financial Times), toda la prensa recib√≠a el d√≠a con la nueva p√°gina que se abre en el futuro del pa√≠s. “Ahora a construir el Reino Unido que nos prometieron”, exig√≠a The Mirror.

De nuevo en solitario desde que en 1973 entr√≥ en la Comunidad Econ√≥mica Europea -antecesora de la UE-, los brit√°nicos deben ahora “usar estos nuevos poderes, esta soberan√≠a recuperada, para lograr los cambios por los que la gente vot√≥”, asegur√≥ el primer ministro Boris Johnson en un mensaje dirigido a la naci√≥n, una hora antes de la medianoche.

DANIEL LEAL-OLIVAS / AFP
DANIEL LEAL-OLIVAS / AFP

Referéndum del 2016

El sorprendente resultado del referéndum de 2016, en que contra los pronósticos 52% de británicos votó a favor del Brexit, fue explicado por muchos como una reacción desesperada de la parte del país -principalmente Gales y el norte de Inglaterra- olvidada por una globalización que enriqueció a Londres y agravó las desigualdades.

Johnson, que llegó al poder en junio del 2019 al reemplazar a Theresa May como líder del gubernamental Partido Conservador, no logró romper el bloqueo político hasta que convocó elecciones anticipadas en diciembre.

Y entonces, también para la sorpresa general, arrebató al opositor Partido Laborista incontables circunscripciones obreras que habían votado mayoritariamente por el Brexit y se desesperaban ante los retrasos de una salida inicialmente prevista para el 29 de marzo de 2019.

Consciente de que estos votantes le hab√≠an “prestado” su voto, prometi√≥ reunificar al pa√≠s e invertir, en educaci√≥n o sanidad, para mitigar las desigualdades tras llevar a cabo lo que durante mucho pareci√≥ imposible: hacer efectivo el divorcio con sus 27 socios europeos.

“Este es el amanecer de una nueva era en la que ya no aceptamos que las oportunidades de su vida -las oportunidades de su familia- deben depender de la parte del pa√≠s en la que haya crecido”, afirm√≥.

“Hay mucho en juego”

El lunes 3 de febrero, Johnson tiene previsto dar un discurso en el que marcará las grandes líneas de adónde pretende llevar a los británicos y qué papel en el mundo quiere para el nuevo Reino Unido.

“Boris dice a la UE: no m√°s concesiones”, titulaba por su parte el Sunday Express, asegurando que el primer ministro dice “¬°No, Non, Nein!” a la Uni√≥n Europea.

Pero, de momento, tendrá que lidiar con el descontento de una importante parte del país, Escocia, una nación semiautónoma de 5,4 millones de personas en su mayoría contrarias al Brexit que, en un intento de volver a la Unión Europea, parece cada vez más tentada por una eventual independencia.

De momento, gracias a un periodo de transición que va hasta finales de diciembre, poco o nada cambiará para la mayoría de habitantes del país.

“No va a ser una enorme transformaci√≥n”, explica a la AFP Jill Rutter, del centro de reflexi√≥n UK in a Changing Europe (Reino Unido en una Europa cambiante).

“Lo que cambia es que el Reino Unido abandona todas las instituciones pol√≠ticas de la UE” pero “para la gente normal es la vida como siempre”, agrega.

Sin embargo, “hay muchas cosas en juego”, se√Īala.

En los próximos meses, Londres tendrá que negociar su futura relación con Bruselas al tiempo que trata de alcanzar un ambicioso tratado de libre comercio con Estados Unidos, su principal baza para reemplazar a su socio europeo.

Johnson decidió que no quiere alinearse con las normas europeas.

Pero “¬Ņpodr√° mantenerlo cuando se enfrente a la presi√≥n de las organizaciones empresariales y algunos diputados de zonas industriales?”, se pregunta Rutter. “Todav√≠a no lo sabemos”.

Tendencias Ahora