Homenajes en el País Vasco a dos etarras excarcelados el fin de semana pasado tras cumplir largas penas por graves delitos generaban una generalizada condena en España, cuyo gobierno los denunció ante la fiscalía por posible enaltecimiento del terrorismo.

“A los terroristas no se les puede homenajear en una sociedad que ha hecho todos los esfuerzos por la paz. Es rechazable desde el punto de vista moral y político”, afirmó este martes la vicepresidente del gobierno, Carmen Calvo, a la radio pública RNE.

El gobierno socialista utilizó un duro tono contra estos actos, que según organizaciones de víctimas del terrorismo son una práctica habitual en el País Vasco y Navarra para recibir al salir de la cárcel a miembros de la banda separatista ETA, disuelta definitivamente en 2018.

Fuentes de la fiscalía indicaron que los hechos “se investigarán (…) por si son susceptibles de generar responsabilidad penal”.

El sábado en Hernani y el domingo en Oñate decenas de personas recibieron con banderas vascas y bengalas a José Javier Zabaleta ‘Baldo’ y Xabier Ugarte, excarcelados tras pasar 29 y 22 años en prisión, respectivamente, por delitos como atentados y secuestros.

Los actos fueron repudiados por los conservadores españoles y las organizaciones de víctimas, y en esta ocasión también fueron censurados por el gobierno regional vasco del nacionalista Iñigo Urkullu.

Mostrando su “rechazo absoluto”, Urkullu exigió “a quienes organizan este tipo de actos, que si tienen un mínimo de sensibilidad humanista, piensen también en el dolor de las víctimas” de ETA, a quien se le atribuyen 853 muertes en su lucha por la independencia del País Vasco.

Urkullu afirmó que los partidos en el Parlamento vasco han condenado los homenajes, con excepción de la izquierda independentista de EH Bildu.

Esta última formación, en el pasado acusada de cercanía con ETA, pidió el lunes un “sentido de normalidad” ante actos de “amigos y familiares” para recibir a personas que han estado décadas en la cárcel.

La polémica cobró mayor brío ya que los socialistas se preparan para gobernar en Navarra en una coalición de izquierdas mediante el apoyo tácito de Bildu, un “pacto de la vergüenza” para los conservadores del Partido Popular.

Los socialistas, que a nivel nacional siguen sin conseguir respaldos para reconducir a Pedro Sánchez como presidente del gobierno, no han “negociado nunca” con Bildu, replicó la vicepresidenta Carmen Calvo.

Según el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), desde 2016 han tenido lugar en el País Vasco y Navarra 130 homenajes a etarras “con total impunidad”, lo que “no afecta solo a las víctimas, sino a la dignidad de la sociedad”.