Internacional
Lunes 01 julio de 2019 | Publicado a las 12:30 · Actualizado a las 18:00
París vuelve a controlar los precios de los arriendos por los altos precios y escasez de oferta
Por Diego Vera
La información es de Radio France Internationale
visitas

A partir de este lunes, París vuelve a experimentar la congelación del precio de los alquileres, tras la suspensión de la medida en 2017. Un regreso que no es del gusto de los propietarios ni de los profesionales del sector inmobiliario.

Para vivir en Par√≠s, se necesita mucha paciencia, dinero y ganas de luchar. Encontrar un apartamento en la capital francesa es para algunos un verdadero desaf√≠o y supone decenas de llamadas, largas colas a la espera de una visita colectiva, y la preparaci√≥n de un expediente que debe demostrar que uno es el inquilino so√Īado. Cuando por fin un propietario pronuncia el ansiado “s√≠”, la mitad del sueldo se desvanece en el alquiler.

Con el objetivo de remediar a la fuerte demanda ante la escasez de viviendas, y su consiguiente aumento continuo de los alquileres, el gobierno de Fran√ßois Hollande hab√≠a intentado controlar los precios. As√≠, la ley Alur, en 2014, fue aplicada durante dos a√Īos en Par√≠s, suspendida en 2017 tras una decisi√≥n judicial, y renaci√≥ de sus cenizas en 2018 bajo el nombre de ley Elan.

Sanciones a los propietarios

La medida s√≥lo se aplica a los nuevos contratos de arrendamiento (que afectan a unas 80.000 personas cada a√Īo en Par√≠s, de una poblaci√≥n de 2,2 millones) y las futuras renovaciones de contrato. En la capital francesa, el aumento del alquiler no podr√° superar ahora el 20% con respecto a un “precio de referencia”. Sin embargo, un propietario puede aplicar un “suplemento de alquiler” para una vivienda excepcional, como una casa.

En todo caso, la Alcald√≠a de Par√≠s se felicita del regreso de la medida: espera que favorecer√° un aumento del poder adquisitivo de las familias, y la vuelta de las clases medias a la capital. Seg√ļn cifras oficiales, Par√≠s pierde 12.000 habitantes al a√Īo.

“Lo que cambia con la nueva ley Elan, es la posibilidad de sancionar a los propietarios que no cumplan con las normas de alquiler”, dice Genevi√®ve Prandi, directora del Observatorio de Alquileres. Primero se les da un aviso formal, con un plazo de dos meses para cumplir con la ley, y si no lo hacen, reciben una multa administrativa de 5.000 euros para una persona f√≠sica o de 15.000 euros para una persona jur√≠dica. Adem√°s, el prefecto regional puede pedir al propietario que devuelva el pago excesivo al inquilino.

Límites y riesgos

Por ahora, la medida s√≥lo concierne a Par√≠s, pero a largo plazo, las 28 aglomeraciones con m√°s de 50.000 habitantes en “zona tensa” (con insuficiente oferta de viviendas) podr√≠an adherir al plan. Pero su aplicaci√≥n es compleja: las ciudades deben demostrar que la situaci√≥n es realmente complicada, lo cual requiere varios procedimientos. Lille, por ejemplo, espera poder lanzarlo a finales de a√Īo.

Seg√ļn Didier Vanoni, director de la oficina de dise√Īo Fors y colaborador del informe de la Fundaci√≥n Abb√© Pierre sobre las viviendas precarias, entrevistado por la revista Capital, las posibilidades de atraer o retener a los m√°s pobres parecen escasas, puesto que “los niveles de alquiler ya son tales en Par√≠s que, incluso control√°ndolos, no permitir√°n el acceso a estas viviendas”.

“El objetivo de la medida es loable”, es decir, “hacer la vivienda accesible a todos”, subraya por su parte Thomas Lefebvre, director cient√≠fico de MeilleursAgents.com, pero “relanza el dispositivo cuando no se abordaron todos los puntos defectuosos del primer experimento”.

Entre ellos, la definici√≥n de un mismo alquiler de referencia para sectores muy diferentes dentro de una misma zona: por ejemplo, en el barrio de Clignancourt (distrito 18), el mecanismo establece un alquiler de referencia para toda la zona, desde el Sacr√©-CŇďur, invadido por los turistas, hasta el Boulevard Ney, m√°s popular.

Jean-Marc Torrollion, presidente de la Federaci√≥n Nacional de la Propiedad Inmobiliaria (Fnaim), entrevistado por el diario Le Parisien, estima adem√°s que “al confiscar los ingresos de aquellos que han decidido invertir sus ahorros en propiedades de alquiler, nos arriesgamos a enviarles una se√Īal contraria: alquilen su apartamento en Airbnb…”.

Para √©l, el tema podr√≠a volverse ‚Äúuna declaraci√≥n de intenci√≥n pol√≠tica, con vistas a las elecciones municipales‚ÄĚ de 2020.

Este experimento durar√° cinco a√Īos. Al final de este per√≠odo, propone Ian Brossat, adjunto de Vivienda de la Alcald√≠a de Par√≠s, se podr√≠a preguntar a los parisinos, “por referendo por ejemplo”, cu√°l es su opini√≥n.

¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos
Tendencias Ahora