Internacional
Viernes 08 marzo de 2019 | Publicado a las 15:56 · Actualizado a las 16:34
Decenas de miles de mujeres marcharon en Espa√Īa por la igualdad de derechos
Por Diego Vera
La información es de Agence France-Presse
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Por segundo a√Īo consecutivo, este viernes 8 de marzo las calles de Espa√Īa se ti√Īeron de morado con una “huelga feminista” y manifestaciones masivas en numerosas ciudades del pa√≠s ahora que la causa se convirti√≥ en batalla pol√≠tica a pocas semanas de las elecciones de las legislativas del 28 de abril.

En Madrid, en Barcelona, en Bilbao, en Sevilla… Decenas de miles de personas se manifestaban por todo el pa√≠s al final de una jornada de huelga y paros en el trabajo que, seg√ļn el sindicato UGT, siguieron 6 millones de personas.

Convocadas bajo el lema “Si paramos nosotras, se para el mundo”, los efectos de la protesta se notaron principalmente en la universidad pero tambi√©n en la sanidad, la prensa o la pol√≠tica.

En la norte√Īa regi√≥n del Pa√≠s Vasco, el Parlamento regional tuvo que suspender la sesi√≥n por falta de cu√≥rum ante la ausencia generalizada de sus diputadas.

Y en la marcha de Madrid, participó la vicepresidenta del gobierno Carmen Calvo y otras integrantes del ejecutivo del socialista Pedro Sánchez,
conformado por once mujeres de 17 ministros.

Con gritos como “la lucha sigue” o “Madrid ser√° la tumba del machismo” una multitud de mujeres pero tambi√©n hombres pint√≥ de morado el Paseo del Prado y la Gran V√≠a, dos emblem√°ticas calles de la capital espa√Īola.

“Todav√≠a hay que luchar contra micromachismos en el d√≠a a d√≠a”, aseguraba en la capital espa√Īola Gemma Mart√≠n junto a sus hermanas Almudena y Estella, de entre 42 y 48 a√Īos, las tres con las caras pintadas de violeta.

A 650 km de distancia, en la multitudinaria manifestaci√≥n convocada en Barcelona, la universitaria Laia Rosas, de 20 a√Īos, compart√≠a el diagn√≥stico.

“Ha habido un boom feminista y la gente se empieza a dar cuenta (…), hay m√°s consciencia pero todav√≠a queda mucho por hacer”, aseguraba junto a tres compa√Īeras de estudios.

Manifestaciones similares se reprodujeron alrededor del mundo en este 8 de marzo. En Grecia se realizó por primera vez un paro de tres horas en numerosas administraciones y en Francia miles de personas se congregaron en diferentes ciudades.

En Estambul, la policía truca lanzó gases lacrimógenos contra miles de mujeres reunidas en el centro de la ciudad a pesar de la prohibición de manifestarse.

Agence France-Presse
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El feminismo en la agenda

En Espa√Īa, el objetivo era repetir el hist√≥rico √©xito del a√Īo pasado, cuando millones de personas participaron en una in√©dita huelga feminista y en las marchas del 8 de marzo que puso la cuesti√≥n de la igualdad de g√©nero en el centro del debate.

Desde entonces ha habido un cambio de gobierno en Espa√Īa, materializado en un gabinete socialista con m√°s mujeres que hombres, y el feminismo, desde distintos enfoques, se ha consolidado como un tema pol√≠tico de primer orden.

Sin embargo, el pa√≠s acusa una brecha salarial del 14,2% entre hombres y mujeres (dos puntos por debajo de la media europea) y la violencia machista sigue matando a mujeres: 47 el a√Īo pasado, y al menos 975 en total desde 2003.

“Hace falta que a las mujeres se nos vea, porque hay mucho trabajo que hacer todav√≠a” y “el poder real no est√° en las mujeres”, dijo la conservadora Ana Pastor, presidenta de la c√°mara baja del Parlamento.

“Solo desde el feminismo alcanzaremos una democracia plena”, tuite√≥ el presidente del gobierno, Pedro S√°nchez, quien ha apostado de lleno por esta causa para continuar en el poder.

Agence France-Presse
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Disensiones entre partidos

Sin embargo, no todo es consenso. La prueba, la contramanifestaci√≥n convocada el domingo pr√≥ximo en Madrid por la “Women of the World Global Platform”, que aglutina a organizaciones cat√≥licas y antiabortistas, frente al “feminismo rancio” de la izquierda.

En las marchas no participaron ni el conservador Partido Popular (PP), descontento con el manifiesto que arremetía contra la derecha, ni el ultraderechista Vox,
que ha emergido en los √ļltimos meses con un discurso muy agresivo contra este movimiento.

Esta formaci√≥n es contraria a la ley de lucha contra la violencia de g√©nero, al aborto y, en general, contra lo que tacha de “feminismo supremacista”.

Unos postulados que enervaban y asustaban a partes iguales a algunas manifestantes: “Realmente da miedo porque nos quieren llevar 40 a√Īos atr√°s”, lamentaba Amelia Le√≥n, jubilada de 69 a√Īos.

Pero por eso “estamos aqu√≠ (…) para defender lo que hemos conseguido y algunos nos quieren quitar”, abund√≥.

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