Internacional
Lunes 07 octubre de 2019 | Publicado a las 15:58
Trump retira las tropas de la frontera norte de Siria y profundiza su aislamiento
Por Diego Vera
La información es de Agence France-Presse
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El abrupto cambio en la política del gobierno de Donald Tump hacia Siria profundizó este lunes el aislamiento de su presidencia, en un momento en que el magnate republicano precisa todos los aliados posibles para defenderse de un proceso de destitución.

El domingo por la noche, la Casa Blanca anunció en un comunicado el retiro de tropas de posiciones clave a lo largo de la frontera norte de Siria, lo que en los hechos significa abandonar a los kurdos de esa región, principales aliados de Washington en la larga batalla contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI).

En una serie de mensajes publicados en Twitter, Trump defendi√≥ el lunes la decisi√≥n como parte de su viejo anhelo de poner fin al despliegue de militares estadounidenses en conflictos de Medio Oriente, a los que calific√≥ de “rid√≠culas Guerras Sin Fin”.

La salida de Estados Unidos de la región limítrofe con Turquía despeja el camino para que Ankara, que considera a los guerrilleros kurdos un grupo terrorista, ponga en marcha una largamente planeada operación transfronteriza contra ellos en el norte de Siria.

A su vez, la medida debilita la posición estadounidense en el contexto de la guerra civil en Siria, una partida de ajedrez geopolítica que involucra también a Irán, Rusia, las potencias europeas e Israel.

En cierto sentido, el anuncio de Trump no debería sorprender a nadie.

Al manifestarse contrario a las costosas ocupaciones de Irak y Afganist√°n y, a pesar de su ret√≥rica beligerante, absteni√©ndose de ataques militares contra Ir√°n, Trump cree estar dando una respuesta al cansancio de la opini√≥n p√ļblica sobre estos conflictos, que aparentan no tener soluci√≥n.

“Se supon√≠a que Estados Unidos iba a estar en Siria por 30 d√≠as, eso fue muchos a√Īos atr√°s. Nos quedamos y nos hundimos m√°s y m√°s en la batalla sin un objetivo a la vista”, tuite√≥ Trump.

Pero incluso con el razonamiento de que est√° tomando el pulso del sentimiento popular, este s√ļbito cambio de postura despert√≥ un inusual consenso bipartidario en Washington, incluyendo a cercanos aliados republicanos de Trump, que reaccionaron con alarma e indignaci√≥n.

Alienando aliados

Con un proceso de destitución en su contra, la supervivencia política de Trump depende de la mayoría republicana en el Senado.

En ese contexto, resalt√≥ la reacci√≥n del senador Lindsey Graham, uno de los republicanos m√°s cercanos al mandatario, quien pidi√≥ “revocar la decisi√≥n” sobre Siria.

Graham, presidente del poderoso Comit√© Judicial del Senado y uno de los partidarios m√°s francos de Trump en el Capitolio, describi√≥ la medida como un “desastre en ciernes” que “garantiza el resurgimiento” del EI y dijo que ser√≠a una “mancha en el honor de Estados Unidos por abandonar a los kurdos”.

Si este plan “sigue adelante se presentar√° una resoluci√≥n del Senado oponi√©ndose y solicitando la revocaci√≥n de esta decisi√≥n.
Espero que reciba un fuerte apoyo bipartidista”, tuite√≥ el congresista.

El descontento republicano fue subrayado por el senador de Florida Marco Rubio, quien calific√≥ la decisi√≥n del mandatario como un “grave error” que alentar√° a Ir√°n a una “escalada de ataques hostiles”.

Incluso la exembajadora de Trump en la ONU, Nikki Haley, se sum√≥ a las cr√≠ticas, apuntando sobre todo a las consecuencias sobre los aliados kurdos. “Dejarlos morir es un grave error”, dijo.

La Casa Blanca reaccionó en la mitad de la jornada al descontento generalizado.

En un tuit, Trump amenaz√≥ a Ankara con “destruir” su econom√≠a si hace algo que “sobrepase los l√≠mites”, mientras un alto funcionario del Departamento de Estado declar√≥ que las tropas que se han retirado del norte de Siria representan un “n√ļmero muy peque√Īo”.

Esta controversia se suma a una seguidilla caótica de decisiones sobre política exterior que han incomodado al establishment en Washington y a sus aliados extranjeros.

Desde el anuncio, luego cancelado, de una reunión con líderes talibanes hasta sus contradictorias posturas hacia Irán, Trump tiene al mundo acostumbrado a este tipo de comportamiento errático.

Pero el problema en Siria ha toca una fibra especialmente sensible.

En Washington prevalece la preocupación de que esta retirada sea vista como un triunfo por Irán y Rusia pero también por Turquía, un aliado estadounidense que resulta cada vez más problemático.

Los aliados europeos de Estados Unidos tambi√©n se est√°n preparando para el peor escenario. Maja Kocijancic, portavoz de la Uni√≥n Europea, advirti√≥ de un posible flujo “masivo” de refugiados.

Trump, sin embargo, apuesta a lo que √©l considera importante: adherir a la ideolog√≠a que lo llev√≥ hasta la Casa Blanca y que se resume como “Estados Unidos primero”, con la que ha intentado romper con una creencia bien arraigada en Washington de que Estados Unidos precisa ser el l√≠der del mundo.

“Turqu√≠a, Europa, Siria, Ir√°n, Irak, Rusia y los curdos tendr√°n ahora que resolver la situaci√≥n (por ellos mismos)”, escribi√≥ Trump. “Nosotros estamos a 7000 millas”.

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