Internacional
Jueves 16 mayo de 2019 | Publicado a las 12:56 · Actualizado a las 13:12
Don Johnson: rarezas del hombre que morir√° hoy por inyecci√≥n letal tras pasar 35 a√Īos en prisi√≥n
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

A partir de este jueves, el estadounidense Don Johnson (68) pasar√° a formar parte de la lista de los ejecutados por la pena capital en Estados Unidos. El hombre mat√≥ por asfixia a su esposa Connie en 1984, introduci√©ndole una bolsa de papel en su garganta. A la espera de la inyecci√≥n letal, el hombre realiz√≥ dos actos de supuesta “reconciliaci√≥n”.

Seg√ļn detalla la revista Business Insider, Johnson estuvo 35 a√Īos de su vida en prisi√≥n, mientras se generaban alegatos para rebajar su condena de pena de muerte, lo que fue negado sistem√°ticamente por el estado de Tennessee.

En sus √ļltimos a√Īos, el hombre se hab√≠a convertido a la Iglesia Adventista del S√©ptimo D√≠a, por lo que era com√ļn verlo predicando y leyendo la biblia mientras esperaba por su ejecuci√≥n.

Sin ir más lejos, la propia congregación estatal le pidió al gobernador, Bill Lee, que le concediera un indulto y evitara que su sentencia se ejecutara, pero la autoridad negó este requerimiento el pasado martes y todo siguió en pie.

Captura | Fox News
Captura | Fox News

Por su parte, la defensa de Johnson se hab√≠a avocado los √ļltimos a√Īos a pedir la clemencia del estado indicando que √©l “hab√≠a pasado de ser un tipo, tramposo, estafador y violento a convertirse en un abuelo que se dedicaba a llevar palabras de consuelo a los dem√°s”.

Ya sin mayor remedio, la cadena Fox News indicó que el hombre realizó dos actividades el pasado lunes. La primera de ellas consistió en escribir una carta en la que daba cuenta de su supuesta conversión y pedía perdón por sus crueles actos.

Uno de los p√°rrafos m√°s sentidos indica: “Sin embargo, las palabras no parecen ser suficientes. Realmente lamento mi vida y lo que me convert√≠ en el proceso. Sigo y seguir√© llevando el dolor de todo lo que he causado a otros, a quienes amo. Gracias a la persona que soy ahora y en quien me convert√≠ me di cuenta que no era un hombre sino un monstruo. Estaba determinado a no aceptarlo y busqu√© al Se√Īor porque estaba en el fondo de un precipicio y la √ļnica manera que me quedaba era subir hacia √©l”.

Mientras que en otro agreg√≥: “Porque mientras viva llevar√© conmigo el peso de las cosas que he hecho y el dolor que he causado a otros, y continuar√© orando para que el Se√Īor me haga una mejor persona, para que pueda compartir un poco de esperanza y compartir el amor del Se√Īor que se me ha mostrado”.

A esto se suma que, seg√ļn las leyes de Tennessee, a los condenados a Pena de Muerte se le da la posibilidad de elegir una cena por un valor m√°ximo de 20 d√≥lares. En el caso de Johnson, √©l prefiri√≥ donar su pizza vegetariana a la caridad.

El asesinato de Connie Johnson

De acuerdo a los archivos de la polic√≠a estadounidense, Don y Connie Johnson se casaron hacia el a√Īo 1982. Ambos hab√≠an tenido matrimonios previos y, en el caso de la mujer, ella ten√≠a un hijo de su relaci√≥n anterior.

No obstante, cercanos a la familia declararon, en 1984, que la relación entre ambos estaba sumamente deteriorada, las peleas eran cosa de todos los días y que Don lucía cada vez más angustiado.

Connie Johnson y su hijo Jordan
Connie Johnson y su hijo Jordan

El asesinato de la mujer se produjo el 24 de diciembre de aquel a√Īo, al interior del trabajo de Connie, que prestaba apoyo en una tienda de insumos para personas que salen a acampar en la naturaleza.

Johnson plane√≥ matar a su mujer en el lugar de trabajo para no dejar demasiadas sospechas. De acuerdo a los informes, ambos forcejearon por varios minutos al interior de una oficina, pero el hombre dio algunos golpes de pu√Īo a su mujer, para luego asfixiarla metiendo una bolsa de papel en su garganta.

Hasta el día de hoy no existen razones profundas que expliquen por qué el sujeto tomó esa fría determinación, aunque uno de sus amigos relató a la policía que él generalmente expresaba que no sería capaz de soportar otro divorcio.

Finalmente, su juicio se extendi√≥ por varios a√Īos, hasta que una corte de Tennessee lo conden√≥ a la pena capital. Los alegatos pidiendo clemencia se extendieron por d√©cadas, pero ninguno de ellos dio resultado.

“El homicidio fue inhumano y brutal en un grado casi indescriptible”, dijo el juez el d√≠a de su condena.

Tendencias Ahora