Internacional
Jueves 06 septiembre de 2018 | Publicado a las 15:23 · Actualizado a las 16:22
¬ŅQui√©n fue el "traidor"?: el misterio tras la columna an√≥nima en contra de Trump
Publicado por: Diego Vera
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El New York Times public√≥ el mi√©rcoles en la tarde una columna an√≥nima, escrita por una persona identificada como un alto funcionario de la Casa Blanca, donde cuestiona al presidente Donald Trump y lo califica de “amoral”.

La publicación causó revuelo en Estados Unidos y Trump no tardó en reaccionar en contra del New York Times, un medio que ha descrito como una fábrica de noticias falsas, exigiendo que se diera a conocer de la persona que redactó la columna.

“¬ŅTRAICI√ďN?”, tuite√≥ Trump en respuesta al art√≠culo de opini√≥n.”¬ŅExiste realmente el llamado ‘alto funcionario de gobierno’ o s√≥lo es el fallido The New York Times con otra de sus fuentes falsas?”, agreg√≥ el mandatario.

El New York Times reconoci√≥ saber qui√©n es la persona que redact√≥ la columna y tras verificar su fuente, ha confirmado que no dar√° a conocer su identidad, pese a que Trump se los pidi√≥ por “razones de seguridad nacional”.

El misterio en torno a la persona que escribi√≥ la carta gener√≥ inmediatamente que medios estadounidenses especularan con eventual autor. El primer apuntado fue el vicepresidente Mike Pence y todo por una simple palabra “lodestar” (estrella que gu√≠a).

Esta palabra apenas es ocupada por los angloparlantes y uno de sus escasos usuarios es Pence, quien la ha empleado p√ļblicamente, por lo que usuarios de internet y algunos medios locales especularon con la idea de que √©l pudo estar tras la pol√©mica columna, consign√≥ The Washington Post.

Pero el vicepresidente Pence fue uno de los primeros en negar su autoría.

“El vicepresidente firma las columnas que √©l escribe”, precis√≥ este jueves Jarrod Agend, director de comunicaci√≥n de Pence en su cuenta de Twitter. “El New York Times deber√≠a tener verg√ľenza, tanto como esa persona que escribi√≥ ese art√≠culo falso, absurdo y cobarde”, a√Īadi√≥.

“Estamos por encima de esas maniobras de amateurs”, sostuvo.

Otro que negó inmediatamente que haya escrito la columna fue el secretario de Estado, Mike Pompeo, pese a que no fue apuntado como uno de los sospechosos de estar tras la columna, el jefe de la diplomacia estadounidense se adelantó en rechazar la autoría.

Desde Nueva Delhi en India, Pompeo asegur√≥ que si esta tribuna procede del entorno de Trump en la Casa Blanca, su autor “est√° frustrado, es desleal y un mal actor”.

El texto “no es m√≠o” expres√≥ Pompeo.

“Si uno no est√° en posici√≥n de realizar el proyecto del jefe, solo queda una opci√≥n: irse. Y en lugar de eso, esta persona, seg√ļn el New York Times, opt√≥ no solamente por quedarse sino tambi√©n socavar lo que el presidente Trump y su administraci√≥n tratan de hacer”.

El tercero en negar alguna relación con la columna fue el director de Inteligencia de Estados Unidos, Dan Coats, que a través de un breve comunicado rechazó cualquier participación en el escrito.

“La especulaci√≥n de que el art√≠culo del New York Times fue escrito por m√≠ o mi adjunto es evidentemente falsa. No lo hicimos.
Desde el comienzo de nuestro mandato, hemos insistido en que todo el sistema de inteligencia siga centrado en nuestra misi√≥n de proporcionar al presidente y a los responsables de la pol√≠tica la mejor informaci√≥n posible”, se√Īal√≥ en un comunicado.

Coats había sido apuntado como el redactor de la columna por algunos periodistas estadounidenses que se han dedicado a investigar la Casa Blanca durante la era Trump.

Otros sospechosos

La cadena CNN, una de las más críticas con Trump, elaboró un listado con posibles sospechosos de escribir la columna anónima.

Don McGahn: actual consejero del presidente con quien ha tenido problemas en el pasado y que anunci√≥ que dejar√° su cargo en el oto√Īo boreal. El abogado tuvo un fuerte cruce con Trump tras rechazar la idea de despedir al fiscal Robert Mueller, que investiga los nexos del mandatario con Rusia durante la campa√Īa presidencial de 2016.

Kellyanne Conway: consejera de la Casa Blanca y jefa de campa√Īa de Trump en 2016, lo √ļnico que lo convierte en sospechosa es que su esposo George ha criticado p√ļblicamente al presidente en Twitter.

Las √ļltimas opciones que especula CNN se refieren a la familia del presidente, su hija Ivanka con su esposo Jared Kushner, quienes podr√≠an ascender pol√≠ticamente si el magnate sufre alg√ļn rev√©s. Y la √ļltima alternativa es Melania Trump, pero la cadena reconoce que se basa s√≥lo en los rumores de la mala relaci√≥n que hay con su esposo.

De todas formas, la misma Melania Trump critic√≥ con dureza al autor de la columna y lo describi√≥ como un “saboteador”.

“Para el autor de este art√≠culo: no protege a este pa√≠s, lo sabotea con actos cobardes”, escribi√≥ Melania Trump, cuyas intervenciones pol√≠ticas y p√ļblicas son raras. Su comunicado de prensa fue divulgado por la misma cadena CNN.

“Las fuentes no identificadas se han convertido en la mayor√≠a de las noticias de hoy”, lament√≥ la esposa del presidente, para agregar que el autor de las opiniones an√≥nimas debe ser dado a conocer.

Eran sospechosos pero desmintieron

La lista de CNN con posibles sospechosos también incluía los siguientes nombres, los cuales desmintieron oficialmente haber estado detrás de la columna.

John Kelly: jefe de gabinete de Trump y que seg√ļn el libro del periodista Bob Woodward sentir√≠a un fuerte rechazo por la figura del presidente.

“Es un idiota. Es in√ļtil tratar de convencerlo de cualquier cosa (…) Ni si quiera s√© qu√© estoy haciendo aqu√≠. Este es el peor trabajo que he tenido jam√°s”, ha dicho a su c√≠rculo cercano seg√ļn Woodward.

Kirstjen Nielsen:
secretario de Seguridad, ha tenido problemas con Trump e incluso lleg√≥ a presentar su renuncia, luego que el mandatario lo cuestionara por la cantidad de inmigrantes que han ingresado a Estados Unidos en los √ļltimos meses.

Jeff Sessions: fiscal general de Estados Unidos, su caso tambi√©n aparece mencionado en el libro de Woodward, donde describe que recibe insultos constantemente por parte de Trump, adem√°s han sido p√ļblicos los desencuentros entre ambos.

Jim Mattis: secretario de Defensa, el jefe del Pent√°gono es otro de los que tiene fuertes disputas con Trump seg√ļn el libro de Woodward, a quien seg√ļn el texto lo considera un ni√Īo de quinto o sexto grado (10 u 11 a√Īos).

Aunque Mattis negó que esto fuese realidad, es muy cercano a Kelly y al ex secretario de Estado, Rex Tillerson, quien fue despedido a través de Twitter por Trump hace algunos meses.

Nikki Haley: representante de Estados Unidos ante la ONU, es considerada una de las favoritas de Trump, pero tambi√©n se le se√Īala como m√°s cercana al vicepresidente Pence y que tiene ambiciones de ascender en su carrera pol√≠tica.

“Amoralidad”

El autor del art√≠culo describi√≥ una presidencia de “dos v√≠as”: en una, Trump dice una cosa y en la segunda, su equipo hace otra, por ejemplo en lo que llam√≥ la “preferencia (del presidente) por aut√≥cratas y dictadores”.

Y los funcionarios trabajan activamente para aislarse del estilo de liderazgo “impetuoso, confrontativo, insignificante e ineficaz” del presidente, afirm√≥ el alto funcionario.

“La ra√≠z del problema es la amoralidad del presidente”, indic√≥. “Es por eso que muchos designados por Trump hemos prometido hacer lo que podamos para preservar nuestras instituciones democr√°ticas mientras se frustran los impulsos m√°s equivocados del Sr. Trump hasta que termine su mandato”.

El presidente vilipendi√≥ al autor de la pieza, aunque no se desconoce su nombre, y al “deshonesto” Times.

“A ellos no les gusta Trump y a m√≠ no me gustan ellos”, afirm√≥ el presidente. “Si el fallido New York Times tiene un editorial an√≥nimo -an√≥nimo significa cobarde, un editorial cobarde- cr√©anme, estamos haciendo un gran trabajo”, afirm√≥.

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, calific√≥ al art√≠culo de “pat√©tico, imprudente y ego√≠sta”, y critic√≥ al Times por haberlo publicado.

“Cerca de 62 millones de personas votaron por el presidente Donald J. Trump en 2016”, dijo Sanders. “Ninguno de ellos vot√≥ a un cobarde, fuente an√≥nima del fallido The New York Times”, dijo.

El columnista anónimo aseguró que al principio de la administración, algunos funcionarios discutieron en voz baja la posibilidad de invocar la 25ª enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que permite la destitución de un presidente juzgado incapaz de realizar sus deberes.

“Pero nadie quer√≠a precipitar una crisis constitucional. As√≠ que haremos lo que podamos para dirigir la administraci√≥n en la direcci√≥n correcta hasta que, de una forma u otra, se acabe”.

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