La guerra nuclear es una idea terrorífica que resurge cada cierto tiempo tras situaciones como la crisis de misiles cubana, la guerra fría y, más recientemente, las amenazas de países como Corea del Norte.

Es debido a esta última que el gobierno estadounidense ha publicado un set de instrucciones para quienes quieran prepararse para una posible emergencia nuclear, con los pasos a seguir para sobrevivir a una explosión de un arma de este tipo y los niveles extremos de radiación que éstas pueden causar.

Primero, y quizás lo más importante, es recordar que el aire se vuelve tóxico luego de una explosión nuclear, por lo cual uno debería cubrir su boca y nariz y buscar refugio en un edificio cerrado lo más rápido posible. En caso de necesitar salir, es buena idea considerar una máscara de gas o de respiración certificada para ambientes radioactivos.

Segundo es obtener algún tipo de radio o sistema de comunicación y sintonizarse a un canal oficial de gobierno a través del cual las autoridades pueden entregar información actualizada sobre la situación.

Otro punto importante de recordar es que, si es posible, se deben evitar los alimentos que hayan sido afectados por la radiación de la explosión. En otras palabras, vegetales en jardines o carne de animales que hayan estado expuestos por un tiempo prolongado al aire o pasto contaminado deberían ser evitados completamente.

También es preferible tomar agua de fuentes aisladas, como botellas de agua o pozos que se encuentren bajo tierra, para evitar enfermarse por contaminación radioactiva.

Pixabay (CC0)
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En el caso de que te encuentres dentro de un vehículo, las instrucciones indican que debes cerrar las ventanas y apagar el sistema de ventilación, para evitar que el aire contaminado entre al vehículo. Si tu auto lo permite, puedes usar la opción de aire reciclado de manera segura.

El comunicado también recomienda la descontanimación si es posible. Esto significa quitarse cualquier prenda de ropa en uso al momento de la explosión y ducharse a la brevedad. Cualquier objeto contaminado debe ser puesto en una bolsa plástica o aislado de los seres humanos.

Finalmente, la publicación indica que las mujeres embarazadas no necesitan preocuparse sobre los efectos de la radiación sobre su bebé, gracias a la protección entregada por la placenta.

Estas instrucciones no garantizan necesariamente la supervivencia, pero aumentan las posibilidades de salir con vida de una explosión nuclear considerablemente.