Donald Trump estalló de ira este lunes tras el anuncio del allanamiento por el FBI de las oficinas en Nueva York de su abogado personal, Michael Cohen, el hombre que pagó a una actriz porno para que guardara silencio sobre una presunta relación con el presidente.

“¡Es una vergüenza, una verdadera vergüenza! Es un ataque contra nuestro país”, protestó el presidente estadounidense en presencia de los principales dirigentes militares del país, reunidos en la Casa Blanca para abordar el tema sirio.

Esta operación se produjo “en parte a pedido” del fiscal especial Robert Mueller, señaló en un comunicado el abogado de Cohen, Stephen Ryan.

Mueller dirige la investigación sobre una presunta colusión entre el equipo de Trump y funcionarios rusos durante la campaña presidencial de 2016 para favorecer al magnate republicano.

“Hablamos de Siria, hablamos de cosas serias, y tengo esta caza de brujas (…) que ya dura más de 12 meses.
Se puede incluso decir que comenzó el día que gané la nominación” republicana para las presidenciales, continuó Trump.

Ryan aseguró que se trató de un allanamiento “completamente inapropiado e innecesario” que tuvo como consecuencia “la incautación inútil de comunicaciones confidenciales abogado-cliente” por parte de la policía federal.

“Esta táctica gubernamental es muy mala, porque Cohen ha cooperado totalmente con todas las entidades gubernamentales, por ejemplo entregando miles de documentos no confidenciales al Congreso y declarando bajo juramento”, agregó, aludiendo al testimonio del abogado ante una comisión del Senado en septiembre de 2017.

Cohen, fiel defensor de Trump, fue durante años el principal abogado de la Trump Organization, el grupo neoyorquino del magnate que hoy administran sus familiares, y uno de los portavoces del actual presidente durante la campaña.

El diario Washington Post afirmó a comienzos de este mes que Mueller consideraba a Trump como uno de los sujetos de su investigación, sin disponer aún de elementos para acusarlo. El fiscal intenta determinar si el presidente puede ser juzgado por obstrucción a la justicia.

Amenazas de muerte

Desde su apertura, en mayo de 2017, la investigación ha ido golpeando cada vez más cerca del presidente. Varios miembros de su equipo de campaña han sido acusados y el abogado que dirigía el equipo de asesores de Trump renunció.

Según la prensa local, los documentos incautados están también vinculados con una relación mantenida por el presidente con la actriz porno Stormy Daniels.

Daniels, cuyo verdadero nombre es Stephanie Clifford, afirma haber mantenido relaciones sexuales con Trump en 2006 y 2007. En esa época, el actual presidente ya estaba casado con Melania, su esposa actual.

Cohen admitió en enero haber pagado 130.000 dólares a la actriz en el marco de un acuerdo de confidencialidad, pocos días antes de las presidenciales de noviembre de 2016. Aseguró también que esa suma provenía de sus propios fondos y no del dinero de la campaña, y que su cliente no estaba al tanto.

“Una enorme cantidad de mala fe fue colocada en los hombros de MC [Cohen]. Si no aguanta, le puede ir muy mal a DJT [Donald J. Trump] y a otros”, escribió en Twitter el abogado de Daniels, Michael Avenatti, que el domingo solicitó a una corte federal que le permita interrogar a Trump y Cohen, luego que el equipo legal del presidente tratara de llevar el caso a un procedimiento arbitral privado.

Trump, que siempre negó haber mantenido una relación con Daniels, afirmó la semana pasada que no estaba al tanto de la entrega del dinero a la actriz.

Daniels intenta anular el acuerdo de confidencialidad, afirmando que carece de validez porque Trump no lo firmó.

“La valentía y fortaleza que ha mostrado mi clienta @stormydaniels y su familia (…) es notable. Hay que ser especial para resistir amenazas de muerte, agitación política y ataques”, añadió Avenatti.

El Washington Post, que cita una fuente allegada al caso, sostuvo que Cohen es sospechoso de haber cometido fraude bancario y violaciones a las reglas sobre el financiamiento electoral.

El diputado demócrata Adam Schiff, integrante de la comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, tuiteó que “la orden de allanamiento de la oficina de Michael Cohen fue pedida por un fiscal nombrado por el presidente y aprobada por un juez. No es una caza de brujas, es la ley”.

¿Despedir a Mueller?

Según el New York Times, que menciona tres fuentes cercanas a la investigación, Mueller examina también un pago de 150.000 dólares de un magnate ucraniano del acero a la Fundación Trump por un discurso de 20 minutos durante una conferencia de prensa en Kiev en septiembre de 2015.

Algunos analistas se preguntan si Trump piensa en despedir a Mueller.

“Creo que lo que está sucediendo es una vergüenza. Veremos lo que pasa (…). Mucha gente me dice: ‘usted debería echarlo"”, dijo el presidente en la Casa Blanca.

“Mientras Trump analiza separar a Mueller de su cargo, todos los miembros (del Congreso) deben elevar la voz, o parar de fingir su devoción a la Constitución”, replicó Schiff.