Internacional
365 días con Donald Trump: las políticas más difíciles de digerir del magnate presidente
Publicado por: Paola Alem√°n
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El 9 de noviembre de 2016, el mundo entero se paraliz√≥ en lo que parec√≠a ser la √ļnica noticia internacional que ten√≠a todas las miradas hacia Norteam√©rica. Donald John Trump de 71 a√Īos era electo el 45¬į presidente de los Estados Unidos, ante la incredulidad de quienes lo vieron realizar una campa√Īa pol√≠tica poco usual en la naci√≥n de las barras y las estrellas.

Hoy, a un a√Īo de su victoria, el mandatario se encuentra de gira en un pa√≠s ampliamente mencionado durante su carrera a la Casa Blanca: China, ese gigante al que no solo acus√≥ de inventar el calentamiento global, sino que, evidentemente, le generaba escozor debido a que el tambi√©n empresario lo consideraba un “importador invasivo” con el permiso de los anteriores gobiernos. Incluso lleg√≥ a considerarlo en uno de sus desafiantes tuits como “enemiga de Estados Unidos”.

“Nunca me doy por vencido”

Programada o no, lo cierto es que la fecha del primer aniversario lo encuentra con una visita en ese territorio asi√°tico que fue uno de los principales motores de queja durante su campa√Īa electoral, tambi√©n marcada por otros medi√°ticos episodios, como la publicaci√≥n de The Washington Post en octubre de 2016 en la que aseguraba al anfitri√≥n de Access Hollywood, Billy Bush, que “puedes hacer lo que sea con las mujeres” en una conversaci√≥n m√°s que subida de tono, la cual tuvo lugar en 2005 y revelaba, seg√ļn sus detractores, la cara m√°s c√≠nica del multimillonario, incapaz de tener un m√≠nimo respeto hacia la sociedad y sobre todo a las mujeres.

Solo horas despu√©s, el magnate declaraba al peri√≥dico The Wall Street Journal: ‚ÄúHay cero posibilidades que renuncie‚ÄĚ, desafiando (nuevamente) a sus m√°s ac√©rrimos cr√≠ticos que ped√≠an hacer a un lado su candidatura presidencial. ‚ÄúNunca me doy por vencido‚ÄĚ sentenci√≥ el nunca visto golpeado p√ļblicamente por ning√ļn esc√°ndalo, Donald Trump.

Bajo esa premisa aparentemente imbatible, hoy revisamos algunos de los más polémicos decretos ejecutivos de la administración Trump, en materias como salud, inmigración y comercio exterior, algunos de los cuales han sido bloqueados -irónicamente- por los propios ciudadanos estadounidenses y hasta por miembros de su mismo partido.

“Obamacare, don‚Äôt say goodbye”

Jim Watson | AFP
Jim Watson | AFP

Su primer decreto firmado, tenía que ser uno representativo de las objeciones a su antecesor, Barack Obama.

Donald Trump estampaba su estrenada r√ļbrica como presidente en una orden ejecutiva que daba luz verde al secretario de Salud y otras autoridades a dilatar la implementaci√≥n de cualquier provisi√≥n de ACA (conocida popularmente como Obamacare) que implique una carga financiera o una carga regulatoria a cualquier individuo en la “m√°xima extensi√≥n permitida por la ley”.

Para entender mejor el Obamacare, este contempla que las aseguradoras cubran prestaciones esenciales, como atención ambulatoria, servicios de emergencia, hospitalización, embarazo, maternidad, atención al recién nacido, salud mental, tratamiento por drogadicción y atención pediátrica, incluso con atención dental para los menores de edad.

Trump contraatac√≥ los meses subsiguientes tratando de obtener los votos del Legislativo estadounidense para su propio programa de salud, una especie de “Trumpcare”. Pero en julio de 2017, restado el apoyo de 3 senadores republicanos conservadores, entre ellos el excandidato presidencial John McCain, el Senado trunc√≥ su iniciativa y promesa de campa√Īa de eliminar este beneficio de salud de la administraci√≥n Obama.

Sin embargo el programa no habría salido indemne, ya que portales informativos proinmigrantes como Conexión USA, hablan de la dificultad que representa obtener los beneficios de un debilitado programa de salud de la administración Obama, dada la escasa promoción gubernamental al respecto.

Trump y su ofensiva anti inmigrante

Trump se convert√≠a en el nuevo presidente de los Estados Unidos con un electorado tomando su decisi√≥n, pese a la campa√Īa pol√≠tica marcada por esc√°ndalos y se√Īalamientos xen√≥fobos contra el mundo √°rabe y Latinoam√©rica. La directa alusi√≥n se ejemplifica en nuestro propio continente. Los mexicanos, a quienes calificaba como violadores, traficantes de droga y criminales, tuvieron que soportar incluso que ratificara a domicilio la construcci√≥n de un muro en la frontera con su pa√≠s para supuestamente detener la migraci√≥n ilegal hacia Estados Unidos.

De hecho, los peri√≥dicos hicieron eco de lo que millones de mexicanos consideraron una humillaci√≥n, cuando Trump le asegur√≥ a su hom√≥logo Enrique Pe√Īa Nieto que la construcci√≥n de ese muro de 3.218 kil√≥metros -la distancia entre Arica y Castro, en Chilo√©- correr√≠a por cuenta de Los Pinos, la casa de gobierno azteca.

Frederic J. Brown | AFP
Frederic J. Brown | AFP

Ya para enero de 2016, Trump ordenaba a la Secretar√≠a de Seguridad Nacional que iniciara la planificaci√≥n para la construcci√≥n de este muro de la discordia, y que paralelamente terminara con la pol√≠tica de “captura y liberaci√≥n” de inmigrantes mientras se resolv√≠an sus casos. A partir de esa fecha, las agencias que velan por el cumplimiento de las leyes de inmigraci√≥n no dejar√≠an libres a los indocumentados cuando sean detenidos por cualquier raz√≥n leg√≠tima. Por si fuera poco, se ordenaba la contrataci√≥n de al menos 5.000 nuevos agentes de la Patrulla Fronteriza y otras 10,000 personas para la Fuerza de Aduanas e Inmigraci√≥n (ICE)

A esto se sumó la orden para que el Fiscal General frenara el envío de fondos federales a jurisdicciones consideradas santuario, entre estas Nueva York, Miami y Los Angeles. El término Ciudades Santuario está ligado a la declinación de funcionarios locales de hacer cumplir las leyes de inmigración y dejar de lado la sistemática persecución de indocumentados por sus rasgos físicos u otra condición similar que los delate.

Pero a poco más de dos meses de la orden ejecutiva, un juez de California propinaba el primer revés a la administración Trump, al bloquear la iniciativa de negar fondos desde la Casa Blanca a esas ciudades.

Bajo el resquicio legal de revertir la decisi√≥n ante un tribunal de apelaciones estadounidense y con el precedente de una negativa hacia Trump, otro juez neg√≥ la petici√≥n del Ejecutivo de prohibir la entrada de refugiados de seis pa√≠ses musulmanes. Otro golpe de martillo judicial que continua vigente en varias cortes desafiando la palabra del presidente 45¬į de los Estados Unidos de Am√©rica.

Qué bonita vecindad: Trump da la espalda al TPP

Trump dej√≥ claro con otra de sus pol√©micas decisiones que no estaba interesado en mantener la sonrisa en otros gobiernos si el n√ļmero de dientes no era directamente proporcional a sus intereses financieros. Prueba de ello es que en materia econ√≥mica dej√≥ sin efecto la participaci√≥n de su pa√≠s en el TPP (Acuerdo Transpac√≠fico de Libre Comercio) firmado por la administraci√≥n Obama junto a 11 naciones m√°s, entre ellas M√©xico, Per√ļ y Chile.

El desd√©n, tambi√©n propinado a Asia, lleg√≥ a solo 3 d√≠as de ser juramentado como mandatario y gracias a que la Casa Blanca tuvo muy visible el atajo, dado que el Senado no ratificaba a√ļn el acuerdo que sujetaba al gigante del norte conect√°ndolo adem√°s con Asia Pac√≠fico.

Países como Chile reaccionaron a la medida adoptada por el entonces estrenado presidente Trump. Analistas consideraron que el acuerdo sería inviable sin su socio norteamericano, generando saldos rojos ante la falta de exportaciones. En consecuencia, la cancillería chilena anunciaba su retiro del pacto pese al resto de mercados asiáticos emergentes en este tratado

El des-acuerdo de París

A mediados de 2016, teniendo clara su postura en torno al calentamiento global (seg√ļn √©l, un invento de China), Trump decidi√≥ lanzar su propia geotormenta y realiz√≥ el anuncio del retiro estadounidense del Acuerdo de Par√≠s, un pacto sellado en 2015 por 195 pa√≠ses, enfocados en la necesidad de revertir los efectos del cambio clim√°tico en el mundo.

La decisi√≥n trajo un vendaval de cr√≠ticas de las naciones precursoras de esta iniciativa, pero el presidente de los Estados Unidos sub√≠a a√ļn m√°s la temperatura de las aguas al declarar que el acuerdo re√Ī√≠a con los intereses econ√≥micos de su naci√≥n debido a las imposiciones a la industria norteamericana, peligrando sus exportaciones, generaci√≥n de energ√≠a y empuje como potencia mundial.

Otro significativo paso a la salida del Acuerdo de París llegó hace casi tres meses, cuando EE.UU. presentó ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) su primer escrito para iniciar su retiro, el cual ninguna nación puede concretar antes del 4 de noviembre de 2019.

Trump, inevitablemente, tuvo que reconocer que se mantendr√° hasta entonces en las conversaciones que rodean el pacto.

John MacDougall | AFP
John MacDougall | AFP

TPS: Centroamérica y el efecto Trump

Finalmente y a solo unos d√≠as de cumplir un a√Īo desde su elecci√≥n, el efecto Trump, cual hurac√°n, se dejaba sentir en cientos de miles de familias de pa√≠ses como El Salvador, Honduras y Nicaragua. Para este √ļltimo, el Estatus de Protecci√≥n Temporal (TPS) qued√≥ sin efecto el pasado 6 de noviembre para al menos 5.300 de sus ciudadanos que viven en calidad de amparados en los Estados Unidos. La figura de este est√°tus acoge a las naciones mencionadas desde la d√©cada de los 90, por provenir territorios golpeados por desastres naturales o conflictos armados.

Honduras, con m√°s de 80 mil acogidos al TPS, obtuvo una pr√≥rroga de 6 meses, durante los cuales el Ejecutivo estadounidense pasar√° revisi√≥n las condiciones para mantener o no el programa para los hasta el momento beneficiados, con el tel√≥n de fondo de la preocupaci√≥n por lo ocurrido a los vecinos nicarag√ľenses.

Otro país en la mira y quizá el más perjudicado ante una posible decisión negativa es El Salvador, que comparte dentro y fuera de sus fronteras la preocupación de correr con la misma suerte de Nicaragua, pero con una cantidad de acogidos al TPS que supera las 260 mil personas.

Sin embargo el gobierno de Donald Trump posterg√≥ para enero de 2018 su respuesta al gobierno salvadore√Īo sobre si mantendr√° o no vigente este programa, el cual no requiere ning√ļn visado del legislativo estadounidense para dejarlo sin efecto.

Las políticas de Trump le pasan la cuenta

Los obstáculos en la administración Trump no sólo están marcados por los desacuerdos con algunos de sus decretos por parte del poder legislativo y el judicial estadounidense. Vienen también en cifras mediante el sistema de medición popular al que es sometido cualquier político en democracia: las encuestas de opinión.

La popularidad del jefe de Estado ha registrado desde enero de 2017, al inicio de su mandato, un franco descenso pese a que el 45% inicial ya es considerado un punto bajo si lo analizamos como punto de partida a√ļn sin descontento ciudadano.

Al parecer, los v√≠nculos de su campa√Īa pol√≠tica con Rusia signific√≥ uno de los aspectos m√°s negativos considerados por sus compatriotas, que le han hecho perder 10 puntos porcentuales en la cuota de confianza ciudadana, cayendo a un actual 35%.

Statista.com
Statista.com

La estrategia a seguir por Trump en los próximos meses tiene en expectativa al mundo ante un posible cambio de timón en el barco de la administración o, muy posiblemente, la agudización del efecto que su personalidad ha puesto en la mesa de discusión no solo de su país, sino de las naciones afectadas directa o indirectamente por estas.

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