Cerca de cuatro millones de personas se han visto afectadas por las inundaciones que han causado los monzones en el sur de Asia, según fuentes oficiales, y un tercio de Bangladés está bajo el agua tras las más intensas lluvias en una década.

El monzón -que se produce habitualmente entre junio y septiembre- es crucial para la economía del subcontinente, pero también genera destrucción y muerte en la región.

“Estas van a ser las peores inundaciones en una década” afirmó a Agence France Presse el responsable del centro de previsión meteorológica de Bangladés, Arifuzzaman Bhuiyan.

Según Bhuiyan un tercio del país -con centenares de ríos y deltas, y muy propenso a las inundaciones- está bajo el agua.

En Asam, en el noreste de India, más de 2,1 millones de personas han sufrido desde mediados de mayo las tormentas y al menos 50 pobladores han muerto según fuentes oficiales.

Los habitantes y los servicios de socorro se enfrentan a una doble amenaza: las inundaciones y el nuevo coronavirus, que en Asam ha contaminado a más de 17.000 personas.

En Nepal, al menos 50 personas murieron en deslizamientos de terreno e inundaciones.

En Indonesia las autoridades anunciaron este martes que al menos 15 personas fallecieron y decenas más desaparecidas tras las súbitas crecidas que anegaron centenares de viviendas en la isla de Célebes.