Internacional
Lunes 02 septiembre de 2019 | Publicado a las 07:38
Estudiantes de Hong Kong boicotean las clases en desafío a China
Por Gonzalo Cifuentes
La información es de Agence France-Presse
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Miles de estudiantes vestidos de negro se manifestaron este lunes en Hong Kong, en el primer d√≠a de una campa√Īa de dos semanas de boicot a las clases para mantener la presi√≥n sobre el gobierno local leal a Pek√≠n, que sigue sin hacer ninguna concesi√≥n al movimiento prodemocracia.

Tras un fin de semana marcado por enfrentamientos entre radicales y la policía, el lunes se vivía una jornada con acciones diversas, muestra de la creatividad del movimiento.

En este inicio de curso, los estudiantes formaron cadenas humanas delante de sus centros.

Mientras, en varios hospitales, enfermeros hicieron filas en pasillos sosteniendo pancartas.

La excolonia británica atraviesa desde hace tres meses su crisis política más grave desde la retrocesión a China en 1997, con acciones casi diarias para denunciar la injerencia creciente de Pekín en los asuntos internos de esta región semiautónoma.

Pekín, que muestra un apoyo total al gobierno hongkonés, multiplicó las amenazas.

“El fin est√° cerca” para la movilizaci√≥n a favor de la democracia, advirti√≥ el domingo por la noche la agencia de prensa china Xinhua en un editorial.

Esto no impidi√≥ que el lunes por la ma√Īana manifestantes vestidos de negro, color emblem√°tico de la protesta, bloquearan las puertas de los vagones en algunas estaciones de metro para impedirles arrancar.

Una forma de aprendizaje

El alcance de las perturbaciones no tuvo nada que ver con el caos vivido el 5 de agosto, cuando las operaciones de bloqueo paralizaron durante varias horas el conjunto de la red, caracterizada normalmente por su gran eficacia.

Los estudiantes son desde hace tres meses la columna vertebral del movimiento. Se les ve en primera línea, entre los que arrojan ladrillos a la policía, así como en segundo plano, formando multitudes que se manifiestan.

“Es el primer d√≠a de curso pero todav√≠a quiero manifestarme”, confes√≥ a la AFP un estudiante de 19 a√Īos, que se identific√≥ como Tommy, en el centro de Hong Kong. “Manifestarse es tambi√©n una forma de aprendizaje”, lanz√≥.

En los hospitales m√°s grandes, enfermeros formaron una fila en los pasillos con pancartas en las que se le√≠an lemas como: “En pie por Hong Kong”.

Anthony Wallace | Agence France-Presse
Anthony Wallace | Agence France-Presse

¬ŅMovimiento condenado?

Una enfermera pensaba que el movimiento estaba condenado, y se√Īal√≥ que Pek√≠n no har√≠a ninguna concesi√≥n.

“Pero sin embargo tenemos que levantarnos y decir algo. Al menos hemos mostrado al mundo lo que ocurre”, dijo a la AFP bajo condici√≥n de anonimato.

Por la ma√Īana, alumnos de secundaria formaron cadenas humanas a las puertas de varias escuelas p√ļblicas. En una de ellas, una estatua de Sun Yat-sen, que proclam√≥ la Rep√ļblica en China en 1912, fue ataviada con una m√°scara de gas y gafas de protecci√≥n.

“Hong Kong es nuestro hogar. Somos el futuro de la ciudad y tenemos que asumir la responsabilidad de salvarla”, declar√≥ una estudiante de 17 a√Īos, que se identific√≥ con el apellido Wong.

Rechazar la violencia

El movimiento de protesta nació en junio con el rechazo a un proyecto de ley para autorizar las extradiciones hacia China. La suspensión del texto por el Ejecutivo no bastó para aplacar la movilización, que amplió considerablemente sus reivindicaciones.

Estas van dirigidas ahora a la denuncia de un retroceso de las libertades y contra la creciente injerencia de China, violando el principio “Un pa√≠s, dos sistemas”.

Philip Fong | Agence France-Presse
Philip Fong | Agence France-Presse

Hong Kong vivió el sábado una de las jornadas de protestas más violentas desde el inicio del movimiento. Y el domingo, miles de manifestantes prodemocracia intentaron bloquear los accesos al aeropuerto erigiendo barricadas.

El lunes, el ministerio hongkon√©s de Seguridad advirti√≥ que la violencia estaba “cerca de salirse de control”.

“Pido al p√ļblico rechazar la violencia, mantener el orden en nuestra sociedad y proteger el estado de derecho”, declar√≥ John Lee Ka-chiu a los periodistas.

La imagen de Hong Kong, hasta ahora considerada como una plaza financiera estable, se vio empa√Īada por el movimiento. La llegada de turistas se desplom√≥ y hoteles y comercios se enfrentan a una ca√≠da significativa de su facturaci√≥n.

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