Internacional
Sábado 17 agosto de 2019 | Publicado a las 00:19 · Actualizado a las 01:10
Protestas en Hong Kong vivirán fin de semana crucial: temen eventual intervención de militares
Por Manuel Stuardo
La información es de Agence France-Presse
visitas

El movimiento prodemocracia hongkonés afronta un fin de semana crucial, para el que convocó nuevas protestas tras los enfrentamientos del martes pasado en el aeropuerto y bajo el fantasma de una intervención militar china.

La excolonia brit√°nica del sur de China vive su peor crisis en los √ļltimos veinte a√Īos, con manifestaciones casi diarias.

Este movimiento se ha convertido en todo un desaf√≠o para el control de Pek√≠n sobre Hong Kong, retrocedido al gigante asi√°tico por el Reino Unido en 1997. Las autoridades chinas endurecieron en los √ļltimos d√≠as su posici√≥n asimilando las protestas con el “terrorismo” y asegurando que no se quedar√°n “de brazos cruzados”.

Medios estatales chinos difundieron im√°genes de soldados y tanques en Shenzhen, la metr√≥polis china fronteriza a Hong Kong. Washington advirti√≥ a Pek√≠n ante una acci√≥n militar que, seg√ļn los expertos, tendr√≠a consecuencias desastrosas en t√©rminos de imagen y tambi√©n a nivel econ√≥mico.

El viernes por la noche, miles de manifestantes se congregaron en un parque de la ciudad para una vigilia destinada a llamar a los países extranjeros a adoptar sanciones contra los responsables del gobierno.

Evitar un nuevo Tiananmen

El diario nacionalista chino Global Times, publicado en inglés, aseguró este viernes que una eventual intervención armada en Hong Kong no resultaría una repetición de la masacre de Tiananmen.

“El incidente en Hong Kong no ser√° una repetici√≥n del incidente pol√≠tico del 4 de junio de 1989”, indic√≥ el diario refiri√©ndose a la represi√≥n en Tiananmen, un tema tab√ļ en China.

Además de la amenaza militar, Pekín también acentuó la presión sobre el poderoso sector empresarial hongkonés.

El director general de la aerolínea Cathay Pacific, Rupert Hogg, presentó este viernes su dimisión, después de que algunos de sus empleados apoyaron las manifestaciones.

El hombre más rico de Hong Kong, Li Ka-shing, hizo un llamado a la paz con la publicación de un artículo en la prensa en el que citó varios versos poéticos y utilizó un lenguaje ambiguo.

Las manifestaciones, que sacaron a las calles a millones de personas, comenzaron en oposición a un proyecto de ley que habría permitido las extradiciones a China continental.

Pero después se transformaron en una protesta más amplia en defensa de las libertades democráticas y contra la influencia de Pekín en el territorio.

La policía ha detenido a más de 700 personas desde principios de junio.

Tras no haberse pronunciado sobre esta cuesti√≥n durante semanas, lo que hizo que le acusaran de mantener una posici√≥n indulgente respecto al r√©gimen chino, el presidente estadounidense, Donald Trump, dijo el jueves que estaba “preocupado” por el riesgo de una represi√≥n violenta, que podr√≠a empeorar a√ļn m√°s las relaciones entre China y Estados Unidos, inmersos en una guerra comercial.

Trump tambi√©n anunci√≥ que ten√≠a previsto hablar “pronto” con su hom√≥logo chino Xi Jinping y exigi√≥ a Pek√≠n que resolviera “de una forma humana el problema en Hong Kong”.

Adem√°s, el dirigente republicano asegur√≥ en Twitter que si Xi Jinping “se sentara con los representantes (de los manifestantes), no tengo ninguna duda de que podr√≠a resolver el problema muy r√°pidamente”, “en 15 minutos”.

Manifestaciones prohibidas

Los manifestantes organizaron para el domingo una gran concentraci√≥n presentada como “racional y no violenta”, con el objetivo de mostrar que el movimiento sigue teniendo un gran respaldo popular pese a los enfrentamientos en el aeropuerto internacional de Hong Kong.

Tras haber expresado sus exigencias de forma pacífica en un primer momento, el martes adoptaron técnicas más agresivas, creando barricadas con los carritos de las maletas para bloquear a los pasajeros en la zona de salidas del aeropuerto.

Estas escenas lastraron la imagen de un movimiento que gozaba hasta entonces de una gran popularidad. Los medios estatales chinos utilizaron estos enfrentamientos para exaltar el car√°cter violento de los manifestantes.

La manifestación del domingo fue convocada por el Frente civil de derechos humanos, una organización no violenta que organizó protestas gigantes en junio y julio.

“La manifestaci√≥n del domingo deber√≠a reunir a un mill√≥n de personas. El pueblo hongkon√©s no puede ser vencido”, declar√≥ en Facebook la diputada prodemocracia Claudia Mo.

Pero existe el riesgo de enfrentamientos con la policía. También han organizado el sábado concentraciones, prohibidas por las autoridades, en los barrios de Hung Hom y To Kwa Wan, en el sector marítimo de la megalópolis, una zona muy apreciada por los turistas procedentes de China continental.

Aunque las fuerzas de seguridad autorizaron la concentración del domingo, estas prohibieron a los manifestantes que desfilen por la calle.

Habituales en las √ļltimas semanas, los manifestantes siempre han desobedecido este tipo de prohibiciones y las protestas desembocaron en confrontaciones con la polic√≠a.

Tendencias Ahora