Internacional
Lunes 22 abril de 2019 | Publicado a las 08:19 · Actualizado a las 08:41
Sri Lanka responsabiliza a movimiento islamista local de atentados: cifra de muertos llega a 290
Por Gonzalo Cifuentes
La información es de Agence France-Presse
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El gobierno de Sri Lanka decret√≥ el lunes el estado de emergencia a partir de medianoche despu√©s de haber atribuido a un movimiento islamista local, el National Thowheet Jama’ath (NTJ), la autor√≠a de la ola de atentados suicidas de la v√≠spera, cuyo balance se eleva a 290 muertos.

En unas horas el domingo de Pascua, una serie de atentados con bomba coordinados sembraron el terror en hoteles e iglesias que oficiaban misa en varios lugares de la isla del sudeste asi√°tico, que no hab√≠a conocido tanta violencia desde el fin de la guerra civil hace diez a√Īos.

Aunque los ataques a√ļn no han sido reivindicados, la presidencia decret√≥ el estado de emergencia a partir del lunes a medianoche en aras de la “seguridad p√ļblica”.

El portavoz del gobierno, que se√Īal√≥ al grupo NJT, indic√≥ que no entend√≠a “c√≥mo una peque√Īa organizaci√≥n en este pa√≠s puede hacer todo eso”.

“Estamos investigando sobre una posible ayuda extranjera y sus otros v√≠nculos, c√≥mo forman kamikazes, c√≥mo han producido estas bombas”, agreg√≥.

El NJT se dio a conocer el a√Īo pasado por actos de vandalismo contra estatuas b√ļdicas. Igualmente, hace diez d√≠as los servicios de polic√≠a fueron alertados de que el grupo preparaba atentados suicidas contra iglesias y la embajada de India en Colombo.

Las autoridades esrilanquesas anunciaron por el momento la detenci√≥n de 24 personas, sobre las cuales no se dio ning√ļn detalle.

El presidente Maithripala Sirisena presidió el lunes un consejo de seguridad a su regreso del extranjero a este país de 21 millones de habitantes.

Escenas de desolación

El balance oficial de la tragedia se elev√≥ el lunes por la ma√Īana a 290 muertos y 500 heridos.

La cantidad exacta de extranjeros muertos “es dif√≠cil de determinar. Unos 37 murieron, de los cuales 11 ya fueron identificados”, indicaron las autoridades.

Indios, portugueses, turcos, británicos y estadounidenses figuran entre las nacionalidades de las víctimas.

El lunes por la ma√Īana, en la morgue de Colombo se vivieron escenas de desolaci√≥n.

“La situaci√≥n no tiene precedentes”, apuntaba un responsable que guard√≥ el anonimato. “Pedimos a los familiares proporcionar el ADN para ayudar a identificar algunos cuerpos” demasiado mutilados.

Una mujer cuyo hermano mayor muri√≥ con sus tres hijos, rompi√≥ a llorar al identificarlos uno a uno en una pantalla. El m√°s joven de sus sobrinos era “un beb√© tan bello, solo ten√≠a ocho meses […] ¬ŅQu√© ha hecho para merecer esto?”.

Dilip Fernando, un católico de Negombo, ciudad situada a unos 30 km al norte de Colombo, estaba delante de la iglesia San Sebastián, a la cual el domingo no entró porque estaba repleta, salvándose por poco de la matanza provocada por un atentado suicida.

“Si esta ma√Īana la iglesia estuviera abierta habr√≠a entrado. No tenemos miedo. No dejaremos ganar a los terroristas. ¬°Nunca! Seguir√© yendo a la iglesia”, declar√≥ a la AFP.

Decenas de pares de zapatos pertenecientes a las víctimas se encontraban en el suelo delante del edificio.

Jewel Samad | Agence France-Presse
Jewel Samad | Agence France-Presse

En el interior, las tejas caídas se mezclaban con los escombros. Las paredes y las estatuas religiosas estaban llenas de esquirlas.

En las calles del país, la vida volvió a su curso. La gente comenzó a salir de sus hogares para ir al trabajo y las calles se llenaron de automóviles, motos o tuk-tuk, los típicos triciclos motorizados del sudeste asiático.

Ataques casi simult√°neos

El domingo por la ma√Īana se registraron seis explosiones en un corto lapso y por la tarde dos m√°s en Sri Lanka, destino tur√≠stico muy apreciado por sus playas id√≠licas y su naturaleza salvaje.

En la capital, tres hoteles de lujo ubicados en la costa -el Cinnamon Grand Hotel, el Shangri La y el Kingsbury- y la iglesia de San Antonio fueron atacados el domingo casi simult√°neamente.

También estallaron bombas en la iglesia San Sebastián de Negombo y en otra de la ciudad de Batticaloa, situada en la costa oriental de la isla.

Unas horas después se produjeron dos nuevas explosiones, la primera en el hotel Dehiwala, en un suburbio de Colombo, y la segunda en Orugodawatta, en el norte de la capital, donde un kamikaze se hizo estallar durante una operación policial.

El domingo por la noche, una bomba de fabricación casera fue descubierta y desactivada en la carretera que lleva al aeropuerto de Colombo, fuertemente custodiado.

El lunes, la policía de Sri Lanka indicó que había hallado 87 detonadores en una estación de autobuses en Bastian Mawatha de Pettah, un barrio de la capital situado a medio camino de los hoteles e iglesias donde ocurrieron las explosiones.

Poco despu√©s, se produjo una explosi√≥n en la capital durante una operaci√≥n de desactivaci√≥n de una bomba en una camioneta aparcada cerca de una de las iglesias atacadas la v√≠spera, seg√ļn la polic√≠a. Por el momento no se sabe si hay v√≠ctimas.

Desde el Vaticano a Estados Unidos, pasando por India, el mundo condenó unánimemente los atentados.

Unos 1,2 millones de católicos viven en Sri Lanka, un país de 21 millones de habitantes, en el cual los cristianos representan alrededor del 7% de la población, mayoritariamente budista (70%). El país cuenta también con 12% de hinduistas y 10% de musulmanes.

Jewel Samad | Agence France-Presse
Jewel Samad | Agence France-Presse

Las embajadas extranjeras en Sri Lanka recomendaron a sus ciudadanos evitar cualquier viaje si no era imperativo. Estados Unidos dijo que “grupos terroristas siguen planificando posibles ataques” en Sri Lanka, en sus recomendaciones de viaje a este pa√≠s.

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