Internacional
Miércoles 17 abril de 2019 | Publicado a las 17:36
La historia de una aldea poblada por mu√Īecos porque los ni√Īos y los j√≥venes prefirieron la capital
Por Paola Alem√°n
La información es de Agence France-Presse
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Para llenar el vac√≠o y “repoblar” una aldea, una japonesa muy ma√Īosa ha confeccionado mu√Īecos. Se les ve sentados con sus libros de texto en un colegio cerrado, en fila en la calle… en todas partes.

Nagoro es una aldea monta√Īosa del oeste de Jap√≥n, a m√°s de 500 km de la capital. Un pueblo que habr√≠a ca√≠do en el olvido si no fuera por la imaginaci√≥n desbordante de Tsukimi Ayano, quien fue colocando criaturas del tama√Īo de personas aqu√≠ y all√° para ahuyentar la soledad.

Agencia France-Presse
Agencia France-Presse

“Solo somos 24 viviendo aqu√≠ y los maniqu√≠es, 10 veces m√°s: son unos 270”, explica esta habitante de 69 a√Īos que vive sola con su padre.

La escuela cerr√≥ hace siete a√Īos por falta de profesores, recuerda. “Ahora ya no hay ni√Īos. La persona m√°s joven de la aldea tiene 55 a√Īos”.

Frente a una tienda abandonada, una “familia” espera, muy abrigada, en este fr√≠o d√≠a de marzo. Y cerca de la parada de autob√ļs, un “padre” arrastra una carreta llena de “ni√Īos”.

Agencia France-Presse
Agencia France-Presse

Palos, periódicos y lana

Hace 16 a√Īos Ayano puso en el huerto un espantap√°jaros vestido con ropa de su padre. “Una persona que pasaba por all√≠ crey√≥ que era √©l y lo salud√≥, fue divertido”, recuerda.

Desde entonces ella no ha parado de crear mu√Īecos. Usa palos y peri√≥dicos para hacer el cuerpo, tela el√°stica para la cara y lana tejida para el cabello. Como toque final, pinta de rosa los labios y mejillas.

Agencia France-Presse
Agencia France-Presse

Nagoro nunca ha vivido en medio de la muchedumbre pero cuando era ni√Īa la localidad contaba con unas 300 personas, tanto residentes como trabajadores en el sector forestal y en la construcci√≥n de represas.

“Poco a poco la gente se fue yendo. Ahora te sientes solo”, declara Tsukimi Ayano. “Hice mu√Īecas, una y otra vez, para acordarme de cuando la aldea estaba animada”.

Este caso es emblemático del mal de la tercera economía mundial, confrontada a un rápido declive demográfico en un contexto de baja tasa de natalidad.

Agencia France-Presse
Agencia France-Presse

√Čxodo rural

Como Nagoro, alrededor del 40% de los aproximadamente 1.700 municipios de Japón sufre despoblación.

El archipi√©lago envejece lentamente. Pronto ser√° el pa√≠s con la poblaci√≥n m√°s envejecida del mundo, lo que significa que el 28% de los habitantes tendr√°n al menos 65 a√Īos. Ser√°n casi el 40% en 2050.

Ese a√Īo la poblaci√≥n habr√° bajado de los 127 millones actuales a 100 millones.

Despu√©s de la Segunda Guerra Mundial, muchos pueblos japoneses viv√≠an de la silvicultura y la agricultura pero los j√≥venes empezaron a irse de las aldeas en los a√Īos 1960.

Agencia France-Presse
Agencia France-Presse

“La econom√≠a era floreciente en Tokio y en las regiones industriales de entonces. All√≠ se pod√≠a ganar dinero”, afirma Takumi Fujinami, economista del Instituto de Investigaci√≥n de Jap√≥n.

El fen√≥meno sigui√≥ duante los √ļltimos a√Īos pese a la promesa del primer ministro Shinzo Abe de revitalizar las regiones. “Hacer volver a la poblaci√≥n es muy dif√≠cil”, afirma el experto. Dar ayudas para atraer a gente no basta.

Agencia France-Presse
Agencia France-Presse

“Antes de nada es importante subir los ingresos o mejorar las condiciones laborales de aquellos que viven en las zonas rurales”, estima.

A falta de habitantes, las mu√Īecas de Nagoro atraen a los turistas de carne y hueso. Algunos proceden de Estados Unidos o de Europa.

“Antes de que yo fabricara estas criaturas, nadie se paraba aqu√≠”, afirma Ayano con una sonrisa. “No s√© c√≥mo ser√° Nagoro dentro de 10 o 20 a√Īos, pero seguir√© fabricando mu√Īecas”.

Agencia France-Presse
Agencia France-Presse
Tendencias Ahora