Internacional
Viernes 05 octubre de 2018 | Publicado a las 08:24
Más de 1.000 personas podrían estar desaparecidas en Indonesia tras terremoto y tsunami
Publicado por: Diego Vera La información es de: Agence France-Presse
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M√°s de mil personas podr√≠an estar desaparecidas tras el se√≠smo y el tsunami que golpearon la isla indonesia de C√©lebes, seg√ļn inform√≥ el viernes la agencia de gesti√≥n de desastres, lo que aumentar√≠a de forma dr√°stica el balance de la tragedia que ya supera los 1.500 fallecidos.

La ciudad de Palu, una localidad de 350.000 habitantes en la costa oeste de la isla, quedó devastada el 28 de septiembre por el sismo de magnitud 7,5 al que siguió una ola destructora. Numerosos edificios y viviendas de esa zona quedaron reducidos a montones de escombros.

Se teme que cientos de personas hayan quedado enterradas entre los escombros en una zona residencial en el barrio de Balaroa, en Palu, donde la fuerza de la sacudida dejó el suelo hecho trizas.

“Creemos que m√°s de 1.000 casas quedaron sepultadas, es probable entonces que haya m√°s de 1.000 desaparecidos” en Balaroa, se√Īal√≥ a la AFP Yusuf Latif, portavoz de la agencia. Aunque “existe la posibilidad de que algunos de ellos consiguieran salir”, agreg√≥.

“Pero no podemos estar seguros porque existe la posibilidad de que algunos de ellos consiguieran salir”
, agregó.

Las autoridades habían estimado anteriormente que había unas 100 personas desaparecidas.

Tras varios d√≠as de espera, la ayuda internacional empez√≥ a llegar a cuentagotas a la zona, donde cerca de 200.000 personas necesitan ayuda humanitaria urgentemente. Las v√≠as de acceso y el aeropuerto quedaron muy da√Īados, lo que dificulta el abastecimiento.

Los supervivientes saquearon comercios para conseguir v√≠veres, hasta que la polic√≠a –que al principio hizo caso omiso– intervino con arrestos y advirti√≥ que disparar√≠a contra todo aquel que fuera sorprendido robando.

Las autoridades se fijaron plazo hasta este viernes para intentar encontrar supervivientes entre los escombros. Pero, una semana después de la tragedia, las posibilidades de rescatar personas con vida eran mínimas.

La ayuda llega lentamente

El √ļltimo balance anunciado por el portavoz militar en Palu, Muhammad Thohir, daba cuenta de 1.558 muertos.

El viernes, los rescatistas concentraban sus esfuerzos en seis lugares, incluyendo una playa y el barrio de Balaroa.

En el hotel Mercure, muy da√Īado, frente a las playas de Palu, los equipos de rescate indonesios y franceses parec√≠an frustrados.

Hab√≠an detectado indicios de una persona viva bajo los escombros gracias a los perros y los esc√°neres pero, al retomar la b√ļsqueda el viernes, ya no hab√≠a se√Īales de vida en el lugar.

Sin se√Īales de vida

Ayer, “pod√≠a haber una v√≠ctima que ahora est√° muerta, ten√≠amos la se√Īal del ritmo card√≠aco y de la respiraci√≥n […] lo que significa que era alguien que estaba verdaderamente inm√≥vil, confinado” pero “hoy ya no hay se√Īal”, explic√≥ a la AFP el presidente de la oeneg√© francesa Pompiers de l’urgence internationale.

Aunque esas tecnolog√≠as no sean infalibles, Philippe Besson no escond√≠a su gran decepci√≥n: “estamos frustrados, sobre todo”.

Una semana después de la fatal catástrofe, muchas carreteras seguían cortadas y los restos dejados por el tsunami eran visibles por todas partes. Muchos habitantes, traumatizados, preferían dormir a la intemperie por miedo a nuevos temblores.

Los habitantes izaron banderas improvisadas con fundas de almohadas o s√°banas para se√Īalar los hogares en los que hab√≠a muerto alguien.

Pero, con todo, la vida iba volviendo a la normalidad, con los ni√Īos jugando en la calle, las radios a todo volumen y la electricidad funcionando en algunos barrios.

“Esto mejora”, dijo Azhari Samad, un agente de seguros. Pero, para que la zona se recupere del desastre “har√°n falta a√Īos”, recalc√≥ el hombre, de 56 a√Īos.

Tanto él como numerosos vecinos de la zona se preparaban para la oración del viernes, que debería congregar a multitud de personas en la ciudad, una semana después del sismo.

Veintinueve pa√≠ses se comprometieron ayudar, seg√ļn el gobierno indonesio. La ONU prometi√≥ desbloquear 15 millones de d√≥lares en ayudas
. Pero, a causa de las dificultades logísticas y de las reticencias iniciales de Yakarta, la ayuda todavía no llegó a los destinatarios.

En los días que siguieron al tsunami, el aeropuerto de Palu solo estuvo abierto para los aviones militares. Pero, el jueves, se autorizó el tráfico limitado de aviones de línea, dando prioridad a los humanitarios.

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