Internacional
Viernes 24 abril de 2020 | Publicado a las 19:09
Hacinamiento, temor al contagio y hambre: así se vive la cuarentena en las "villas" argentinas
Por Christian Ovalle
Con información de Perfil.
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A m√°s de un mes del aislamiento social, preventivo y obligatorio declarado por el Gobierno argentino, los dos primeros casos de coronavirus confirmados en el Barrio Padre Carlos Mugica, ex Villa 31 y 31 bis, pusieron en alerta a vecinos y a organizaciones de todas las villas y asentamientos de emergencia.

La situaci√≥n de la primera enferma de 43 a√Īos, que viv√≠a en una casilla con sus padres, ambos adultos mayores y pacientes de riesgo, y compart√≠a la vivienda con otras tres familias, puso de manifiesto una escena de temor que se repite en muchos otros barrios populares de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires.

Seg√ļn el testimonio que dio la primera paciente a la organizaci√≥n “La Garganta Poderosa”, la mujer que se contagi√≥ de coronavirus compart√≠a el ba√Īo con trece personas, que actualmente se encuentran aisladas. Tanto esta mujer, como el nuevo caso que fue confirmado el mi√©rcoles 22, sufren de asma.

El segundo contagio se trata de una mujer de 36 a√Īos, que se contagi√≥ tras tener contacto estrecho con el primer caso. Ambas personas fueron atendidas en el CeSAC N¬į 21 del barrio popular, que es el que centraliza los casos posibles de Covid-19.

El hacinamiento cr√≠tico general aumenta el panorama de temor en las villas, por lo cual, las agrupaciones sociales presentes solicitan m√°s presencia del Estado, mientras que los principales actores p√ļblicos afrontan la coyuntura con asistencia en las escuelas, campa√Īas informativas y acciones de las Fuerzas Armadas.

Para dar cuenta de esta dif√≠cil realidad, el Equipo de Investigaci√≥n de Perfil Educaci√≥n se meti√≥ en los pasillos de las villas porte√Īas y bonaerenses para reflejar la dura radiograf√≠a que atravisan estos barrios en la cuarentena.

El hacinamiento que expone el testimonio del primer caso confirmado de Covid-19 es caracter√≠stico de las villas urbanas en la Ciudad Aut√≥noma de Buenos Aires (CABA). Seg√ļn el √ļltimo relevamiento del Observatorio Villero de “La Garganta Poderosa”, el panorama es a√ļn m√°s grave que en la Provincia de Buenos Aires (PBA), ya que en cada casilla de la ciudad viven entre cuatro y diez personas.

Natalia Molina, vecina de la Villa 21.24 y militante de la Corriente Villera Independiente, afirmó al Equipo de Investigación que la falta de urbanización en el barrio no favorece la cuarentena.

“Se comparten ba√Īos y cocinas entre seis personas, los pasillos entre casa y casa son de medio metro o un metro y no hay ventilaci√≥n”, sostuvo Molina ante el Equipo de Investigaci√≥n. Por eso, se concientiza a los vecinos para que no salgan del barrio, porque aunque la referente de la 21.24 asegur√≥ que ‚Äúera una enfermedad de ricos‚ÄĚ, los representantes de las organizaciones sociales saben que si el virus entra en la villa, atacar√≠a a la poblaci√≥n m√°s vulnerable.

En la misma l√≠nea, Adela Britos, presidenta de la Junta de Consejeros Vecinales del Barrio Carlos Mugica y vecina del barrio hace treinta a√Īos, afirm√≥ en di√°logo con el Equipo de Investigaci√≥n que luego de la confirmaci√≥n del primer caso, la prioridad es que los habitantes de los barrios tomen conciencia para que la enfermedad no se propague. “Ya sabemos cuales son los s√≠ntomas, ya sabemos el problema que le puede generar a la familia y a todo el barrio. Tenemos que estar adentro de nuestras casas”, sostuvo Britos.

En las villas de emergencia en Argentina viven actualmente m√°s de tres millones de personas, seg√ļn el √ļltimo relevamiento presentado por la organizaci√≥n TECHO. En PBA se concentra m√°s de la mitad de los asentamientos informales (1.352, el 55% del total), en los que se encuentran el 61% de las familias que viven en el pa√≠s en condiciones muy precarias para enfrentar la cuarentena: el 95% de las familias no tiene acceso agua corriente y el 98% no cuenta con acceso regular a la red cloacal, seg√ļn este relevamiento al que accedi√≥ el Equipo de Investigaci√≥n.

Esto se sit√ļa en un contexto de desigualdad mundial. La ONG global Oxfam contabiliza 735 millones de personas que viven en la pobreza extrema en el mundo. Entre la extrema necesidad y el hacinamiento cr√≠tico, el panorama general es de hambre y miedo.

En PBA viven m√°s de dos millones de personas en villas y asentamientos, seg√ļn el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad del gobierno bonaerense. La demanda de alimentos se fue acrecentando a medida que avanz√≥ la cuarentena, llegando a un aumento del 40%. Por eso, la gesti√≥n de Axell Kicillof triplic√≥ el presupuesto del Servicio Alimentario Escolar(SAE) para llegar a m√°s de 10 mil escuelas p√ļblicas cada quince d√≠as, adem√°s de los 4.500 comedores y puntos de distribuci√≥n de alimentos a los que presta asistencia en entrega de mercader√≠a.

Fernanda Raverta, ministra de Desarrollo de la Comunidad, detall√≥ al Equipo de Investigaci√≥n c√≥mo es el trabajo realizado. “Seguimos acompa√Īando a los distintos efectores de nuestro ministerio en los barrios m√°s humildes de la Provincia de Buenos Aires, tambi√©n en las Unidades de Desarrollo Infantil, las casas de abrigo, y el resto de las iniciativas. Todo lo que tiene a su cargo, el gobierno provincial lo puso en funci√≥n de esta emergencia sanitaria”, sostuvo Raverta.

A pesar de estas medidas, que se combinan con subsidios como la Asignación Universal por Hijo (AUH), el aumento a jubilaciones mínimas, la tarjeta AlimentAR y el reciente ingreso para las familias de emergencia, la pobreza y la precariedad son estructurales en la Provincia.

Seg√ļn el √ļltimo informe del Indec, 1.315.000 personas viven en estado de hacinamiento cr√≠tico en 227.000 hogares argentinos, es decir, a m√°s de 3 personas por cuarto. Adem√°s, m√°s de dos millones de personas no tienen ba√Īo y 848 mil habitantes tienen que acceder al agua por fuera de la vivienda.

‚ÄúLas medidas que se tomaron a nivel general son buenas, pero la asistencia alimentaria est√° tardando demasiado en llegar y no est√° cubriendo de manera suficiente a todos los barrios‚ÄĚ, afirm√≥ Francisco Ferrario, director de Regionales de Techo Argentina, organizaci√≥n que trabaja en 111 asentamientos de emergencia. Ferrario agreg√≥ que la coyuntura de crisis golpea doblemente en estos sectores y obliga a las organizaciones a multiplicar su presencia y asistencia.

Algunas organizaciones enfatizan a√ļn m√°s el aumento de la necesidad de alimentos. Seg√ļn Mar√≠a Nichea, referente de la organizaci√≥n Barrios de Pie en el noroeste de la Provincia de Buenos Aires, se duplicaron las familias que recurren a los 980 merenderos y comedores de la organizaci√≥n.

En la PBA, Barrios de Pie asiste a 40.000 familias de forma directa y acompa√Īa con las compras de personas factor de riesgo. Sobre el cumplimiento de la cuarentena, Nichea asegur√≥: “La mayor√≠a de la gente lo toma en serio y est√° cumpliendo, pero hay personas que por la propia necesidad tienen que salir a buscar trabajo como sea”.

“Lo que esto pone en evidencia es una radiograf√≠a de la situaci√≥n econ√≥mica. Es el momento de pensar en pol√≠ticas p√ļblicas que den respuesta estructural a esta problem√°tica, no un parche para estos meses”, sostuvo Nicol√°s Marcioni, integrante de la organizaci√≥n Frente Dar√≠o Santillany de la red Movimiento de los Pueblos.

Marcioni coincide en que la demanda de alimentos se duplic√≥ y se triplic√≥ en algunos barrios. Hace dos semanas, la organizaci√≥n de la que forma parte fue invitada a formar parte del Comit√© de Emergencia Nacional, que en sus primeras dos reuniones de marzo s√≥lo reuni√≥ a organizaciones aliadas al gobierno, la Iglesia, algunas ONGs y funcionarios p√ļblicos.

En CABA la necesidad presenta una situaci√≥n similar.Al igual que en la PBA, el hambre es el actor principal en las villas y asentamientos de emergencia. La cantidad de personas que asisten a comedores lleg√≥ a duplicarse y triplicarse en algunos casos, seg√ļn las organizaciones sociales a las que consult√≥ el Equipo de Investigaci√≥n para este informe.

En tanto, el Ministerio de Desarrollo Humano y H√°bitat porte√Īo ajusta pol√≠ticas para gestionar los 287 comedores de la Ciudad. ‚ÄúEl objetivo es que a nadie le falte un plato de comida durante estos momentos tan dif√≠ciles‚ÄĚ, declar√≥ la ministra Mar√≠a Migliore en di√°logo con elEquipo de Investigaci√≥n.

Sin embargo, la necesidad urgente parece haber superado la capacidad de la gesti√≥n porte√Īa en algunos distritos.”El gobierno de la Ciudad hoy nos entrega 400 raciones y la gente nos pide 700 platos de comida por d√≠a”, sostuvo M√≥nica Ruejas, presidenta de la junta vecinal del barrio “Los Piletones”, de Villa Soldati.

“Los comenderos que asist√≠an a cincuenta personas, hoy asisten a cien. La √ļnica mercader√≠a que tienen es la que manda el gobierno, pero hemos vivido situaciones de todos los colores para poder trasladar la comida a los comedores. En muchos casos, si Barrios de Pie no entrega la mercader√≠a, la gente no tiene para comer”, dijo Sebasti√°n Martino, coordinador de la organizaci√≥n ‚ÄúBarrios de Pie‚ÄĚ en CABA al Equipo de Investigaci√≥n.

Desde las escuelas del gobierno de la Ciudad, se organiza la entrega de bolsones de desayuno, refrigerio y almuerzo, pero s√≥lo para los estudiantes que tengan la Beca del Comedor. En los primeros d√≠as de abril realiz√≥ la primera entrega de 349.220 bolsones a las 1.100 escuelas porte√Īas. Las viandas y refrigerios por matr√≠cula escolar entregadas por el gobierno de Horacio Rodr√≠guez Larreta tendr√°n una periodicidad de quince d√≠as.

Seg√ļn Graciela Duarte, de la Corriente Villera Independiente de la Villa 31, el 2 de abril fue la primera vez que pudo retirar la canasta nutritiva de su hijo de cuatro a√Īos. La citaron al Polo Educativo Maria Elena Walsh y esper√≥ m√°s de cuatro horas en una aglomeraci√≥n para recibir dos litros de leche, cuatro alfajores, dos paquetes de galletitas, unas magdalenas y algunos sobres de t√©, lo que corresponder√≠a s√≥lo al “refrigerio” de la canasta escolar nutritiva.

Aunque vecinos y organizaciones sociales aseguran que el contenido de la canasta vari√≥ seg√ļn la zona de la capital, el gobierno de la Ciudad afirm√≥ que la canasta entregada fue la misma en el norte y en el sur del municipio y que los elementos de la misma corresponden al tipo de beca del estudiante.

La problem√°tica se agrava con la falta de trabajo. La mayor√≠a de las personas que viven en las villas no tienen acceso al empleo formal y viven de “changas” que se cortaron con el aislamiento obligatorio. “La gente no est√° pudiendo salir a trabajar. Hay muchas jefas de hogar que son empleadas dom√©sticas en casas de clase media y la cuarentena les cort√≥ el sueldo, porque aunque es obligatorio, muchos empleadores no mantienen el pago”, denunci√≥ Melisa Correa, referente de la Red de Docentes, Familias y Organizaciones del Bajo Flores.

En el barrio Padre Ricciardelli, conocido como Villa 1.11.14 hasta la ley que cambi√≥ su nombre en 2019, viven m√°s de cuarenta mil personas, seg√ļn el censo de 2018 del Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC). All√≠ ocurri√≥ un episodio de abuso policial en los primeros d√≠as de la cuarentena protagonizado por tres gendarmes que hicieron caminar en cuclillas a dos j√≥venes.
Tras la difusi√≥n del v√≠deo del hecho se viraliz√≥ en redes sociales, la ministra de seguridad, Sabrina Frederic, resolvi√≥ separar a los tres agentes de las fuerzas de seguridad. “Quedate en tu barrio” es la adaptaci√≥n para las villas de la consigna “Quedate en tu casa” que difundi√≥ el Gobierno. “Estamos acostumbrados a vivir en cuarentena, es la misma situaci√≥n que ser√≠a en una c√°rcel”, asegur√≥ el padre Paco Olveira, de la organizaci√≥n “Curas en Unci√≥n con los Pobres”. El grupo se reuni√≥n con el presidente Alberto Fern√°ndez hace tres semanas y expres√≥ su preocupaci√≥n por el aumento excesivo de precios en los comercios dentro de las villas.

“Los locales cobran un plus de un 10% o 15% por pagar con la tarjeta alimentaria y es una pr√°ctica normal pagar m√°s para que te carguen la SUBE o la luz prepagas”, sostuvo Olveira ante el Equipo de Investigaci√≥n. Y agreg√≥ que aunque el Gobierno lanz√≥ un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para evitar los cortes de luz por falta de pago, en los barrios populares no se est√° cumpliendo.

Para los que trabajan en estos barrios, la represi√≥n policial era un factor que se suma a la cuarentena. Por eso, la organizaci√≥n “La Garganta Poderosa” comenz√≥ a organizar a los vecinos en comisiones que controlan el accionar policial, registran situaciones de violencia y asisten a las v√≠ctimas. Fidel Ruiz, responsable de los ‚ÄúEquipos de Control Popular a las Fuerzas de Seguridad‚ÄĚ en CABA, afirm√≥ al Equipo de Investigaci√≥n que han aumentado las denuncias por ejercicio de violencia y arbitrariedad desde que comenz√≥ la cuarentena.

Al ser consultados por el Equipo de Investigación, desde el Departamento Comunicación Institucional de la Secretaría General del Ejército declararon que no habían recibido denuncias por el accionar de las fuerzas armadas en los barrios más humildes.

Por otra parte, en la Provincia, el Ejército Argentino se ocupa de la producción de elementos de higiene, como barbijos y alcohol en gel, asiste a controles de vacunación y elabora y distribuye alimentos a familias, merenderos y comedores.

En este marco, la desinformaci√≥n puede ser un gran agravante. Por eso, las organizaciones sociales hacen hincapi√© en campa√Īas informativas por WhatsApp. El Ministerio de Desarrollo Humano y H√°bitat de la Ciudad, por su parte, difunde contenidos de prevenci√≥n de Coronavirus mediante folleter√≠a, meg√°fonos y redes sociales.

En el paquete de información, también comparten alertas sobre el dengue, que está muy presente en los barrios populares. Actualmente, Argentina registra el mayor pico de dengue desde el brote de 2015-2016, donde hubo 76.803 casos y 11 fallecidos por dengue.

En lo que va del 2020 y hasta el 17 de abril fueron notificados 39.573 casos sospechosos de dengue. CABA es la zona m√°s comprometida y triplic√≥ sus casos con respecto a enero de 2019. Seg√ļn el √ļltimo Bolet√≠n epidemiol√≥gico de CABA, en lo que va del 2020 se confirmaron 4.049 casos en la Ciudad. M√°s del 92% de los casos confirmados no registran antecedentes de viaje, es decir contrajeron dengue directamente de la CABA y no en zonas de riesgos.

Los lugares m√°s afectados por el dengue son, precisamente, donde se encuentran las villas m√°s grandes de la Ciudady la Provincia. Los barrios porte√Īos que presentan la mayor cantidad de casos confirmados son: Flores (23%), Barracas (13%), Villa Lugano (14%), Retiro (4%). Mientras que en la PBA, donde fueron confirmados 947 casos de dengue, las regiones m√°s comprometidas son en el Gran Buenos Aires, municipios como Tres de febrero, Avellaneda, General San Mart√≠n, Hurlingam, Quilmes, La Matanza, entre otros, seg√ļn el Bolet√≠n Epidemiol√≥gico de la provincia.

‚ÄúMuchas de las personas que viven en el barrio han tenido dengue una vez, es una situaci√≥n cotidiana y no hay pol√≠ticas concretas por parte del gobierno de la ciudad para combatirlo‚ÄĚ, destac√≥ Eva Rodriguez, referente de la Red Lugano de la Villa 20. En este barrio, vecinos y organizaciones llevan adelante un reclamo hist√≥rico desde hace 34 a√Īos para que se inaugure un Hospital. En 2020, los 207 casos confirmados de este barrio se atendieron en los Centros de salud 18 y 43, con escasos recursos.

Por √ļltimo, los inquilinos de las villas no tienen grandes expectativas de ser contenidos por el DNU presidencial que proh√≠be los aumentos y desalojos. Charly Fern√°ndez, referente del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) resalt√≥ que en la mayor√≠a de las villas el negocio de inquilinatos, inversores externos a la villa, no est√° registrado oficialmente, por lo tanto, es casi imposible que se regule.

‚ÄúHay dos tipos de alquileres, el de una familia que se hace una piecita que alquila como changa y el de los inversores externos, que arman conventillos modernos y se aprovechan de los pobres‚ÄĚ, sostuvo Fern√°ndez. En la Villa 31, los complejos ocupan el frente de la villa y tienen hasta cuatro pisos de alto. Esta situaci√≥n se repite en otras villas urbanas como la Villa 21.24.
Por ello, m√°s de sesenta organizaciones presentearon una carta el jueves 9 de abril al gobierno de la Ciudad para que se garantice el cumplimiento del DNU que proh√≠be los desalojos. Jonatan Baldiviezo, director del Observatorio del Derecho a la Ciudad (ODC), impulsor de esta medida, advirti√≥ al Equipo de Investigaci√≥n la preocupaci√≥n por el aumento de desalojos en las villas porte√Īas. La situaci√≥n tambi√©n es cr√≠tica en los principales barrios populares del Conurbano bonaerense.

La pandemia de Covid-19 visibiliza las problemáticas sociales más profundas de Argentina. Y la preocupación con la que se vive la cuarentena en los barrios de emergencia en la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires es una muestra muy clara de esta crisis.

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