Internacional
S√°bado 09 noviembre de 2019 | Publicado a las 18:21
Lula anuncia que está "de vuelta" y apunta contra Bolsonaro: su liberación causa protestas en Brasil
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“Estoy de vuelta”, anunci√≥ el s√°bado el expresidente de Brasil Luiz In√°cio Lula da Silva, menos de 24 horas despu√©s de salir de la c√°rcel, cargando contra el gobierno de ultraderecha de Jair Bolsonaro ante miles de entusiastas seguidores en la regi√≥n de Sao Paulo.

Lula acus√≥ a Bolsonaro de “gobernar para las milicias de Rio de Janeiro”, calific√≥ al ministro de Econom√≠a, Paulo Guedes, de “destructor de empleos” y tild√≥ de “canalla” al exjuez y actual ministro de Justicia, Sergio Moro, que lo conden√≥ por corrupci√≥n.

Su aparici√≥n y su arenga enfervorizaron a la multitud vestida de rojo, los colores del Partido de los Trabajadores (PT), congregada en el Sindicato de los Metal√ļrgicos de Sao Bernardo do Campo, su cuna pol√≠tica, donde pronunci√≥ su √ļltimo discurso antes de entregarse a la justicia el 7 de abril de 2018.

Lula, de 74 a√Īos, purgaba desde entonces en Curitiba (sur) una pena de 8 a√Īos y 10 meses por corrupci√≥n pasiva y lavado de dinero, pero fue liberado despu√©s que la corte suprema modificara el jueves por la noche las normas sobre el momento en que las penas de prisi√≥n deben comenzar a ser ejecutadas.

“Ha sido muy lindo, muy emocionante escucharlo despu√©s de salir de la c√°rcel”, dijo Mirela Ferrer, una joven de 21 a√Īos, enarbolando una bandera con el rostro del dirigente y la inscripci√≥n “Lula libre” estampados.

Este es el segundo mitin de Lula desde que sali√≥ de la c√°rcel. En el primero, el viernes a las puertas de la sede de la Polic√≠a Federal de Curitiba donde hab√≠a pasado 580 d√≠as, anunci√≥ que pronto se lanzar√° a “recorrer el pa√≠s para discutir una salida con nuestro pueblo”.

“Si trabajamos correctamente, en 2022 la llamada izquierda de la que Bolsonaro tiene tanto miedo va a derrotar al ultraderechista”, declar√≥ Lula, en un momento en que la izquierda brasile√Īa est√° debilitada y fragmentada.

Horizonte 2022

“Bolsonaro fue elegido democr√°ticamente, aceptamos los resultados de la elecci√≥n” de 2018, afirm√≥ el exgobernante.

Pero “fue elegido para gobernar para el pueblo brasile√Īo y no para los milicianos de Rio de Janeiro”, a√Īadi√≥ antes de exigir el esclarecimiento del asesinato en 2018 de la concejal negra de Rio Mariell Franco. La investigaci√≥n arrastra varios obst√°culos y se han denunciado interferencias pol√≠ticas para encontrar a los responsables.

Las milicias suelen tener en sus filas numerosos policías o expolicías y controlan grandes favelas de Rio.

Con voluntad de demostrar que su edad no debe ser un estorbo en 2022, a√Īo de las pr√≥ximas presidenciales, reiter√≥ que est√° viviendo un idilio con la soci√≥loga Ros√°ngela da Silva, de 52 a√Īos, seg√ļn los medios, con quien se casar√° pr√≥ximamente.

En un video que public√≥ por la ma√Īana en Twitter, el exmandatario declar√≥: “Tengo 74 a√Īos desde el punto de vista biol√≥gico, pero 30 a√Īos en energ√≠a y 20 a√Īos en tes√≥n”, usando una palabra (tes√£o) que en portugu√©s tiene una fuerte connotaci√≥n de deseo sexual.

La derecha también se moviliza

La organización Vem Pra Rua (VPR), muy activa en las movilizaciones que en 2016 condujeron a la destitución de la presidenta de izquierda Dilma Rousseff, congregó por la tarde en la avenida Paulista, la principal arteria de Sao Paulo, para denunciar la decisión del tribunal supremo que sacó de la cárcel a Lula y obligará a revisar la sentencia de casi 5.000 presos.

“He venido a protestar contra todos esos robos de los pol√≠ticos, y principalmente Lula, que es el jefe de una banda. Haber soltado a ese hombre es una aberraci√≥n”, afirm√≥ Ed√©cio Antonio, un jubilado de 77 a√Īos, que se neg√≥ a revelar su apellido.

Bolsonaro, un excapit√°n del Ej√©rcito, pidi√≥ por su lado a la derecha que se ponga en orden de batalla y que no d√© “munici√≥n a un canalla que moment√°neamente est√° libre, pero cargado de culpa”.

Un comentario que llega en un momento de divisiones entre sus aliados, muchas veces por purgas lanzadas por los sectores m√°s radicales del “bolsonarismo” contra ministros o jefes de la bancadas oficialistas en el Congreso.

Lula fue condenado como beneficiario de un apartamento en el litoral de Sao Paulo, ofrecido por una constructora a cambio de contratos en la estatal Petrobras.

Pero el exmandatario, que enfrenta al menos otros seis procesos, niega los cargos y se considera víctima de una manipulación judicial para impedirle presentarse a los comicios presidenciales de 2018, en los que resultó elegido Bolsonaro.

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