El presidente de Venezuela Nicolás Maduro aseguró el domingo haber resistido con éxito varios ultimátum para sacarlo del poder y auguró que su aliado Evo Morales, cuya reelección es cuestionada por la oposición en Bolivia, también saldrá airoso.

“Le dije a Evo: a mí me han dado este año como 10 ultimátum. Maduro, 24 horas, te vas o te tumbamos. Ven y túmbame pues, le digo yo”, contó Maduro, quien acudió sorpresivamente a la clausura del denominado Encuentro Antimperialista en La Habana, donde ofreció un discurso.

Allí compartió la mesa de honor con el líder socialista cubano Raúl Castro y el presidente Miguel Díaz-Canel.

La administración de Maduro es desconocida por Estados Unidos, que busca apartarlo del poder, y por más de medio centenar de países que consideran al líder opositor Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela.

En el encuentro, Maduro expresó su apoyo a Morales, reelecto para un cuarto período en Bolivia.

El venezolano recordó que el opositor boliviano Luis Fernando Camacho, jefe de una poderosa entidad civil de la rica región oriental de Santa Cruz, dio un ultimátum a Morales para que renunciara en 48 horas.

Camacho también llamó a los militares a intervenir en la crisis desatada tras el polémico escrutinio de las elecciones del 20 de octubre, que ganó Morales en contienda con el exgobernante Carlos Mesa, generando manifestaciones ciudadanas a favor y en contra.

“Este ultimátum no es contra Evo, es contra el pueblo de Bolivia”, señaló Maduro.

Aseguró que en Bolivia hay una “derecha racista, fascista (…), peor que la venezolana”, y que, con el apoyo de Estados Unidos, “todo lo han intentado y no han podido” sacarlo del poder. “El indio Evo va a resistir y va a triunfar contra esta amenaza racista”, dijo.

La oposición boliviana exige la anulación de la votación y la convocatoria a nuevas elecciones generales (presidenciales y legislativas).

En el encuentro, que sesionó durante tres días en La Habana, también participaron los expresidentes Salvador Sánchez Cerén (El Salvador) y Fernando Lugo (Paraguay), y la abogada y política colombiana Piedad Córdoba.