Internacional
Viernes 30 agosto de 2019 | Publicado a las 20:40 · Actualizado a las 16:57
El "pecado" de ser mujer: pandilleros obligan a ni√Īas salvadore√Īas a hacer visita √≠ntima en c√°rceles
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Centroamérica es una región donde la presencia de pandillas, incluso desde las cárceles, tiene a las poblaciones acechadas, sin poder hacer nada al respecto.

“Solo rezamos”, dice “Cristina”, una joven madre salvadore√Īa con una hija adolescente, quien cada ma√Īana que la ve irse al instituto, reza para que vuelva sana y salva.

No es para menos. Las ni√Īas est√°n acechadas por las maras o pandillas, incluso en el transporte colectivo.

“Vas a ver, voy a conseguir tu n√ļmero y te voy a mandar a matar”, consigna un noticiero local la amenaza contra “Elena”, una adolescente estudiante que les relat√≥ el suplicio de ser acosada por un pandillero.

Cuando uno de estos quiere tener relaciones sexuales con alguna de ellas, en ocasiones env√≠an a “emisarios” para darles seguimiento y hac√©rselos saber. Es por las buenas o las malas.

Por lo general, son líderes de las denominadas maras o pandillas, que en El Salvador, ya rondan las 100 mil personas, entre miembros y sus familiares. Ese territorio tiene más de 6 millones de habitantes.

En este pa√≠s, es precisamente donde se han conocido detalles de una nueva modalidad para “poseer” sexualmente a las ni√Īas desde la c√°rcel. Ese lugar donde se supone que los pandilleros est√°n fuera de acci√≥n y desde el que ya no pueden hacer da√Īo.

No es as√≠, seg√ļn el gerente de Influencia de Plan Internacional El Salvador, Adolfo Vidal. Habla por una ONG para la infancia y su educaci√≥n, que ha sido citado por peri√≥dicos locales como elsalvador.com

Vidal asegura que adolescentes son obligadas a visitar a maras y pandillas a penales (c√°rceles) para que tengan relaciones sexuales con estos. Se trata de la denominada “visita √≠ntima” a la que tiene derecho un reo con su pareja (novia, esposa, etc.)

Diario El Mundo / El Salvador
Diario El Mundo / El Salvador

“Ni√Īas de 16 a√Īos son obligadas por las pandillas a realizar visitas √≠ntimas a los pandilleros en los penales. Las obligan a conseguir DUI falsos o de personas adultas, ver de qu√© manera se cumple con la obligaci√≥n para salvar la vida o de su familia. Esto est√° pasando y es parte de esa suma”.

Salvar su vida o la de su familia. Y es que si se niegan, tras ser informadas por los deseos de los pandilleros desde una determinada c√°rcel, son amenazadas de muerte. Tambi√©n sus familiares. Es un precio muy alto como para decir “no”. Es un monos√≠labo que si pronuncian, puede hacer la diferencia entre vivir o morir.

Seg√ļn el representante de Plan, es un tema al que el Estado y la comunidad internacional debe ‚Äúdarle m√°s estudio‚ÄĚ. Sostiene que desde Naciones Unidas no fue incluido en el informe sobre Uniones Infantiles Forzadas, realizada por el Fondo de Poblaci√≥n de este organismo mundial.

Es otra realidad latente en territorio salvadore√Īo. Los padres ven como por “decisi√≥n” propia o por la fuerza, sus hijas menores de edad inician una vida marital con miembros de estos grupos delictivos. La condici√≥n es la misma: vivir o morir, si se niegan a hacerlo. Ellos tambi√©n quieren hijos, como si se tratase de un pedido de procreaci√≥n a la carta.

Cristian Poveda / Fot√≥grafo espa√Īol asesinado por pandillas
Foto de Cristian Poveda, espa√Īol asesinado por pandillas

‚ÄúSi tuvi√©ramos un mejor control sobre la violencia social tambi√©n tendr√≠amos una reducci√≥n significativa (de uniones tempranas forzadas), creo que no bajamos m√°s porque la violencia social todav√≠a no nos deja, nos est√° causando un impacto‚ÄĚ, asegura Vidal.

Mauricio C√°ceres / EDH
Mauricio C√°ceres / EDH

“Ver, oir y callar”

Se trata de una condici√≥n de vida a partir de la cual, muchas personas fuera del territorio donde ocurre, se preguntan: ¬Ņc√≥mo puede un padre o una madre permitir tal vejamen contra su hijo o hija?

No puede juzgarse a la ligera. La amenaza lanzada abarca a todos los miembros de la familia u otros que los visiten en sus comunidades.

Lorenza es una mujer que vive en una colonia o poblaci√≥n al norte de San Salvador, la capital salvadore√Īa. Consultada por BioBioChile (siempre y cuando su nombre real no se diera a conocer) asegur√≥ que los graffitis que dan la bienvenida en las comunidades, se quedan cortos.

Es una orden que debe tomarse en serio si quienes viven en esos lugares quieren conservar la vida o su casa, cuyo crédito muchas veces no han terminado de pagar.

Su vecina ten√≠a una peque√Īa tienda, pero su “pecado” (como el de ser mujer y gustarle a un pandillero) fue atender a unos polic√≠as que llegaron a comprar algo para hidratarse, mientras finalizaba un operativo contra pandillas.

Uno de sus informantes, muchas veces ni√Īos quienes reciben “gratificaciones”, les asegur√≥ que la se√Īora estaba d√°ndoles datos que pod√≠a perjudicarlos. Cuando la polic√≠a se fue, recibi√≥ una visita nada amigable: “Le dijeron que si no se quer√≠a morir, ten√≠a que irse de la colonia. Ten√≠a casi 20 a√Īos de ser nuestra vecina e iba destrozada”.

Se trata de un destierro obligado por supuestamente haber faltado al famoso “ver, oir y callar”. Ese que muchas veces acatan la mayor√≠a de padres, porque quienes han intentado defender a sus hijas de emparejarse con un pandillero, por las buenas o las malas, terminan muertos y sus familias de luto.

El gobierno de El Salvador asegura estar recuperando las zonas asediadas por las pandillas o maras, a partir del denominado Control Territorial.

Sin embargo, se trata de un fen√≥meno de la posguerra salvadore√Īa que tiene al menos dos d√©cadas de crecimiento, dada la falta de educaci√≥n, empleos y otras condiciones sociales que los gobiernos responsables saben otorgar a la juventud para no inmiscuirse en la delincuencia y poner de rodillas a su sociedad.

S√≠, de rodillas. como los padres o madres, cuando rezan cada ma√Īana esperando a que sus hijos e hijas vuelvan a casa sanos y salvos.

La Prensa Gr√°fica / El Salvador
La Prensa Gr√°fica / El Salvador
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