Internacional
Jueves 29 agosto de 2019 | Publicado a las 10:49
La política ambiental de Evo Morales en jaque tras incendios forestales en Bolivia
Por Diego Vera
La información es de Deutsche Welle
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La política ambiental de Evo Morales es menos compatible con la naturaleza de lo que el Gobierno quiere hacer creer. Los incendios forestales han sacado a relucir sus fallas. Expertos exigen un cambio de curso.

“Si la naturaleza fuera un banco, ya la habr√≠an salvado‚ÄĚ, dijo el escritor uruguayo Eduardo Galeano, quien en su libro “Los hijos de los d√≠as‚ÄĚ trata la relaci√≥n del hombre con su entorno. Justamente la masiva quema de la Amazon√≠a en Bolivia y Brasil ha puesto de relieve su valor, no solo en cifras de exportaciones de soja y carne, sino tambi√©n como sistema regulador del clima de la Tierra. ¬ŅQu√© pesa m√°s?

Los incendios forestales arden desde hace unos 20 días en la Chiquitanía boliviana, una región contigua al Amazonas en la que se habría quemado ya una superficie de un millón de hectáreas.

Expertos ambientalistas y críticos de la gestión del presidente de Bolivia, Evo Morales, lo han acusado de prender el fuego y esconder la mano al promover, por un lado, la quema de bosques, y el por el otro, negar durante demasiado tiempo el problema.

¬ŅPausa ecol√≥gica?

Este 27 de agosto, Morales adopt√≥ una medida pedida a gritos por expertos y j√≥venes manifestantes en varias ciudades del pa√≠s: “He decidido (una) pausa ecol√≥gica en la zona de la Chiquitan√≠a. ¬ŅQu√© significa eso? Prohibida la venta de tierras”, dijo Morales a la agencia efe en Robor√©, en la regi√≥n oriental de Santa Cruz, donde funciona el centro de operaciones para coordinar las acciones contra los incendios.

“La Chiquitan√≠a, o Llanos de Chiquitos, es un bosque seco y end√©mico con una fauna y flora √ļnicas que alberga jaguares, pumas, pecar√≠es e insectos polinizadores, entre muchos otros, y que forma un sistema de transici√≥n entre la selva Amaz√≥nica, el Chaco y el Pantanal. Esta √ļltima es una red de aguas compartida con Brasil, Argentina y Uruguay, cuya cuenca alta est√° justo en Bolivia y Brasil, ahora en llamas‚ÄĚ, explica a DW Miguel Angel Crespo, director de Probioma, una organizaci√≥n que asiste en la Chiquitan√≠a a comunidades y expertos sobre el manejo de la biodiversidad.

¬ŅAsentamientos en el bosque para potenciales electores?

“Al Gobierno de Evo Morales le pedimos derogar las leyes emitidas desde 2013, que van en detrimento de los bosques bolivianos porque promueven la quema para sembrar cultivos y engordar ganado, y perdonan a quienes ya han talado el bosque; declarar la emergencia ambiental; revertir los asentamientos de colonos for√°neos de los √ļltimos meses en la regi√≥n que han sentado la base de las quemas de hoy y, por √ļltimo, declarar una ‚Äėpausa ecol√≥gica"”, agrega Crespo, egresado de la Universidad de San Andr√©s, en La Paz.

Esta √ļltima petici√≥n fue anunciada por Morales justo en el mismo momento en el que DW hablaba con el experto de Probioma, que tambi√©n ejecuta un monitoreo socioambiental en la Chiquitan√≠a, una regi√≥n “no apta para agricultura‚ÄĚ, como lo demuestran estudios cient√≠ficos de hace ya 20 a√Īos, agrega Crespo.

Durante un viaje presidencial a la Chiquitan√≠a, Morales reconoci√≥ la gravedad de los da√Īos, pero tambi√©n defendi√≥ “el chaqueo”, la pr√°ctica de agricultores para ampliar √°reas de cultivo a trav√©s de la quema de bosques.

Por su parte, el ministro de Desarrollo Rural y Tierra, César Cocarico, desmintió que los desmontes de áreas forestales en la Chiquitanía hayan sido autorizados por el actual Gobierno y explicó que ese proceso data del gobierno de Hugo Bánzer, en 2001.

“Lo √ļnico que hizo el presidente Evo Morales es ampliar dicho desmonte al departamento del Beni para favorecer a los cultivadores de arroz, por lo que decir que los incendios que se producen en la Chiquitan√≠a son por culpa de este decreto es faltar a la verdad y una campa√Īa malintencionada de la oposici√≥n”, dijo en rueda de prensa cubierta por la oficialista Agencia Boliviana de Informaci√≥n (ABI).

Crespo, por su parte, asegura que lo que ha hecho el Gobierno de Morales es “generar una tendencia de destrucci√≥n de la naturaleza que no exist√≠a antes en las comunidades tradicionales‚ÄĚ.

La naturaleza debe ser la prioridad

“La vocaci√≥n de los suelos no se puede cambiar por decreto‚ÄĚ, reitera el director ejecutivo de Probioma, quien insiste en que quemar el bosque para cultivar arroz o soja desconoce lo que ya han probado t√©cnicos y cient√≠ficos: “Ni los suelos de la Chiquitan√≠a ni los de la Amazon√≠a son aptos para la agricultura‚ÄĚ, subraya.

Esa postura extractivista frente a los bosques ya es bien conocida en Brasil y todos los ocho pa√≠ses con territorios amaz√≥nicos. “El Gobierno de Brasil no ve a la Amazon√≠a como el sistema vital para la regulaci√≥n del clima que es, sino como una regi√≥n por explotar‚ÄĚ, dijo a radio p√ļblica alemana DLF la directora de la Fundaci√≥n Heinrich B√∂ll, en Rio de Janeiro, Annette von Sch√∂nfeld.

Miguel √Āngel Crespo concuerda que, en principio, en Bolivia no se ve de forma diferente. “Tanto gobernantes como habitantes tenemos que reconocer que el bosque no es un estorbo sino un aliado para la producci√≥n de innovaciones biotecnol√≥gicas basadas en su biodiversidad, por ejemplo‚ÄĚ. Y va m√°s all√°: “En realidad, lo que hay que hacer es cambiar el modelo de producci√≥n extractiva‚ÄĚ, apunta el experto, y concluye que Bolivia no va a convertirse nunca en un pa√≠s industrializado, por lo que hay que conservar lo m√°s valioso que tiene, “su naturaleza‚ÄĚ.

En el estudio de la Uni√≥n Europea ‚ÄúLa econom√≠a de los ecosistemas y la biodiversidad‚ÄĚ, publicado en 2008, se recomienda dejar de hablar tanto de ‚Äúla naturaleza del valor‚ÄĚ y dedicarse mejor a comprender el ‚Äúvalor de la naturaleza‚ÄĚ. All√≠ se afirma que, contrario a lo que crey√≥ Eduardo Galeano, los bosques s√≠ son un banco, uno que contiene riquezas a√ļn no valoradas.

Seg√ļn el Fondo Mundial (WWF), en el Amazonas hay 40.000 especies de plantas y solo desde 1999 se han registrado 2.200 nuevas especies de animales. As√≠, el Amazonas parece no solo un banco que no se salva, sino uno que, adem√°s, se quema intencionalmente.

Activistas del grupo “Mi Bolivia” lo ponen en otras palabras: “Nuestro mar es verde. Y estamos a pocos a√Īos de perderlo tambi√©n‚ÄĚ.

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