Internacional
Lunes 12 agosto de 2019 | Publicado a las 07:56 · Actualizado a las 11:13
El peronismo domina la política desde todos los frentes en Argentina
Por Gerson Guzm√°n D.
La información es de Agence France-Presse
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Juan Domingo Per√≥n muri√≥ hace 45 a√Īos, pero su legado sigue dominando la pol√≠tica de Argentina. En este a√Īo electoral, el peronismo se ha vuelto ubicuo y varios de sus l√≠deres se disputar√°n la victoria en las presidenciales de octubre desde coaliciones distintas.

Nada parece resistir al movimiento impulsado por el general a mediados de los a√Īos 1940, ni siquiera el presidente Mauricio Macri, que est√° a punto de conseguir una haza√Īa: ser el primer mandatario no peronista que llega al t√©rmino de su mandato electo desde 1928.

La omnipresencia del peronismo en las candidaturas se debe en parte a la impopularidad de las dos figuras que han protagonizado y polarizado la pol√≠tica argentina en la √ļltima d√©cada: el liberal Macri y la expresidenta Cristina Kirchner, una peronista de centroizquierda.

Macri, lastrado por la crisis económica, confiaba en poder repetir mandato si se enfrentaba a Kirchner, una figura tan amada como odiada en Argentina, salpicada por acusaciones de corrupción. Pero ésta sorprendió al anunciar su candidatura como vicepresidenta en una fórmula encabezada por Alberto Fernández, un moderado capaz de atraer a un sector más amplio del peronismo que fue jefe de gabinete suyo y luego duro crítico.

La jugada oblig√≥ a Macri a unirse al destacado senador peronista Miguel √Āngel Pichetto para salvar sus opciones electorales.

Agence France-Presse
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Peronismo de derecha, izquierda y centro

El resultado no fue el esperado para el mandatario. Fernández, el que lidera la fórmula considerada más peronista, logró 47% de los votos en las primarias del domingo, por delante de Macri (32%) y una tercera opción, formada por los también peronistas Roberto Lavagna y Juan Urtubey (8%), que aspiraba a atraer desde el centro a quienes están hartos del presidente y de Kirchner.

As√≠ se ha llegado a la situaci√≥n actual rumbo a las elecciones presidenciales del 27 de octubre. Pero ¬Ņc√≥mo es posible que peronistas se enfrenten en coaliciones que promueven pol√≠ticas muy distintas? ¬ŅO que Pichetto haya apoyado desde el parlamento a Kirchner durante sus dos mandatos presidenciales y se una ahora a su mayor rival?

La respuesta debe buscarse en los orígenes del peronismo. Y aquí conviene respirar hondo, porque no sirven las definiciones de izquierda, derecha y centro.

Agence France-Presse
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Una apuesta segura

El movimiento nunca fue unitario, explica el historiador Gustavo Nicolás Contreras. Sus tres principios básicos -la soberanía política, la independencia económica y la justicia social- fueron lo bastante amplios para que distintas partes de la sociedad como los obreros, la burguesía industrial o el sector más nacionalista del ejército se reconocieran en ellos.

Para el analista pol√≠tico Rosendo Fraga, esa indefinici√≥n ideol√≥gica est√° marcada por la figura de su fundador. “Per√≥n pod√≠a girar de izquierda a derecha sin perder su objetivo pol√≠tico que era alcanzar, retener o recuperar el poder”, dice.

El peronismo ha demostrado el don de la supervivencia. Resisti√≥ a dictaduras, a la muerte de su fundador, a derrotas electorales, y no estall√≥ a pesar de la convivencia de tendencias opuestas, como las de extrema izquierda y derecha que llegaron a enfrentarse con armas en los a√Īos 1970.

Contreras opina que la existencia de esos distintos pensamientos bajo la misma etiqueta se debe a la fortaleza del movimiento. “El peronismo es una oportunidad pol√≠tica, es el lugar que tiene peso pol√≠tico, que puede ofrecer la gesti√≥n del gobierno, la posibilidad de potenciar los intereses propios”, asegura. Dicho de otra forma, un caballo ganador.

Firma del protocolo de Brasilia, 1991
Firma del protocolo de Brasilia, 1991

Saber adaptarse

La clave de la resistencia del peronismo “est√° en su capacidad de entender, procesar y representar, la complejidad, ambig√ľedad y contradicci√≥n de la sociedad argentina”, afirma Fraga.

“Su capacidad de adaptaci√≥n le permite mostrarse siempre como una opci√≥n de poder”, abunda Contreras.

As√≠, durante el gobierno del peronista Carlos Menem en los noventa, se llevaron a cabo pol√≠ticas a favor del libre mercado, con privatizaciones de compa√Ī√≠as nacionales, porque el presidente supo interpretar los cambios que deseaba la sociedad tras el fracaso de las empresas p√ļblicas y la hiperinflaci√≥n en el periodo del radical Ra√ļl Alfons√≠n, explica Fraga.

El peronismo tambi√©n encontr√≥ una respuesta cuando fracas√≥ ese modelo a comienzos del siglo XXI. “La gente pasaba a pedir m√°s Estado y en lo internacional no estaba tan claro que la econom√≠a de mercado fuera la √ļnica alternativa. Es entonces cuando (N√©stor) Kirchner interpreta este cambio y gira hacia el centro-izquierda, asume un modelo intervencionista y adopta formas populistas”, a√Īade Fraga.

Al regresar a su país en 1972, tras el exilio impuesto por la dictadura, Perón dijo que todos los argentinos eran peronistas. Aunque no sea cierto, las candidaturas presidenciales muestran que habrá que seguir contando con quienes se definen como sus seguidores, sean cuales sean sus ideas políticas.

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