Internacional
Viernes 14 junio de 2019 | Publicado a las 15:50
¬ŅEn qu√© est√° la crisis de Venezuela a casi cinco meses del surgimiento de Juan Guaid√≥?
Por Diego Vera
La información es de Agence France-Presse
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Del vértigo por el surgimiento del opositor Juan Guaidó y su promesa de sacar rápidamente del poder a Nicolás Maduro, Venezuela ha pasado a un equilibrio de fuerzas en el que los militares y Estados Unidos marcan la pauta.

Las masivas concentraciones convocadas por Guaidó tras su autoproclamación como presidente encargado, el 23 de enero, perdieron fuerza luego del fallido levantamiento militar que lideró contra Maduro el 30 de abril.

Ahora el jefe del Parlamento realiza correrías por el interior con menos impacto mediático -en un país donde el chavismo mantiene la hegemonía comunicacional-, aferrado al reconocimiento de medio centenar de países liderados por Washington.

“La oposici√≥n est√° perdiendo un poco de vapor no solo por no poder desalojar a Maduro, sino tambi√©n por las sanciones petroleras de Estados Unidos que han empobrecido a√ļn m√°s a la poblaci√≥n”, dijo a la AFP David Smilde, experto en Venezuela del centro de investigaci√≥n WOLA, con sede en Washington.

Asfixiado por los castigos de Donald Trump, que agravan el desastre económico del país con la mayor reserva petrolera, Maduro ha apelado a su vasto poder institucional -con los militares a la cabeza- para debilitar a Guaidó.

Un parlamentario opositor preso y 14 refugiados en sedes diplomáticas o en la clandestinidad deja la ofensiva judicial por los hechos del 30 de abril, que Maduro denunció como un intento de derrocamiento y confirmaron fisuras en la Fuerza Armada.

“Su gobernabilidad est√° pulverizada y su posibilidad de mantenerse en el poder est√° restringida a la fuerza y la represi√≥n”, se√Īal√≥ a la AFP el presidente de la encuestadora Datan√°lisis, Luis Vicente Le√≥n.

Un sondeo de esa firma de mayo pasado situó la aprobación de Guaidó en 56,7%, frente a 10,1% de Maduro, su nivel más bajo desde que asumió el poder en 2013.

ARCHIVO | AFP
ARCHIVO | AFP

Visita de Bachelet

El pr√≥ximo cap√≠tulo de la crisis en Venezuela promete ser la visita que realizar√° la alta comisionada pra los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, quien estar√° en el pa√≠s caribe√Īo entre el 19 al 21 de junio, donde se reunir√° tanto como con autoridades chavistas como con dirigentes de la oposici√≥n.

“La m√°xima responsable de Derechos Humanos de la ONU dialogar√° con el Presidente de la Asamblea Nacional y con otros legisladores, as√≠ como con el Presidente de la Asamblea Constituyente y con otros representantes (…) tambi√©n mantendr√° reuniones con v√≠ctimas de abusos y violaciones a los derechos humanos, y con sus familiares. Adem√°s, se encontrar√° con representantes de la sociedad civil, delegados de los sindicatos, l√≠deres religiosos y autoridades universitarias”, indic√≥ la ONU en un comunicado.

La funcionaria de Naciones Unidas había entregado un reporte sobre la situación en Venezuela en marzo pasado, luego que una comisión de su equipo visitara por cerca de una semana Caracas, donde constató graves violaciones a los Derechos Humanos.

‚ÄúEn el contexto de la √ļltima oleada de protestas en los primeros dos meses de este a√Īo, mi oficina document√≥ numerosas violaciones de DDHH y abusos cometidos por fuerzas de seguridad y grupos armados progubernamentales‚ÄĚ, dijo Bachelet, citando al documento.

“Equilibrio destructivo”

En vano, Guaid√≥ y Estados Unidos han llamado hasta el cansancio a los militares a darle la espalda a Maduro, un exchofer de autob√ļs de 56 a√Īos, quien les ha otorgado amplio poder y tiene en ellos su pilar.

A juicio de Le√≥n, los intentos del opositor para generar ese quiebre est√°n mal enfocados, pues la Fuerza Armada es un “sector corporativista que act√ļa en conjunto y no ha recibido una oferta de garant√≠as cre√≠ble para su futuro, como preservar su poder, su integridad y su dinero”.

Así, Maduro, sin margen para detener la hemorragia económica, y Guaidó, sin fuerza para sacarlo, se encuentran en una paridad en medio de la cual las condiciones de vida se deterioran sin cesar.

“Ambos sectores se debilitan y podr√≠amos llegar a un equilibrio destructivo donde nadie termina con el otro, pero s√≠ con el pa√≠s”, coment√≥ Le√≥n.

Smilde prev√© una nueva ola migratoria que engrosar√≠a los cuatro millones de venezolanos que -seg√ļn la ONU- han escapado de la crisis en los √ļltimos a√Īos.

A mediados de mayo, los dos bandos aceptaron un diálogo exploratorio con la mediación de Noruega, que incluyó un cara a cara entre sus delegados.

Guaid√≥ sostiene que toda mediaci√≥n debe conducir a la salida de Maduro, cuya reelecci√≥n considera ileg√≠tima, y a nuevas elecciones; el l√≠der socialista, apoyado por Rusia y China, amenaza con anticipar las legislativas para dejar a la oposici√≥n sin el √ļnico poder que controla.

“A pesar de la percepci√≥n popular de que las conversaciones de Noruega est√°n permitiendo que Maduro ‘gane tiempo’, en realidad han brindado un respiro a la oposici√≥n que muestra signos de fatiga”, opina Smilde.

Agence France-Presse
Agence France-Presse

“¬ŅTrump, beneficiario?”

Guaid√≥, ingeniero de 35 a√Īos, enfrenta presiones de un sector opositor que le pide a gritos que autorice una intervenci√≥n militar, una opci√≥n con la que amenaza Estados Unidos.

Desde que se jurament√≥ ante una multitud, el opositor tampoco excluye esa posibilidad y garantiza que Maduro saldr√° este a√Īo “por las buenas o por las malas”.

Pero una acción armada no parece sencilla considerando que Trump buscará la reelección en 2020, en la que el voto hispano puede ser clave, y que los países de la región se oponen ante el riesgo de verse involucrados.

“Para Trump, un empate en Venezuela es tan bueno como una victoria. Un estancamiento prolongado le permitir√≠a se√Īalar (en campa√Īa) el desastre del pa√≠s como evidencia de que el ‘socialismo’ no funciona e intentar estigmatizar as√≠ a los dem√≥cratas progresistas”, considera Smilde.

Le√≥n vislumbra un mayor deterioro econ√≥mico y debilitamiento de las partes, antes de que por fin se convenzan de que la salida es negociada, lo cual “pasar√° siempre por el sector militar”.

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