Internacional
Lunes 27 mayo de 2019 | Publicado a las 10:12 · Actualizado a las 10:27
El camino que espera a Evo Morales si pretende gobernar hasta 2025
Por Diego Vera
La información es de Deutsche Welle
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A sus 59 a√Īos, Evo Morales es ya el presidente con m√°s tiempo en el poder en la historia de Bolivia. Y hace 10 d√≠as arranc√≥ su campa√Īa de cara a las elecciones generales del 20 octubre. Lo hizo desde el coraz√≥n del Chapare cochabambino, la zona que lo vio nacer como dirigente sindical cocalero en la d√©cada del 80 y desde el exacto sitio donde alguna vez hubo una base de la DEA estadounidense.

Gobierna desde el 2006, y este a√Īo buscar√° otra vez -junto al intelectual √Ālvaro Garc√≠a Linera- su reelecci√≥n. Si ganan asumir√≠an su cuarto per√≠odo y se quedar√°n en el poder hasta el 2025.

Chances tienen: el diario La Raz√≥n public√≥ el 19 de mayo la primera encuesta de alcance urbano-rural, realizada por la empresa Tal Cual. Seg√ļn el estudio, Morales tiene un 38,1% de intenci√≥n de voto mientras que su m√°s inmediato seguidor, el expresidente Carlos Mesa (2003-2005) alcanza el 27,1%. M√°s lejos, con el 8,7% se encuentra el candidato por 21F,‚Äą√ďscar Ortiz.

Es la economía

El mejor argumento del gobierno es su gesti√≥n econ√≥mica, lo que se conoce como “el milagro boliviano‚ÄĚ: un crecimiento sin precedentes que se expresa en una baja en la pobreza y en la incorporaci√≥n de sectores hist√≥ricamente postergados. Desde que asumi√≥ Morales, el PIB ha crecido de 9.000 a m√°s de 40.000 millones de d√≥lares, el PIB per c√°pita se triplic√≥, las reservas crecieron sostenidamente y la inflaci√≥n dej√≥ de ser un problema.

Sin embargo, para el economista Iv√°n Vel√°squez, la actual coyuntura econ√≥mica abre un nuevo escenario. “En 2009 y 2006 gan√≥ Evo Morales porque la bonanza acompa√Ī√≥ su elecci√≥n. Pero el boom ha terminado. Y m√°s all√° del crecimiento hay que analizar la calidad de ese crecimiento. El de Bolivia descansa en la exportaci√≥n de gas a Brasil y Argentina. Pero la econom√≠a no se ha diversificado, no se logr√≥ la industrializaci√≥n del gas y no hay otras fuentes de generaci√≥n de ingreso‚ÄĚ, explic√≥ Vel√°squez en entrevista con DW.

Al margen de los desafíos futuros, lo cierto es que la fuerza electoral de Morales es contundente: asumió en 2006 su primer mandato tras haber vencido en las urnas con el 54 por ciento de los votos. En 2009 fue reelecto con el 64 por ciento y en 2014 logró el 61 por ciento. En el medio se sometió Рy venció Рa un referéndum revocatorio y logró realizar sus dos promesas iniciales: una nueva constitución política del Estado y lo que el gobierno llama la nacionalización de los hidrocarburos.

Pero tambi√©n es cierto que el 21 de febrero de 2016 recibi√≥ un duro rev√©s. Por iniciativa propia convoc√≥ a un refer√©ndum para reformar la Carta Magna, que estipula un l√≠mite de dos mandatos. El objetivo era eliminar el l√≠mite de reelecciones. Pero el 51 por ciento de los votantes dijo “No‚ÄĚ.

A partir de ese momento, el debate en Bolivia gira en torno a si el presidente puede o no volver a candidatearse. Y fue entonces cuando el Tribunal Supremo Electoral de Bolivia determinó que prevalece un fallo del 2017 con el que el Tribunal Constitucional avaló el derecho a la reelección indefinida en virtud del artículo 23 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

A partir de este escenario, algunos sectores buscaron cuestionar al proceso electoral y la legitimidad que pueda derivar de ellos. Sin embargo, a cinco meses de las elecciones, estos sectores parecen aislados.

Quien s√≠ tiene fuerza e incluso chance de vencer en un eventual balotaje es Mesa, un hombre de un perfil intelectual y que fue vocero, junto al Estado boliviano, de la demanda mar√≠tima ante La Haya. Seg√ļn indic√≥ el soci√≥logo Fernando Mayorga a DW, su agenda se centra “en la justicia y la corrupci√≥n, los aspectos d√©biles de la gesti√≥n del Movimiento al Socialismo (MAS). Esto se basa en el reconocimiento de los logros econ√≥micos y sociales del gobierno‚ÄĚ.

Mayorga sostiene que uno de los datos m√°s relevantes del proceso electoral boliviano es que -a diferencia del caso brasile√Īo, colombiano o el argentino- no est√° marcado por la polarizaci√≥n. “Los candidatos tienen una tendencia a ocupar el centro pol√≠tico. No hay proyectos antag√≥nicos en disputa. La b√ļsqueda del apoyo del tercio indeciso est√° basada en apelaciones de car√°cter moderado‚ÄĚ, se√Īal√≥.

Y las explicaciones pueden encontrarse en la econom√≠a. “Se puede leer en clave de capacidad hegem√≥nica de un proyecto pol√≠tico que se ha traducido en un modelo econ√≥mico con rasgos in√©ditos de estabilidad, crecimiento y reducci√≥n de la pobreza. Ning√ļn candidato opositor de importancia cuestiona esta faceta. As√≠ como ninguna fuerza pone en cuesti√≥n los avances en participaci√≥n de ind√≠genas y mujeres‚ÄĚ, a√Īadi√≥.

ARCHIVO | Agence France-Presse
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Oposición dispersa

La unidad de la oposici√≥n no parece sencilla. De hecho, gran parte de sus esperanzas estaban depositadas en una condena internacional a la candidatura de Morales. Pero la reciente visita del secretario general de la OEA, Luis Almagro, desconcert√≥ a todos. “Ser√≠a absolutamente discriminatorio” que Morales no pudiera presentarse, asegur√≥ ante la prensa en La Paz.

En paralelo, el presidente sugiri√≥ que desear√≠a enfrentar a un solo candidato en octubre. “Qu√© bueno ser√≠a (que se presenten) solamente dos partidos (en los comicios): un movimiento pol√≠tico frente a un partido que viene del pasado, enfrentarnos en las elecciones democr√°ticamente, deseamos eso‚ÄĚ, dijo.

Seg√ļn Vel√°squez, la oposici√≥n no tiene nada concreto que ofrecer a ese respecto y est√° fragmentada. “Tras la visita de Almagro hay pocas posibilidades de que se junten y vayan con un candidato √ļnico‚ÄĚ. En opini√≥n del docente universitario y tambi√©n coordinador de la fundaci√≥n Konrad Adenauer en Bolivia, “la oposici√≥n no tiene programa de gobierno, no tiene propuestas y se opone sin agenda‚ÄĚ, asegur√≥ a t√≠tulo personal. Y agreg√≥: “Se podr√≠a decir que no han hecho su trabajo, el de ser una oposici√≥n propositiva que ofrezca cambios sustanciales‚ÄĚ.

Una clave para interpretar el futuro boliviano ser√° leer la composici√≥n del congreso. En estos a√Īos, el MAS cont√≥ casi siempre con mayor√≠as en ambas c√°maras del Parlamento, situaci√≥n que luego de las elecciones de octubre podr√≠a no volver a repetirse.

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