Internacional
Miércoles 22 mayo de 2019 | Publicado a las 17:22
Los miedos retornan a Cuba: la nueva crisis revive temores sobre un nuevo "periodo especial"
Por Diego Vera
La información es de Deutsche Welle
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La alarma la encendi√≥ el desabastecimiento de harina de trigo, que provoc√≥ una ‚Äúcrisis del pan‚ÄĚ a finales del 2018. Luego escasearon los huevos y, este a√Īo, el aceite y los productos c√°rnicos.

En algunas zonas, incluso el arroz, b√°sico en la dieta nacional, confirma a DW la periodista independiente cubana M√≥nica Bar√≥ S√°nchez. Se trata sobre todo de alimentos, pero el Gobierno ‚Äúacaba de admitir que tambi√©n hay problemas con el suministro de productos de aseo‚ÄĚ, precisa el economista Ricardo Torres P√©rez.

#LaColaChallenge

Ya en abril, el expresidente Ra√ļl Castro y l√≠der del gobernante Partido Comunista (PCC, √ļnico legal en la isla) hab√≠a preocupado a los cubanos al asegurarles que no volver√≠an ‚Äúa la fase aguda del Per√≠odo Especial de los a√Īos 90 del siglo pasado‚ÄĚ (la grave crisis econ√≥mica y social que sufri√≥ la isla tras la ca√≠da del campo socialista), pero que tendr√≠an que prepararse ‚Äúpara la peor variante‚ÄĚ.

El pasado 10 de mayo, concretamente, el ministerio de Comercio Interior anunci√≥ que racionar√≠a la venta ‚Äúliberada‚ÄĚ de salchichas, pollo, arroz, ch√≠charos (arvejas), frijoles, huevos y aceite, adem√°s de la de jabones, detergentes y pasta dental, lo mismo en moneda nacional (CUP) que convertible (CUC).

Las largas colas o filas para comprar proliferan, sobre todo, frente a las estatales ‚Äútiendas recaudadoras de divisas‚ÄĚ. Esta es la opci√≥n menos econ√≥mica (en CUC), pero tambi√©n la mejor surtida. Y es imprescindible para completar la insuficiente canasta b√°sica que el Estado subsidia a trav√©s de una ‚Äúlibreta‚ÄĚ o cartilla de racionamiento. A ella se suma la venta estatal ‚Äúliberada‚ÄĚ de algunos productos a precios mayores, aunque regulados y en moneda nacional, as√≠ como una red de mercados agropecuarios con precios topados por el Estado, y el mercado negro.

Entretanto, un ‚Äúreto‚ÄĚ netamente cubano se extiende en Facebook y Twitter: #LaColaChallenge, que muestra im√°genes de estas filas para adquirir productos escasos y ‚Äďseg√ļn denuncias aparecidas en las redes- ha puesto nerviosas a las autoridades, al punto de provocar al menos una corta detenci√≥n arbitraria.

‚ÄúLo que estamos viendo es un episodio m√°s cr√≠tico de la escasez, que es recurrente en el modelo econ√≥mico cubano‚ÄĚ, caracterizado por el monopolio estatal sobre el comercio exterior, aclara Torres P√©rez, profesor e investigador del Centro de Estudios de la Econom√≠a Cubana (CEEC) en la Universidad de La Habana.

Venezuela, Brasil, Trump y la ‚Äúineficiencia cubana‚ÄĚ

Entre las causas de esta crisis particular, el economista cubano sit√ļa ‚Äúla p√©rdida de ingresos por exportaciones que ha tenido el pa√≠s en los √ļltimos cuatro a√Īos, muy claramente vinculada con el declive de la econom√≠a venezolana‚ÄĚ. Cuba exporta a Venezuela cada vez menos servicios m√©dicos y productos farmac√©uticos, y de la que recibe y refina cada vez menos petr√≥leo.

A eso se agregan problemas en la producci√≥n de otros productos de exportaci√≥n como el n√≠quel y el az√ļcar, as√≠ como coyunturas desfavorables de sus precios en el mercado mundial,
explica.

La situación ha tensado la balanza de pagos del país. Ya a fines de 2018, Cuba acumulaba una deuda estimada en alrededor de 1.500 millones de dólares con proveedores que, mientras tanto, han dejado de enviar productos a la isla.

En esta cadena cuenta también el cierre del contrato estatal para proveer servicios médicos a Brasil y la suspensión del crédito que ese país otorgaba a Cuba para la adquisición de alimentos, luego de que la isla no pudiera pagar a tiempo sus deudas, agrega Torres Pérez.

Encima, est√°n las sanciones estadounidenses que afectan al turismo, desde que Donald Trump asumiera la presidencia en 2017; y otras m√°s recientes, que encarecen las transacciones financieras del pa√≠s y, con ellas, las ya deprimidas importaciones, ‚Äúporque los bancos extranjeros se niegan a operar con Cuba‚ÄĚ, explica Torres P√©rez.

Y luego est√° la presi√≥n que viene de adentro, se√Īala la periodista M√≥nica Bar√≥ S√°nchez, que investiga el tema para la revista independiente cubana El Estornudo: la alarma que generan las recientes medidas de racionamiento entre la poblaci√≥n, la insuficiente informaci√≥n y transparencia del Gobierno, y eso que incluso economistas y analistas oficialistas reconocen como la ‚Äúineficiencia cl√°sica de la empresa estatal y la econom√≠a cubana‚ÄĚ, resume.

Bar√≥ se refiere de ese modo a lo que Torres P√©rez identifica como un ‚Äúproblema estructural‚ÄĚ de la econom√≠a de la isla, que no ha sido capaz de sustituir importaciones con un modelo agropecuario que permita un mayor nivel de autosuficiencia alimentaria.

As√≠, seg√ļn un informe de Carmelo Mesa-Lago, reconocido economista cubano radicado en Estados Unidos, la producci√≥n agr√≠cola cay√≥ en un 1,5 por ciento en 2017, y Cuba tuvo que importar alimentos por valor de 1.800 millones de d√≥lares.

¬ŅRegresan los 90?

Por si fuera poco, ‚Äúno hay ninguna medida, ahora mismo, que apunte a dinamizar la econom√≠a‚ÄĚ, lamenta Bar√≥. No se habla de permitir importaciones al sector privado; ni de otorgarle autonom√≠a a los agricultores, con quienes el Estado acumula deudas, y cuyas cosechas es incapaz de distribuir y comercializar eficientemente, dice. Adem√°s, est√° la desigualdad social con la que el pa√≠s llega a la crisis, en contraste con el igualitarismo de las medidas gubernamentales.

Como sea, ambos analistas coinciden en que el desarrollo de la actual crisis podr√≠a diferenciarse sustancialmente de la que los cubanos recuerdan como el ‚ÄúPer√≠odo Especial‚ÄĚ.

‚ÄúVenezuela no representa hoy lo que la Uni√≥n Sovi√©tica representaba en 1990‚ÄĚ, asegura Torres P√©rez. El impacto de la p√©rdida de ese aliado pol√≠tico y socio comercial ‚Äúpodr√≠a ser severo‚ÄĚ, pero Cuba ya no depende s√≥lo del az√ļcar, tiene ‚Äúuna econom√≠a m√°s diversificada y resiliente, menos vulnerable a un shock extremo con uno de sus socios o productos‚ÄĚ. Adem√°s de otros cultivos, la isla produce, por ejemplo, ‚Äúentre un 30 y 35 por ciento de sus necesidades de energ√≠a total‚ÄĚ, ilustra.

En el √°mbito pol√≠tico, agrega Bar√≥, ‚Äúno est√° Fidel Castro, ni otra figura con la misma legitimidad, incluso negativa‚ÄĚ, para frenar con su presencia un estallido social como aquel ‚Äúmaleconazo‚ÄĚ de 1994. Las nuevas generaciones tienen, adem√°s, otros recursos para enfrentar la crisis.

La reforma migratoria de 2013, por ejemplo, que ha permitido a una parte de los residentes en la isla viajar, aumentar su contacto con el exterior. Y el acceso a la producci√≥n y el consumo de informaci√≥n a trav√©s de medios digitales independientes o de las redes sociales, que ha reunido a gente diversa, con ‚Äúniveles de organizaci√≥n social in√©ditos‚ÄĚ, para asistir a los daminificados de un tornado u organizar una marcha animalista o LGTBIQ+, todo, con independencia del Estado.

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