Internacional
Miércoles 17 abril de 2019 | Publicado a las 14:23 · Actualizado a las 14:47
Exilio y suicidio: las 2 veces en las que García escapó a acusaciones en su contra como expresidente
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Como la espuma, podría calificarse el ascenso de la carrera de Alan García, el político peruano nacido en Lima, el 23 de mayo de 1949.

Su padre, Carlos García Ronceros, fue un militante del partido Alianza Popular Revolucionaria Americana, (APRA, luego Partido Aprista Peruano) detenido por la dictadura de Manuel Odría.

Alan no conoci√≥ a su padre hasta que cumpli√≥ 5 a√Īos. Lo liberaron y √©ste, junto a su esposa (tambi√©n miembro aprista) formaron a un joven para que se integrara en un futuro a esas filas. A Los 17 a√Īos, la capacidad de Alan como orador, lo llev√≥ a la militancia de forma prematura.

Se acercaba el final de la d√©cada de los setentas, cuando Alan Garc√≠a ya era un diputado constituyente. Ten√≠a solo 29 a√Īos al asumir el cargo. Poco despu√©s, a inicios de los ochentas, ya ocupaba un puesto en el senado peruano.

Fue una carrera, adem√°s de ascendente, promisoria. Hab√≠a sido instruido por el l√≠der del partido Aprista, Victor Ra√ļl Haya de la Torre y desde entonces todo fue escalar y escalar para una joven promesa que poco a poco se hizo notar en el espectro pol√≠tico peruano.

Hablando de ascender, lo hizo en pocos a√Īos al principal cargo que todo pol√≠tico aspira. 1985 fue el inicio de una gesti√≥n presidencial aprista, catapultado por las lecciones pol√≠ticas de su mentor, las cuales, al cabo de un tiempo, no fueron las suficientes a fin de estabilizar una econom√≠a que necesitaba de medidas urgentes para salir a flote.

Twitter Alan García/ Funerales de Haya de la Torre
Twitter Alan García/ Funerales de Haya de la Torre

La inflación como bandera de García

El orador por excelencia, resultó no ser el mejor administrador que el país buscaba.

Peri√≥dicos como RPP hablan de los enormes problemas que la econom√≠a peruana enfrentaba bajo la conducci√≥n de Alan Garc√≠a, quien gan√≥ en primera vuelta, pero ten√≠a en √ļltimo lugar a las finanzas locales.

Un severo control del tipo de cambio, la estatización de la banca y una inflación anual de más de 7.600% en 1990, forman parte de la receta para el desastre que se gestó durante su mandato, el cual finalizó precisamente en 1990.

Varios peri√≥dicos latinoamericanos se han apresurado a recordar un pasado bastante convulsionado de la primera vez de un presidente, que a√ļn muerto, sigue siendo noticia.

El fin de la presidencia de Alan García fue el inicio de una serie de acusaciones en su contra y la ineficiente política de seguridad, marcada por la activa presencia del grupo extremista Sendero Luminoso.

En 1992, un autogolpe de estado, planeado por el entonces presidente Alberto Fujimori, lleva a García a exiliarse en países como Colombia y Francia.

Casi una d√©cada despu√©s (2001) hizo efectivo su retorno a Per√ļ, debido a que los delitos por los que podr√≠a haber sido enjuiciado, ya hab√≠an prescrito.

La segunda oportunidad de Alan García en la presidencia peruana

Hab√≠an pasado 5 a√Īos desde su regreso a Per√ļ y Garc√≠a buscaba una nueva oportunidad al frente del pa√≠s, tejiendo las alianzas posibles dentro del partido Aprista, con el fantasma de sus errores del pasado y el exilio jug√°ndole en contra.

Se postuló para correr la carrera presidencial y en 2006 obtuvo el nuevo chance que tanto buscó. Esta vez, apostó por una economía neoliberal para evitar equivocaciones del pasado.

De hecho, al asumir de nuevo la presidencia, su discurso estuvo marcado por un mea culpa: “Tenemos que pensar en esta noche en todos nuestros errores, en todos nuestros defectos y hacer un acto sincero de contrici√≥n (arrepentimiento). Nadie puede llegar a la responsabilidad del poder sino acepta abrir su coraz√≥n ante Dios, de que errores es culpable. Y yo digo que esta vez, tenemos que dar una demostraci√≥n de amplitud, de convivencia c√≠vica con otras fuerzas. Que no se vea apetito desordenado”, aseguraba un electo mandatario cuya historia no fue diferente en su segunda magistratura.

No fue as√≠. Durante su gesti√≥n, los principales se√Īalamientos en su contra se recogen en publicaciones de medios peruanos como La Rep√ļblica, en los que se mencionan la conmutaci√≥n de penas a reos condenados por narcotr√°fico, la muerte de m√°s de una veintena de polic√≠as en 2009, en medio de un conflicto con nativos en la selva peruana y “v√≠nculos con empresas brasile√Īas corruptas”.

STR / Agencia France Presse
STR / Agencia France Presse

La historia con Odebrecht: el principio del fin de Alan García.

Cuando Alan Garc√≠a ya hab√≠a terminado su mandato, en Per√ļ ya se cuestionaban las formas de su segundo gobierno y las consecuencias que tra√≠a a un pa√≠s, castigado no solo por la crisis econ√≥mica y la inseguridad. Se agregaba a la segunda receta para otro desastre, la arista corrupci√≥n.

Ya hac√≠a ruido, como la maquinaria misma de Odebrecht en la l√≠nea 1 del metro peruano, la facilidad con la que la gigante brasile√Īa gan√≥ los contratos para adjudicarse ese y otros trabajos en el continente.

Alan Garcia no imaginaba para ese entonces, que desde la cartera de seguridad de EEUU, se destapar√≠an una serie de documentos que se√Īalaban los sobornos entregados por directivos de Odebrecht, a ministros y otros funcionarios latinoamericanos. Era toda una mezcla de corrupci√≥n que permiti√≥ a la empresa brasile√Īa la construcci√≥n de una red vial y otras obras en pa√≠ses como Ecuador, Argentina, Venezuela y Per√ļ.

Alan Garc√≠a era investigado en la actualidad por recibir incluso aportes de Odebrecht en su campa√Īa electoral en 2006, adem√°s de pagos para ser conferencista de la empresa brasile√Īa, lo cual estar√≠a conectado con la adjudicaci√≥n de los proyectos que tienen conexi√≥n directa (literal) con la l√≠nea 1 del metro de Lima.

La parada estratégica de la justicia, era dilucidar qué nivel de participación habría tenido García en todo el entramado Odebrechet/Lava Jato por el que guarda prisión Keiko Fujimori, la hija del también expresidente Alberto Fujimori.

Desafortunadamente, ese entramado se resolvi√≥ (para Alan Garc√≠a) esta ma√Īana, cuando el exmandatario decidi√≥ suicidarse, escapando una vez m√°s, como en su exilio en 1992. Eso s√≠, sin posibilidades de retorno para buscar una nueva oportunidad al estilo “la tercera es la vencida”.

STR / Agencia France Presse
STR / Agencia France Presse
Tendencias Ahora