Internacional
Lunes 04 febrero de 2019 | Publicado a las 11:59 · Actualizado a las 14:43
Venezuela: ¬ŅFake news o realidad?
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Venezuela vive por estas horas una tensi√≥n permanente que no se traduce en conatos p√ļblicos, peleas o violencia en sus calles, sino el temor a que algo va a pasar, pero nadie sabe con certeza qu√© es eso que se supone ocurrir√°.

En esa l√≠nea no ayuda para nada el modelo informativo del r√©gimen de Nicol√°s Maduro, ya que la prensa a la cual tiene acceso buena parte de la poblaci√≥n, es af√≠n al gobierno por ende muestran todo lo ‚Äúbonito‚ÄĚ de la administraci√≥n en curso. Es ah√≠ donde se inicia un problema may√ļsculo, puesto que para los habitantes las redes sociales se han transformado en el canal de comunicaci√≥n.

Y en esa línea se mezclan hechos ciertos con falsedades o algunos inescrupulosos que usan imágenes antiguas como si estuviera pasando, respecto a movimientos militares o de otro orden.

Por eso el estrés está a la orden del día y ante cualquier cosa, el paso de un avión militar o estruendos, la gente entra en sicosis. Un vecino de Caracas, Antonio Eloy, explicaba que frente a tanta información es mejor creerlo todo para estar prevenido.

Frente a esto, los que tienen acceso a internet desde su teléfono o en la casa recurren a periodistas reconocidos dentro de Venezuela. Es el caso de la periodista Carla Angola (2.250.430 seguidores), Caraota Digital (1.197.623), Luís Olavarría (518.943), entre otros, como La Patilla.

Lista de la verdad y Fake News

Es verdad, s√≠ existen filas en las carnicer√≠as para poder comprar carne de vacuno o de pollo y lo mismo en las pescader√≠as; si seguimos, tambi√©n es cierto lo que ocurre con los cortes de agua en distintas zonas de la capital; sumar, que tambi√©n es verdad que los salarios en general de la clase m√°s pobre de Venezuela ‚Äď la mayor√≠a ‚Äď llegan a los 6 d√≥lares al mes, por ende, pese a que puedan existir alimentos en las g√≥ndolas de los supermercados estos son inalcanzables para su poblaci√≥n.

En esa misma lista de hechos ciertos, est√° la triste postal de encontrarse d√≠a a d√≠a a ni√Īos y adultos mayores comiendo en los basureros de Chacao, Altamira, etc., es decir sectores acomodados de Caracas.

También es verdad que los hospitales, como en casi toda Latino América, están completamente colapsados, salvo que en Venezuela la falta de medicamentos hace que sea mucho más complejo salir de una enfermedad.

Es verdad que sus calles se han tornado peligrosas, por ende, la recomendaci√≥n de un caraque√Īo es no portar cadenas de oro, celulares, mochilas vistosas, relojes, etc., por miedo a los asaltos.

Si seguimos dentro de lo que es cierto, imposible dejar fuera la falta de mantención de sus centros urbanos, calles oscuras y sin mantención reflejo de la falta de recursos.

Poder ver en televisi√≥n abierta algo m√°s que no sea lo que hizo Nicol√°s Maduro en el d√≠a o lo que hizo hace 20 a√Īos Hugo Ch√°vez es un lujo que solo pueden pagar los m√°s acomodados, ya que la prensa libre o canales de operadores privados desaparecieron hace mucho tiempo, solo sobrevivieron los que dijeron s√≠ al control del gobierno; para que hablar de los diarios que por el control del papel ya no est√°n en los quioscos, nuevamente, solo quedaron los diarios oficialistas.

Dentro de lo que corroboramos en terreno como verdad, est√° la volatilidad de la moneda venezolana, el bol√≠var, que en un par de horas puede tener variaciones sustantivas respecto al d√≥lar. Para cambiar de d√≥lar a bol√≠var, los habitantes miran por Instagram el valor que est√°n dando en un supuesto ‚Äúmercado‚ÄĚ, cuenta que se maneja desde Miami, y seg√ļn ese ‚Äúsupuesto indicador‚ÄĚ se cursa el cambio. Obviamente todo en la m√°s absoluta informalidad.

Es efectivo también que si viaja a Venezuela lo mejor es tener un contacto local para que le ayude con una cuenta bancaria, ya que andar con la plata significaría arrastrar una mochila de billetes, situación que es compleja si pensamos que también es cierto lo de la inseguridad.

La lista de verdades es larga: desnutrición, falta de harina que es importante en la dieta normal de los venezolanos, familias de los altos dirigentes del gobierno que ocupan cargos claves dentro del Estado, la existencia de presos políticos y torturados por organismo de inteligencia, falta de independencia de los poderes, etc.

Pero luego del largo listado de verdades, que obviamente no est√°n todas en la lista elaborada ya que tendr√≠amos que ir por √°rea, existe un c√ļmulo de noticias que son falsas o como se les conoce en ingl√©s ‚Äúfake news‚ÄĚ.

Ejemplo de noticias falsas est√° una supuesta orden del r√©gimen de Nicol√°s Maduro para reclutar en la milicia a j√≥venes de 12 a 20 a√Īos. Incluso en internet se observan avisos, audios y videos en que se ve a polic√≠as subiendo a j√≥venes a veh√≠culos oficiales, sin embargo, hasta ahora nadie conoce a familias que efectivamente est√© denunciado esas desapariciones.

Otro hecho falso es que la ciudad de Caracas est√© paralizada o un clima de violencia en sus calles, todo lo contrario, la ciudad sigue su curso casi normal, salvo que las personas llegan temprano a sus casas para evitar transitar de noche. Los centros comerciales de Altamira est√°n abiertos, con poca afluencia de p√ļblico, pero funcionando.

Las plazas se perciben personas tratando de hacer su vida normal, en medio de toda la crisis humanitaria, económica y política que está viviendo el régimen.

Néstor Aburto (RBB)
Néstor Aburto (RBB)

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