Internacional
Viernes 05 octubre de 2018 | Publicado a las 17:01 · Actualizado a las 17:10
Las claves para entender las polarizadas elecciones presidenciales de Brasil
Publicado por: Diego Vera La información es de: Agence France-Presse
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Los brasile√Īos celebran el domingo la primera vuelta de una elecci√≥n presidencial que puede poner al frente de la mayor econom√≠a latinoamericana al ultraderechista Jair Bolsonaro, aclamado por sus admiradores como “el salvador de la patria”.

Los sondeos prevén una segunda vuelta el 28 de octubre entre el diputado Bolsonaro y el excalcalde de Sao Paulo Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) del encarcelado expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Quien resulte electo suceder√° a Michel Temer, el m√°s impopular de los mandatarios desde la restauraci√≥n de la democracia en 1985, y tendr√° por misi√≥n recomponer la credibilidad del Estado despu√©s de a√Īos de crisis econ√≥mica, violencia end√©mica y esc√°ndalos de corrupci√≥n.

Bolsonaro, un excapit√°n del Ej√©rcito, de 63 a√Īos, y Haddad, excalcalde, de 55, son a la vez los candidatos con m√°s intenci√≥n de voto y con mayor √≠ndice de rechazo, en una muestra de las pasiones que agitan al pa√≠s y que dejaron poco espacio a los candidatos de centro.

La √ļltima encuesta Datafolha del jueves da un 35% de intenciones de voto a Bolsonaro, frente a 22% para Haddad; el centroizquierdista Ciro Gomes y el centroderechista Geraldo Alckmin gravitan en torno al 10%.

Los dos favoritos aparecen empatados en las simulaciones de balotaje.

Pero algunos analistas estiman que Bolsonaro podr√≠a ganar en la primera vuelta, en caso de que sectores de clase media decidan emitir un “voto √ļtil” para evitar que la izquierda vuelva al poder.

Los electores “acabar√°n votando mucho m√°s por miedo o rabia que por convicci√≥n. Entreveo entonces una segunda vuelta mucho m√°s radical, con riesgo incluso de violencia”, afirma Geraldo Monteiro, polit√≥logo de la Universidad del Estado de Rio de Janeiro (UERJ).

Las encuestas, sin embargo, distan de ser infalibles, apunta Monteiro, recordando que en 2014 muchos estudios preveían que el centroderechista Aécio Neves quedaría eliminado en la primera vuelta, aunque terminó compitiendo (y perdiendo) el balotaje con Dilma Rousseff, del PT.

Ahora, tanto Alckmin como Gomes apuestan por una sorpresa semejante.

Una campa√Īa entre la c√°rcel y el hospital

Haddad realiz√≥ un ascenso fulgurante desde que fue designado el 11 de septiembre como sustituto del encarcelado expresidente Lula, favorito absoluto hasta que su candidatura fue invalidada a causa de su situaci√≥n judicial. El exmandatario cumple una condena a 12 a√Īos de prisi√≥n por corrupci√≥n y lavado de activos.

La campa√Īa se vio sacudida adem√°s por el atentado que sufri√≥ Bolsonaro el 6 de septiembre, cuando un individuo le asest√≥ una pu√Īalada en el abdomen en un mitin. Aunque no pudo realizar nuevos actos p√ļblicos, sigui√≥ presente en las redes sociales y aument√≥ sustancialmente su ventaja en las encuestas.

Su popularidad también sobrevivió, e incluso aumentó, después de las masivas manifestaciones de mujeres que el sábado pasado denunciaron el historial de declaraciones misóginas, racistas y homófobas de este admirador de la dictadura militar (1964-85).

Pese a que se presenta como candidato del peque√Īo Partido Social Liberal (PSL), Bolsonaro recogi√≥ esta semana el apoyo de la poderosa bancada ruralista en el Congreso, de importantes pastores evang√©licos y de medios empresariales que apostaban previamente por Alckmin.

Su receta se bas√≥ en propuestas sencillas para combatir males profundos, con un lema: “Brasil por encima de todo, Dios por encima de todos”.

De llegar al poder, prev√© flexibilizar el porte de armas para enfrentar la violencia que deja m√°s de 60.000 muertos por a√Īo; proseguir el actual programa de austeridad para recuperar la confianza de los inversores despu√©s de dos a√Īos de recesi√≥n y dos de d√©bil crecimiento; y defender los “valores tradicionales”, para combatir la “ideolog√≠a de g√©nero” en la educaci√≥n.

Haddad, exministro de Educaci√≥n de Lula, promete por su lado volver a los a√Īos de gloria del l√≠der del PT, cuando los planes de inserci√≥n social y una econom√≠a boyante permitieron sacar a m√°s de 30 millones de brasile√Īos de la pobreza extrema.

Pero desde entonces, las cosas se complicaron para el PT.

En 2016, Rousseff, heredera pol√≠tica de Lula, fue destituida por el Congreso acusada de manipular las cuentas p√ļblicas. Y en abril de este a√Īo Lula fue a prisi√≥n.

La condena del expresidente se dio en el marco de la Operación Lava Jato, que desveló una gigantesca trama de sobornos pagados a políticos de casi todos los partidos, para obtener contratos con la petrolera Petrobras.

Los escándalos llegaron hasta el propio presidente Temer, pero la Cámara de Diputados bloqueó el avance de las investigaciones, que podrían reiniciarse cuando el mandatario pierda su inmunidad el 1 de enero de 2019.

Estas son las octavas elecciones que se realizan desde el retorno de Brasil a la vida democr√°tica, con la particularidad de que es la propia democracia la que se ve cuestionada por millones de decepcionados votantes.

Tendencias Ahora