Internacional
Lunes 09 julio de 2018 | Publicado a las 11:26 · Actualizado a las 11:30
Aumento de la violencia y la represión deja diálogo en Nicaragua al borde de la ruptura
Publicado por: Diego Vera La información es de: Agence France-Presse
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El recrudecimiento de la violencia en Nicaragua, que el fin de semana cobró al menos 14 vidas, tiene al borde de la ruptura el diálogo para resolver la crisis que deja unos 250 muertos en casi tres meses de protestas contra el presidente Daniel Ortega.

Los fuertes enfrentamientos de antimotines y paramilitares contra manifestantes opositores ocurrieron el domingo en las ciudades de Jinotepe y Diriamba (suroccidente), un día después de que Ortega descartara adelantar las elecciones.

La Iglesia católica, que media entre el gobierno y la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, planteó adelantar los comicios de 2021 a marzo de 2019 a fin de salir de la turbulencia que envuelve al país desde que estallaron las protestas el 18 de abril.

Pero tras la declaraci√≥n de Ortega y los hechos de sangre del domingo, la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) advirti√≥ que valora “seriamente la continuaci√≥n en el di√°logo”, que ha sido suspendido en tres ocasiones desde que inici√≥ a mediados de mayo.

Este lunes persistía el clima de miedo en Diriamba, con pobladores resguardados en sus casas mientras unos 50 hombres encapuchados vestidos de civil y con banderas del gobernante Frente Sandinista se mantenían apostados frente a la basílica de San Sebastián, donde manifestantes se encontraban atrincherados desde la madrugada de domingo.

“Completamente rodeados”

“Pasamos completamente rodeados toda la noche, hab√≠a quiz√°s un centenar de paramilitares fuertemente armados que pasaron amedrent√°ndonos (…) Tiraban morterazos a la entrada y hace 30 o 40 minutos nos tiraron dos bombas lacrim√≥genas que inundaron toda la iglesia”, cont√≥ a la AFP un joven atrapado en la bas√≠lica.

“No hemos podido dormir, no hemos podido comer, no nos hemos podido asear porque estamos rodeados. Estamos esperando que vengan organismos de derechos humanos o alguien que nos venga a sacar”, agreg√≥.

Para el obispo auxiliar de Managua, Silvio B√°ez, no se puede negociar con “los representantes de un gobierno que miente, que no acepta su responsabilidad y contin√ļa atacando y masacrando a la poblaci√≥n”.

Los obispos convocaron a las partes a la mesa de negociaciones este lunes en las comisiones de verificación y seguridad, y la electoral. Pero en la tarde del domingo anunciaron que sólo trabajará la primera.

Los hombres armados, entraron con la polic√≠a el domingo en Jinotepe y Diriamba derribando barricadas que hab√≠an levantado los opositores, produci√©ndose un fuerte tiroteo, seg√ļn testigos y grupos de derechos humanos.

La presidenta del Centro Nicarag√ľense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma N√ļ√Īez, precis√≥ a la AFP que el domingo hubo como “m√≠nimo 14 muertos”, de ellos unos cuatro integrantes de las fuerzas de Ortega y el resto opositores.

La Polic√≠a atribuy√≥ la muerte de dos de sus efectivos -de los cuatro fallecidos en las fuerzas combinadas del gobierno- a “terroristas con armas de fuego” que estaban en las barricadas.

Palas mecánicas desmontaron las barricadas y despejaron las vías para que circularan más de 350 furgones de carga centroamericanos que estaban varados desde hacía más de un mes en la carretera bloqueada de Jinotepe.

Heridos y detenidos

Las incursiones en Diriamba, a 45 km de Managua, y Jinotepe, a 40 km, dejan también decenas de heridos y una veintena de detenidos.

El fin de semana hubo adem√°s acciones violentas en las ciudades de Juigalpa (centro), Le√≥n (occidente) y Matagalpa (norte), donde al menos una persona muri√≥, seg√ļn grupos de derechos humanos.

“La violencia se ha recrudecido. Hemos observado la situaci√≥n de uso de grupos paramilitares, grupos armados que act√ļan bajo la presencia de la polic√≠a en la represi√≥n”, dijo el secretario ejecutivo de la Comisi√≥n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Paulo Abrao, antes de partir de Managua.

El detonante de las protestas fue una reforma a la seguridad social, pero se propagaron tras la represión gubernamental y ahora los opositores exigen la salida de Ortega, a quien acusan de instaurar con su esposa Rosario Murillo una dictadura marcada por la corrupción y el nepotismo.

Ante miles de seguidores en Managua, Ortega, exguerrillero de 72 a√Īos que gobierna desde 2007 por tercer periodo consecutivo, descart√≥ el s√°bado adelantar los comicios.

B√°ez advirti√≥ que la Iglesia seguir√° apostando al di√°logo, pero responsabiliz√≥ al gobierno “si se rompe” por “no haber querido encontrar una salida pac√≠fica a esta crisis que ellos mismos han provocado”.

Para aumentar la presión, la Alianza Cívica llamó a una marcha el próximo jueves y a un paro nacional el 13 de julio, el segundo convocado en la crisis, luego de uno el 14 de junio con gran acogida de empresarios y trabajadores.

Pero el gobierno prepara una contraofensiva con la celebraci√≥n masiva -en fecha a√ļn no revelada- de una efem√©ride previa al 39 aniversario de la revoluci√≥n que se festeja el 19 de julio.

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