Internacional
Martes 17 abril de 2018 | Publicado a las 16:09 · Actualizado a las 16:20
Cuba se alista para que la presidencia la ocupe alguien que no es de apellido Castro
Publicado por: Diego Vera La información es de: Agence France-Presse
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A dos meses de cumplir 87 a√Īos, Ra√ļl Castro se alista para entregar el jueves la presidencia de Cuba a una nueva generaci√≥n, en una transici√≥n que pone fin a casi seis d√©cadas de poder de los hermanos que lideraron la revoluci√≥n en la isla.

“Hemos recorrido un largo camino, largo, largo, y dif√≠cil (…) para que nuestros ni√Īos, los de ahora y los del futuro, sean felices”, dijo en marzo el menor de los Castro, que remplaz√≥ en 2006 a su hermano enfermo Fidel, fallecido 10 a√Īos despu√©s.

Fidel y Ra√ļl encarnaron la revoluci√≥n y gobernaron Cuba por 60 a√Īos, convirtiendo al pa√≠s en uno de los protagonistas de la Guerra Fr√≠a, y lograron mantener a flote su comunismo caribe√Īo, pese al colapso de su aliado sovi√©tico, que provoc√≥ una severa crisis econ√≥mica en los a√Īos 1990.

La Asamblea Nacional elegirá durante una sesión que comienza el miércoles 18 y culmina el jueves 19, un nuevo presidente del Consejo de Estado encaminando a la isla a una nueva era.

La fecha del 19 de abril corresponde al 57¬ļ aniversario de la victoria en Bah√≠a de Cochinos (Playa Gir√≥n), cuando fueron derrotadas las tropas anticastristas, preparadas y financiadas por Estados Unidos. El gobierno de Cuba la considera como “la primera derrota del imperialismo yanqui en Am√©rica Latina”, en 1961.

El elegido

El primer vicepresidente y n√ļmero dos del gobierno, Miguel D√≠az-Canel, parece ser la persona elegida para suceder a Castro y convertirse en el nuevo rostro de Cuba, a sus 57 a√Īos.

Formado diligentemente en el Partido Comunista (PCC), este hombre de cabello cano ascendió discretamente los escalones del poder antes de convertirse en 2013, para sorpresa general, en el brazo derecho del general-presidente y en el delfín natural de los Castro.

“Habr√° un sentido de renovaci√≥n, y habr√° un sentido de continuidad”, advirti√≥ recientemente el canciller Bruno Rodr√≠guez
, otro de los cuadros del gobierno. Record√≥ que Ra√ļl Castro acompa√Īar√° a su sucesor, pues mantendr√° el control sobre el poderoso y gobernante PCC, √ļnico partido autorizado a existir en la isla.

Ra√ļl liderar√° el PCC hasta 2021 -entonces tendr√° 90 a√Īos- tiempo durante el cual puede garantizar una transici√≥n controlada frente a los m√ļltiples desaf√≠os que puedan surgir.

En “el trabajo ideol√≥gico (…), creo que sencillamente Ra√ļl se va a concentrar en eso, con las fuerzas que todav√≠a tiene, mientras D√≠az-Canel se va a concentrar en la parte del gobierno, en tareas que son muy complejas y dif√≠ciles”, anticip√≥ el polit√≥logo cubano Esteban Morales.

El heredero tendr√° que potenciar la indispensable “actualizaci√≥n” del modelo econ√≥mico de corte sovi√©tico, en momentos en que Cuba enfrenta el debilitamiento de su aliada Venezuela.

También deberá hacer frente al recrudecimiento del embargo de Estados Unidos y el frenazo dado por el republicano Donald Trump al acercamiento que ambos países iniciaron a finales de 2014.

Sin “revoluci√≥n en la revoluci√≥n”

En la isla, esta transición alimenta moderados debates entre fervientes castristas y detractores, que esperan pocos cambios tras una elección en la que no participan directamente.

En marzo, los cubanos fueron convocados para elegir la Asamblea Nacional, de la cual saldr√° el nuevo presidente. Pero los 605 candidatos para igual n√ļmero de esca√Īos fueron seleccionados de antemano por asambleas municipales y organizaciones civiles afines al gobierno.

“Cambian en el gobierno, pero sigue siendo del mismo tipo, siempre va a ser de los Castro. Aunque sea otro hombre, siempre va a ser el gobierno de Castro”, consider√≥ Ariel Ortiz, un joven desempleado de 24 a√Īos que vive en La Habana.

“Dicen que Ra√ļl deja la presidencia, y que vendr√° otro m√°s joven, eso es l√≥gico, pero Ra√ļl no se va, Ra√ļl seguir√° con nosotros siempre, como Fidel”, asegur√≥ por su parte Ra√ļl Garc√≠a, un jubilado de 79 a√Īos.

Adem√°s, como para subrayar que no habr√° una “revoluci√≥n en la revoluci√≥n”, las autoridades no tienen previsto realizar una ceremonia con gran pompa para la toma de posesi√≥n.

“Seguiremos (…) el camino de la revoluci√≥n, continuar√° la marcha triunfante de la revoluci√≥n”, dijo D√≠az-Canel, durante las legislativas de marzo.

Sin embargo, esta ser√° la primera vez desde 1976 que el presidente cubano no llevar√° el apellido Castro, no formar√° parte de la generaci√≥n “hist√≥rica” de 1959, no vestir√° uniforme militar ni ser√° el primer secretario del Partido.

Si es elegido, D√≠az-Canel podr√° suplir su d√©ficit de legitimidad hist√≥rica con el apoyo de Ra√ļl Castro, quien se encargar√° de cerrar las filas de la vieja guardia revolucionaria, vista como un freno para realizar reformas m√°s ambiciosas.

El nivel de responsabilidad y el margen de maniobra que se le conceda como l√≠der del nuevo Consejo de Estado y de gobierno, ser√° una se√Īal de la voluntad de reforma que tendr√° el Ejecutivo en esta nueva era.

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