Internacional
Viernes 12 enero de 2018 | Publicado a las 18:11
Venezuela: el drama de los supermercados vacíos
Publicado por: Jonathan Flores La información es de: Agence France-Presse
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F√©lix Vel√°squez volvi√≥ a su casa con las manos vac√≠as luego de recorrer cuatro supermercados, una semana despu√©s de que el gobierno de Venezuela obligara a empresarios a bajar precios en un escenario de hiperinflaci√≥n desbocada y m√ļltiples protestas por comida.

“Vine a aventurar a ver qu√© productos llegan. La rebaja de precios fue una cortina de humo, no sirvi√≥ de nada”, cont√≥ a la Agence France-Presse el carpintero de 64 a√Īos, mientras hac√≠a fila en un abasto en el este de Caracas.

Pasillos solitarios y estanterías desnudas reciben a los compradores. En las refrigeradoras quedan algunas bandejas con cerdo y jamón. Vegetales como la cebolla y la zanahoria, muy usados en la cocina venezolana, escasean. Tampoco hay legumbres.

Con golosinas, agua mineral, condimentos y envases plásticos se busca disimular hileras de estantes vacíos.

En los supermercados la situaci√≥n “ha colapsado del a√Īo pasado para ac√°”, relat√≥ un empleado que trabaja desde hace 13 a√Īos en la panader√≠a de una de las cadenas m√°s grandes de Caracas.

Al igual que los clientes, asegur√≥, compite por los pocos productos que llegan. “Hoy nos vendieron dos kilos de az√ļcar”. Desde diciembre no despachan arroz, harina de ma√≠z, ni pasta, enumer√≥.

“No hay comida”

El pasado fin de semana cientos de compradores se aglomeraron tras la baja de precios ordenada por la Superintendencia para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundee) a unos 200 supermercados, argumentando que especulan con los productos.

Alejandra Hidalgo, estudiante de odontolog√≠a de 21 a√Īos, se neg√≥ a estar en la multitud que luch√≥ entre empujones por las rebajas. “No estoy de acuerdo con eso, hoy vine y no hay nada, solo encontr√© huevos”.

La decisi√≥n de la Sundee causa “p√°nico” y “dudas de c√≥mo reponer inventarios si las reglas no est√°n claras”, indic√≥ la economista Tamara Herrera.

“La gente est√° muerta de hambre, no hay comida”, se quej√≥ F√©lix, quien debe estirar un salario m√≠nimo de 797.510 bol√≠vares (238 d√≥lares a la tasa oficial y cinco d√≥lares a la del mercado negro).

Los venezolanos se enfrentan a una severa escasez de alimentos y medicinas, agravada por la merma en las importaciones por la caída de los precios petroleros desde 2014.

Juan Barreto | Agence France-Presse
Juan Barreto | Agence France-Presse

En los √ļltimos d√≠as se multiplicaron las protestas por comida y los saqueos, que dejan al menos seis muertos.

A la carencia de alimentos, se suma una espiral hiperinflacionaria que pulveriza el sueldo. El salario mínimo -que el presidente Nicolás Maduro aumentó seis veces en 2017- alcanza para un kilo de carne y un cartón de 30 huevos.

El FMI proyecta una inflaci√≥n de 2.350% en 2018. Seg√ļn el Parlamento, de mayor√≠a opositora, Venezuela cerr√≥ 2017 con una inflaci√≥n de 2.616% y una ca√≠da de 15% en el PIB.

Mar√≠a Ceballos, una desempleada de 59 a√Īos, cree que “el gobierno tiene que poner mano dura”, porque “nos tienen esco√Īetados (muy mal)”.

Sin embargo, empresarios afirman que el control de cambio -vigente hace 15 a√Īos y mediante el cual el gobierno monopoliza las divisas- provoc√≥ la escalada de precios, pues muchos deben acudir al mercado negro, donde los d√≥lares se cotizan 50 veces m√°s caros.

“Una cat√°strofe tremenda”

Apoyado en un bast√≥n, Marcelo Altuve, de 58 a√Īos, aguarda expectante el despacho de alg√ļn producto en una fila de adultos mayores.

Piensa que “Venezuela est√° pasando por una cat√°strofe tremenda”, pero culpa a la oposici√≥n por “mandar a bloquear el pa√≠s”, aludiendo a las sanciones de Estados Unidos que proh√≠ben a sus ciudadanos negociar nueva deuda con la naci√≥n petrolera.

Maduro, que atribuye la debacle a “una guerra econ√≥mica” y al “bloqueo”, orden√≥ hace un a√Īo la venta de alimentos subsidiados en barrios pobres, en un programa llamado “Clap”, con lo que asegura llega a m√°s de seis millones de familias.

Juan Barreto | Agence France-Presse
Juan Barreto | Agence France-Presse

“Son medidas populistas en un escenario electoral, que generan un ambiente confuso”, mientras el venezolano “est√° aliment√°ndose mucho peor”, dijo el economista C√©sar Aristimu√Īo.

Susy N√ļ√Īez, de 70 a√Īos, habitante de Petare, la favela m√°s grande de Venezuela, no ve en el “Clap” una soluci√≥n, pues no quiere “depender” cada mes de esa caja de comida. “Queremos que el gobierno se aboque realmente a tomar medidas”, demand√≥.

Cansado del peregrinaje por los supermercados, F√©lix se resign√≥: “En mi casa tengo pl√°tano, nada m√°s”.

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