Internacional
Dilma en el banquillo antes del veredicto del “impeachment” en Brasil
Publicado por: Claudia Mi√Īo La informaci√≥n es de: Agence France-Presse
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Dilma Rousseff se defender√° este lunes ante los senadores que deciden su destituci√≥n en Brasil en el que ser√°, si se cumplen las previsiones, su √ļltimo acto y el m√°s dram√°tico como presidenta del gigante sudamericano.

Un final inesperado para esta exguerrillera de izquierda, de 68 a√Īos, la primera mujer en ocupar la presidencia del pa√≠s, y para el Partido de los Trabajadores (PT), que gobierna desde hace m√°s de 13 a√Īos la mayor potencia latinoamericana.

“Ir√° con un esp√≠ritu altivo. Est√° tranquila”, resumi√≥ uno de sus asesores consultado por la AFP pocas horas antes de su comparecencia en el Senado, la antesala de una votaci√≥n final para decidir si es despojada o no de su mandato.

Aislada pol√≠ticamente, agobiada por la peor recesi√≥n econ√≥mica desde los a√Īos 30 y con su partido ametrallado por denuncias de corrupci√≥n, Rousseff fue suspendida de su cargo en mayo, acusada de maquillar las cuentas p√ļblicas.

La votación final será el punto final de un proceso que remece al país desde hace nueve meses, junto con una economía maltrecha y el descrédito en una clase política embarrada por escándalos la corrupción.

Desde que Rousseff comenz√≥ su segundo mandato, el PIB retrocedi√≥ 3,8% en 2015 y proyecta caer 3,1% este a√Īo, el desempleo trep√≥ hasta alcanzar a un r√©cord de m√°s de 11 millones de personas, la inflaci√≥n toc√≥ los dos d√≠gitos y el rojo fiscal estimado supera los 45.000 millones de d√≥lares.

A eso se le sumaron las revelaciones de la Operación Lava Jato (lavadero de autos), una red política-empresarial de sobornos que le costó a la estatal petrolera Petrobras más de 2.000 millones de dólares.

¬ŅIrreversible?

En el Senado, Rousseff dará un mensaje de 30 minutos y luego será interrogada por detractores y aliados bajo la mirada de Luiz Inácio Lula da Silva, su padrino político y la figura que encarnó el despegue de Brasil, el éxito de la lucha contra la pobreza y el presidente más popular de la historia moderna.

La mandataria afirma que es inocente y que el juicio es en realidad “un golpe orquestado” por su exvicepresidente Michel Temer, devenido en su n√©mesis pol√≠tica y el probable presidente de Brasil por los pr√≥ximos dos a√Īos.

La presencia de Rousseff genera grandes expectativas en la capital brasile√Īa, adonde tambi√©n estar√° acompa√Īada del famoso cantautor y activista brasile√Īo, Chico Buarque. Se aguardan manifestaciones callejeras frente al Congreso, que ha sido vallado y estar√° custodiado por m√°s de 1.300 polic√≠as hasta el d√≠a de la votaci√≥n para evitar enfrentamientos.

El pleno de 81 senadores decidirá el futuro gobierno del país en una sola ronda de votación.

Los aliados de Temer aseguran tener entre 60 y 61 votos para garantizar la condena, más de los 54 necesarios, y todos los sondeos coinciden que sólo un milagro evitará la destitución de la mandataria.

Rousseff fue acusada de autorizar gastos a espaldas del Congreso y postergar pagos a la banca p√ļblica para mejorar de artificialmente las cuentas p√ļblicas y seguir financiando programas sociales el a√Īo de su reelecci√≥n y a inicios de 2015, algo prohibido por la Constituci√≥n.

Su defensa aduce que las prácticas cuestionados también fueron usadas de forma recurrente por gobiernos anteriores, sin que fueran castigados.

Jurado cuestionado

Rousseff jugar√° su √ļltima carta ante un Senado que tiene al menos un tercio de sus 81 miembros bajo la lupa de la Justicia o ya procesados por casos de corrupci√≥n.

Fue la senadora Gleisi Hoffmann (PT), también investigada, quien abrió la caja de Pandora el jueves pasado durante el primer día del juicio.

“¬ŅCu√°l es la moral de este Senado para someter a juicio a Dilma?”, pregunt√≥, desatando una andanada de agravios.

Si es destituida, Rousseff se convertir√° en el segundo jefe de Estado en caer a manos del Congreso en 24 a√Īos, despu√©s de Fernando Collor, hoy un senador que respalda el impeachment.

En ese caso, esta guerrillera marxista en su juventud, economista de carácter estoico y poco afecta a la negociación, dejará definitivamente el Palacio de Planalto, sede del gobierno, con una popularidad cercana un dígito.

Una diferencia notable con el inicio de su gobierno, cuando Rousseff asumió el poder en 2010 con una economía pujante que atraía a inversores de todo el mundo.

Pero el partido fundado por Lula -que presidió Brasil entre 2003 y 2010- se fue apagando tras cuatro gobiernos consecutivos.

Ahora, esta fuerza que inspir√≥ a la izquierda regional al sacar 30 millones de brasile√Īos de la pobreza, seg√ļn el Banco Mundial, y eliminar Brasil del mapa del hambre, ve apagar su estrella tras cuatro ciclos consecutivos en el poder.

Tendencias Ahora