A pesar de que este acuerdo sea celebrado por la comunidad internacional y varios grupos civiles en Sudán, los denominados comités de resistencia -encargados de organizar las manifestaciones contra el régimen militar- convocaron protestas hoy contra el pacto, que consideran que ha sido negociado "en secreto" entre la alianza opositora y los militares.

La alianza de partidos opositores Fuerzas de la Libertad y el Cambio firmó este lunes un “acuerdo marco” con los militares que gobiernan en Sudán para solucionar la crisis que atraviesa el país tras el golpe de Estado del año pasado.

En una ceremonia en el Palacio Presidencial en Jartum, numerosos representantes de entidades políticas, profesionales y sindicales han ido firmando en varias rondas el acuerdo marco.

Tras esto cada uno alzó el libro en el que se encuentra el documento rubricado, con presencia internacional de la ONU y la Unión Africana.

El acuerdo rubricado incluye 27 artículos, entre los que destacan entregar la autoridad transitoria a un poder civil de pleno derecho, que se compone en tres niveles, sin la participación de las Fuerzas Armadas.

Las Fuerzas Armadas, por otro lado, sí tendrán una representación en el consejo de seguridad y de defensa, encabezado por el primer ministro, que será civil.

En virtud de este acuerdo interino, se trabajará por 24 meses para crear una constitución y lanzar el proceso de elecciones legislativas, ejecutivas y para el Poder Judicial .

Este período de transición culminará con la celebración de unas elecciones generales.

Este documento también estipula la separación del Ejército de la vida política y de las actividades económicas, comerciales y de inversión en el país.

Esto, así como la creación de un Ejército nacional unificado con la integración de otras unidades paramilitares, como las denominadas Fuerzas de Apoyo Rápido.

Esta unificación estará incluida en un plan de reforma de seguridad y militar, que se determinará en próximas reuniones.

Acuerdo para poner fin al Golpe de Estado en Sudán

Asimismo, el acuerdo también incluye la entrada en vigor de un mecanismo para la “rendición de cuentas” para “lograr justicia para las víctimas”.

Lo anterior, en referencia a los cientos de manifestantes que fueron asesinados a manos de las fuerzas de seguridad durante la revolución y durante las protestas en contra del golpe de Estado militar.

Por su parte, el jefe de la misión de la ONU en Sudán, Volker Perthes, fue el primero en dar un discurso en la ceremonia en el que pidió que los principios rubricados en este documento “sean traducidos en éxitos”.

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También instó a las autoridades de transición que “respeten los derechos de todos los sudaneses, sin importar la etnia, religión y afiliación política”.

El acuerdo fue alcanzado también gracias a la mediación de la ONU y la Unión Africana

Estos organismos, tras el golpe, iniciaron una ronda de diálogo entre los diferentes actores sudaneses para encontrar una solución a la crisis que atraviesa el país africano.