Internacional
Jueves 18 julio de 2019 | Publicado a las 14:57
Condenan a pena de muerte a los asesinos de dos turistas escandinavas en Marruecos
Por Gonzalo Cifuentes
La información es de Agence France-Presse
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Un tribunal antiterrorista marroquí condenó a muerte este jueves a tres hombres por el asesinato de dos turistas escandinavas, decapitadas en diciembre de 2018 en Marruecos en nombre del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

El primero, Abdesamad Ejud, vendedor ambulante de 25 a√Īos, reconoci√≥ que organiz√≥ el asesinato con dos c√≥mplices, Yunes Uaziyad, un carpintero de 27 a√Īos, y Rashid Afati, de 33, que grab√≥ la escena.

Louisa Vesterager Jespersen, estudiante danesa de 24 a√Īos, y su amiga Maren Ueland, noruega de 28, fueron asesinadas cuando acampaban en un lugar aislado en las monta√Īas del Alto Atlas, regi√≥n monta√Īosa del sur de Marruecos muy apreciada por los excursionistas.

Las dos amigas, amantes de la naturaleza, compart√≠an el mismo apartamento, realizaban estudios de gu√≠a tur√≠stico en la universidad noruega de B√ł y viajaban juntas a Marruecos con motivo de las vacaciones de Navidad.

Su periplo se detuvo a los pies de las cimas nevadas del Tubqal, la monta√Īa m√°s alta del norte de √Āfrica, en el Alto Atlas, a 80 kil√≥metros de la capital tur√≠stica Marrakech (centro).

Los tres hombres condenados a muerte escucharon impasibles la lectura de la sentencia.

Aunque en Marruecos son comunes las condenas a muerte, se aplica de facto una moratoria a las ejecuciones desde 1993 y la abolición de la pena capital es objeto de debate.

Un total de 24 hombres sospechosos de estar vinculados a estos asesinatos y/o de pertenencia a una célula yihadista fueron juzgados desde comienzos de mayo en Salé, cerca de Rabat.

Los otros 21 acusados recibieron penas de entre cinco a√Īos de prisi√≥n hasta cadena perpetua.

Entre ellos figura un hispano-suizo convertido al islam, Kevin Zoller Guervos, condenado a 20 a√Īos de prisi√≥n por “pertenencia a banda terrorista”. Estaba acusado especialmente de haber ense√Īado a los principales sospechosos a utilizar una aplicaci√≥n de mensajer√≠a encriptada y de haberles “entrenado a disparar”. Siempre se declar√≥ inocente.

Su esposa marroquí rompió a llorar al oír la sentencia. Los allegados de los otros acusados no asistieron a las audiencias.

“Aliviada”

El tribunal tambi√©n conden√≥ a los tres culpables de asesinato, y a uno de sus c√≥mplices, a pagar dos millones de dirhams (unos 190.000 euros, unos 210.000 d√≥lares) por da√Īos y perjuicios a los padres de Maren Ueland.

En cambio, rechaz√≥ la demanda de la familia de Louisa Vesterager Jespersen, que reclamaba 10 millones de dirhams (930.000 euros, 1,044 millones de d√≥lares) al Estado marroqu√≠, por su “responsabilidad moral”.

“Lo m√°s justo ser√≠a dar a estas bestias la pena de muerte que merecen, se lo pido”, implor√≥ la madre de Louisa en una carta le√≠da por su abogado durante la anterior audiencia.

“Vamos a apelar ante el tribunal administrativo para pedir indemnizaciones”, indic√≥ Jaled El Fataui, el abogado de la familia de Louisa.

“Lo m√°s importante para nosotros no es el dinero, es […] la condena de los culpables. La madre se sentir√° aliviada cuando se entere de las condenas”, a√Īadi√≥.

Tras el crimen, que suscitó una gran conmoción, circularon en internet peticiones que reclamaban la pena de muerte para los asesinos de las dos turistas.

La mayoría de los acusados, originarios de clases modestas con un nivel de educación muy bajo, vivían de trabajos precarios en los barrios desfavorecidos de Marrakech.

“No hay m√°s Dios que Dios […] Que me perdone”, declar√≥ el cerebro del grupo Abdesamad Ejud, en sus √ļltimas palabras antes del veredicto. Se present√≥ a la audiencia vestido con el traje tradicional de los salafistas, con barba y un “kufi”, gorro blanco sobre la cabeza.

El vendedor ambulante radicalizado había publicado en las redes sociales imágenes de la decapitación y una declaración en la que prestaba juramento al EI, organización yihadista que nunca reivindicó el doble asesinato.

Sus compa√Īeros, que hab√≠an reconocido su rol, tambi√©n pidieron el “perd√≥n de Dios”.

La otra veintena de acusados clamaron en cambio su inocencia, condenaron el doble crimen y pidieron un juicio justo. Cuentan con diez días para apelar.

Antes del doble asesinato, Marruecos fue el blanco de ataques que dejaron 33 muertos en Casablanca (oeste) en 2003 y 17 muertos en Marrakech en 2011.

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