Más de 300.000 personas huyeron de la violencia y de los ataques interétnicos en el noreste de la República Democrática del Congo en las últimas dos semanas, informó la ONU el martes.

“Este último estallido ha provocado el desplazamiento de más de 300.000 personas”, dijo Babar Baloch, portavoz de la agencia de la ONU para los refugiados, a los periodistas en Ginebra, expresando su temor de que “esta escalada pueda afectar a gran parte de la provincia (de Ituri)”.

La situación en la volátil provincia de Ituri se ha deteriorado significativamente desde mediados de la semana pasada, con “ataques múltiples” que involucran a las comunidades hema y lendu, dijo.

La causa del estallido no estaba clara de inmediato, pero ocurrió en una región donde decenas de miles de personas murieron en enfrentamientos entre estos grupos étnicos entre 1999 y 2003.

Baloch señaló que los ataques entre las dos comunidades también desplazaron a unas 350.000 personas a finales de 2017 y principios de 2018.

El portavoz dijo que se había informado de “desplazamientos a gran escala” en tres de los cinco territorios administrativos de Ituri, con personas que huían de los ataques y contraataques, especialmente en el territorio de Djugu.

Baloch citó informes de que ambas comunidades estaban “formando grupos de autodefensa y participando en asesinatos por venganza”.

“El ACNUR teme que esta escalada pueda afectar a gran parte de la provincia”, añadió.