Internacional
Viernes 05 abril de 2019 | Publicado a las 15:30 · Actualizado a las 17:10
Masivas protestas en Argelia para exigir la salida del poder del entorno del expresidente Buteflika
Por Diego Vera
La información es de Agence France-Presse
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Una inmensa multitud volvió a invadir el centro de Argel el viernes, el primero desde la dimisión de Abdelaziz Buteflika luego de un mes de protestas, para expresar su rechazo a que el entorno del expresidente se implique en la transición política.

El expresidente de 82 a√Īos, disminuido por un accidente cerebrovascular en 2013, dimiti√≥ el martes luego de 20 a√Īos en el poder. Desde el 22 de febrero los argelinos se manifestaban para que no se presentara a un quinto mandato en las elecciones que deb√≠an celebrarse en abril y que el exmandatario acab√≥ aplazando.

Determinados a deshacerse del “sistema”, los argelinos volvieron salir a las calles, por s√©ptimo viernes consecutivo.

En Or√°n y en Constantina, las dos ciudades m√°s importantes del pa√≠s despu√©s de Argel, as√≠ como en Batna (300 km al sureste de la capital) se registraron importantes movilizaciones, seg√ļn la televisi√≥n nacional.

“¬°No perdonaremos!”, gritaban los manifestantes, en referencia a la carta de despedida del expresidente en la que pidi√≥ perd√≥n a los argelinos.

Said Wafi, de 42 a√Īos, empleado de un banco p√ļblico, lleg√≥ temprano a Argel desde el interior del pa√≠s. Quer√≠a “ser el primer manifestante contra el sistema. La partida de Buteflika no quiere decir nada si sus hombres siguen gestionando el pa√≠s”.

“Buteflika estaba muy enfermo, no gobernaba en realidad y nada cambiar√° si se va s√≥lo y deja a sus hombres”,
dice Samir Uzin, un estudiante de 19 a√Īos.

En un video publicado en internet, el abogado Mustapha Bushashi, una de las voces de la contestaci√≥n, llam√≥ a los argelinos a que este viernes sea “un gran d√≠a”. “La dimisi√≥n del presidente no significa que hayamos ganado”, advierte.

Los manifestantes piden la partida de Abdelkader Bensalah, Tayeb Belaiz y Nuredin Bedui, tres hombres clave del aparato del poder armado por Buteflika y a quienes la Constitución confía las riendas del proceso de transición.

Bensalah, nombrado por Buteflika hace m√°s de 16 a√Īos como presidente del Consejo de la Naci√≥n (c√°mara alta), debe reemplazar durante tres meses al expresidente el tiempo de organizar nuevos comicios presidenciales, seg√ļn la Constituci√≥n.

Tayeb Belaiz, que fue ministro durante 16 a√Īos, casi sin interrupci√≥n, preside –por segunda vez en su carrera– el Consejo Constitucional, a cargo de controlar la regularidad de los comicios.

El primer ministro Nuredin Bedui era hasta su nombramiento el 11 de marzo el fiel ministro de Interior, “jefe del fraude electoral y enemigo de las libertades”, como lo calific√≥ el jueves el peri√≥dico El Watan.

Agence France-Presse
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“Fase m√°s delicada”

“Respetar la Constituci√≥n” y confiar la transici√≥n y la organizaci√≥n de elecciones a los que encarnan el sistema que fracas√≥, “provocar√° probablemente m√°s protestas, los manifestantes dudan que las elecciones sean justas (…) y libres”, estima Isabelle Werenfels, investigadora del Instituto alem√°n para Asuntos internacionales y de seguridad.

Los manifestantes piden que se creen instituciones de transición para reformar el país y organizar un marco jurídico que garantice elecciones libres.

“El post-Buteflika no est√° claro. La calle y los partidos” de oposici√≥n “piden una nueva Constituci√≥n, una nueva ley electoral”, se√Īala Hamza Meddeb, investigador del Instituto universitario europeo de Florencia.

Argelia entra en “la fase m√°s delicada, ya que la calle y las instituciones pueden dividirse”, estim√≥.

El gran ganador del pulso con el entorno de Buteflika es el general Ahmed Gaid Salah, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.

Agence France-Presse
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La calle, actor principal

Pero, subraya Hasni Abidi, director del Centro de estudios y de investigaci√≥n del mundo √°rabe y mediterr√°neo de Ginebra, “la calle argelina se convirti√≥ en el nuevo actor de la vida pol√≠tica argelina” y “no conocemos gran cosa de las intenciones de los militares sobre la gesti√≥n del post-Buteflika”.

A√ļn m√°s cuando el general Gaid Salah es ampliamente percibido por los manifestantes como un hombre del “sistema” Buteflika, a quien sirvi√≥ fielmente hasta hace pocos d√≠as desde su nombramiento en 2004.

Los argelinos conservan no obstante la esperanza: “Queremos recobrar nuestra libertad, nuestra soberan√≠a. (…) Espero vivir los suficiente para asistir a la democracia en mi pa√≠s”, confi√≥ el viernes un manifestante, Said Zerual, de 75 a√Īos.

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