Internacional
Sábado 16 febrero de 2019 | Publicado a las 04:35 · Actualizado a las 04:36
Hallan 66 muertos en Nigeria en la v√≠spera de la elecci√≥n presidencial: 22 ni√Īos entre las v√≠ctimas
Por Ariela Mu√Īoz
La información es de Agence France-Presse
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

La policía halló 66 personas muertas en el noroeste de Nigeria, en incidentes violentos intercomunitarios, en la víspera de una elección presidencial en este inestable y gigante país africano de 190 millones de habitantes.

“Entre las v√≠ctimas hay 22 ni√Īos y 12 mujeres“, dijo el comunicado del gobernador Nasir El Rufai.

“Nuestras agencias de seguridad hallaron los cuerpos de 66 personas, asesinadas por criminales, que estaban en diferentes sectores del distrito de Kajuru”, al sur de la capital del Estado de Kaduna, escribi√≥ El Rufai en su p√°gina Facebook.

Estas violencias parecen estar vinculadas a las tensiones recurrentes entre agricultores sedentarios, de mayoría cristiana, y ganaderos nómades peuls.

“La situaci√≥n desde hace tres a√Īos es muy inestable, y enfrentamos secuestros constantes y matanzas”, dijo Maisamari Dio, presidente de la asociaci√≥n de la comunidad Adara (agricultores).

Seg√ļn Dio, estas √ļltimas matanzas entre los dos grupos, encerrados en un ciclo infernal de venganza, comenzaron la noche del domingo cuando once personas murieron en manos de grupos criminales peuls.

“El gobierno pide a los l√≠deres comunitarios, tradicionales y religiosos en este distrito evitar toda venganza y tener confianza en las fuerzas de seguridad y en la justicia para hallar a los criminales”, insisti√≥ el gobernador.

El gobernador, cercano al presidente Muhammadu Buhari, ambos en liza para un nuevo mandato, es muy criticado por su incapacidad para restablecer la seguridad en el Estado de Kaduna, víctima de ataques de grupos armados, ladrones de ganado y en donde se enfrentan numerosos grupos religiosos extremistas.

Kaduna fue el foco de importantes episodios de violencia electoral en 2011. Centenares de cristianos murieron luego de la derrota del candidato musulm√°n, el exgeneral Muhammadu Buhari, frente al cristiano Jonathan Googluck.

Elecciones re√Īidas

Los dos principales candidatos son el jefe de Estado saliente Muhamadu Buhari, de 76 a√Īos, y el l√≠der de la oposici√≥n, Atiku Abubakar, de 72, un millonario empresario que fue vicepresidente del pa√≠s entre 1999 y 2007.

Nigeria, primera econom√≠a de √Āfrica y primer exportador de petr√≥leo del continente, tiene 84 millones de electores inscritos ante esta elecci√≥n presidencial que se anuncia muy re√Īida.

El vencedor debe obtener, adem√°s de la mayor√≠a de los votos expresados, al menos 25% de los sufragios en las dos terceras partes de los 36 Estados de la federaci√≥n, a los que se a√Īade el territorio de la capital federal, Abuja. En caso contrario habr√° segunda vuelta.

La oposición podría beneficiarse del mediocre balance económico del jefe de Estado saliente, marcado por una recesión económica (2016-2017) y un fuerte aumento de la inseguridad en numerosas regiones del país.

Compra de votos

Pero la mayor amenaza que pesa sobre las elecciones es la compra de votos por los partidos políticos, que buscan así el apoyo masivo de la población.

En tiempo de ralentizaci√≥n de la econom√≠a, en un pa√≠s donde 87 millones de personas viven bajo el umbral de la pobreza, “ya se sabe lo que la gente es capaz de hacer a cambio de un saco de arroz”, coment√≥ un agente de polic√≠a de Aba.

“Nuestro deber es garantizar que la gente pueda elegir a su candidato libremente, sin presi√≥n, sin tener que mostrar por qui√©n ha votado, tomando una foto con su tel√©fono m√≥vil, por ejemplo” agrega.

La compra de votos es una pr√°ctica habitual en Nigeria, que se efect√ļa a cambio de unos pocos miles de naires ($1.400 a $3.700 pesos chilenos).

“Todos los pol√≠ticos lo hacen” se lamenta un agente de la Comisi√≥n Nacional Electoral Independiente (INEC). “Por eso no se denuncian entre ellos. Salvo tras la proclamaci√≥n de los resultados: el que pierde s√≠ va a quejarse de las trampas del otro”.

Sin embargo, Hasa, la costurera de Kano, no ha perdido su sentido pragm√°tico. Adem√°s de sus oraciones, jam√°s dice no a una peque√Īa gratificaci√≥n.

“Si me ofrecen dinero, lo tomo” dice. “No es un crimen, porque de todas formas es nuestro dinero. Nos lo est√°n devolviendo” se justifica.

Tendencias Ahora