Internacional
Miércoles 26 diciembre de 2018 | Publicado a las 08:32
Un periodista se quema a lo bonzo en T√ļnez y estalla el caos en las protestas por precariedad social
Por Paola Alem√°n
La información es de Deutsche Welle
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Cerca de 20 personas fueron arrestadas en T√ļnez en la segunda jornada de enfrentamientos contra las fuerzas de seguridad, tras la inmolaci√≥n, el lunes, de un periodista como protesta por la precariedad social.

Los datos han sido facilitados este miércoles a la prensa por el portavoz del Ministerio del Interior, Sofiene Zaag.

Seg√ļn esta misma fuente, trece personas fueron detenidas en la ciudad de Kasserine, pr√≥xima a la frontera con Argelia, y otras cinco en la regi√≥n de Tebourba, a 30 kil√≥metros del norte de la capital, durante las manifestaciones nocturnas del pasado martes.

El lunes anterior, Abderrazak Rezgui, un c√°mara de 32 a√Īos que trabajaba en una cadena privada de televisi√≥n, muri√≥ a causa de las heridas sufridas al inmolarse en la plaza p√ļblica de la ciudad de Kasserine con la intenci√≥n de denunciar la degradaci√≥n de las condiciones de vida, principalmente, de los j√≥venes desempleados.

La Policía Judicial abrió este martes una investigación para aclarar las causas de su muerte en la que varias personas han sido interrogadas y podrían enfrentarse a los cargos de asesinato y no asistencia de persona en peligro.

Antes de pasar al acto, Rezgui comparti√≥ un v√≠deo en directo en las redes sociales en el que explic√≥ que con su acci√≥n pretend√≠a iniciar una revoluci√≥n como la que se desat√≥ hace ocho a√Īos tras el suicidio del joven Mohamad Bouazizi en la localidad vecina de Sidi bou Sid.

Aquella acci√≥n desencaden√≥ una marea de protestas sociales en las zonas rurales de T√ļnez que pronto se propag√≥ a la capital y que oblig√≥ a abandonar el pa√≠s al dictador Zinedin el Abidin Ben Ali en lo que fue el estallido de las denominadas “primaveras √°rabes”.

En su mensaje, el periodista denunci√≥ la marginalizaci√≥n y la precaria situaci√≥n social que sufre la regi√≥n, una de las m√°s pobres y deprimidas del interior de T√ļnez.

DW
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“He decidido hoy poner en marcha una revoluci√≥n”

Quien quiera apoyarme ser√° bienvenido. Voy a protestar solo, voy a inmolarme y si al menos una sola persona logra un puesto de trabajo gracias a m√≠, estar√© satisfecho”, declar√≥ el periodista frente a la c√°mara.

Asimismo, invit√≥ a los j√≥venes de Kasserine a salir a la calle para reclamar sus derechos tras ocho a√Īos de “promesas incumplidas” formuladas durante la llamada “revoluci√≥n del Jazm√≠n”.

“Reclamad vuestro derecho, protestad, quemad neum√°ticos… El Estado no quiere movimientos pac√≠ficos”, fueron las √ļltimas palabras de su alegato.

Por su parte, el Sindicato Nacional de Periodistas Tunecinos (SNJT) amenaz√≥ con una huelga general y acus√≥ al Estado de “contribuir a transformar el sector medi√°tico en un foco de dinero sucio que sirve a intereses particulares, sin control y sin respeto por las leyes y la normativa laboral”.

Pese a que su transici√≥n pol√≠tica es a√ļn el √ļnico √©xito que queda de las “primaveras √°rabes”, T√ļnez sigue sumido en una grave crisis econ√≥mica y social sostenida en los mismos problemas que llevaron a la revoluci√≥n: el desempleo, que asciende al 35 por entre los j√≥venes, y la corrupci√≥n, end√©mica en el pa√≠s.

La falta de una verdadera revoluci√≥n econ√≥mica llev√≥ al Gobierno a pedir un pr√©stamos por valor de 2.500 millones de euros al Fondo Monetario Internacional a cambio de una serie de pol√≠ticas de austeridad que tampoco, seg√ļn los analistas, ha sabido hasta la fecha aplicar.

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