Esta sábado se estrena una nueva temporada de La Divina Comida, programa de conversación donde cuatro famosos muestran sus casas y revelan anécdotas de sus vida. Quienes darán vida al episodio son Carlos Díaz, María José Quiroz, Marco Enríquez-Ominami y Natalia Duco.

Precisamente la atleta chilena conmoverá a los demás integrantes del capítulo con una historia de sus inicios en el deporte, cuando a los 14 años se trasladó de San Felipe a Santiago.

“Viví como por dos años en los camarines del Club Manquehue, es que a ver, me dejaron por buena onda porque eso no es para vivir. Mi entrenadora es cubana y por una cosa de logística, porque mi entrenadora tenía que trabajar, porque lo que yo le podía pagar era lo que le podían pagar mis papás, y de eso no iba a vivir”, inició.

“Entonces entrenábamos muy tempranito en la mañana y muy tarde en la noche. Nos quedábamos hasta la noche que cerraban el Manquehue, bajábamos a los camarines, nos cerraban con candado y ahí nos quedábamos”, agregó.

En este sentido, la exitosa lanzadora de bala reveló que con 15 años debió hacerse cargo de su propia alimentación y seguridad en la capital

“Comíamos en la bencinera de la esquina, atún con un tomate, íbamos al súper y comprábamos esas como pastas con agüita. Teníamos un hervidor, teníamos una tele en blanco y negro chiquitita”, concluyó.

Hay que señalar que, al igual que en sus seis temporadas anteriores, el espacio será emitido el sábado desde las 22:15 horas.