La periodista Sara Carbonero (37) y el futbolista Iker Casillas (39) tomaron la decisión de separarse, luego de cuatro años de matrimonio, así al menos lo aseguró la revista española ‘Lecturas’ en su portada.

La pareja que tiene dos hijos en común, volvió a su país natal a mediados de 2020 tras pasar cinco años en Portugal, donde vivieron momentos muy complicados.

No sólo el futbolista sufrió un infarto mientras entrenaba con su club, sino que Carbonero fue diagnosticada con cáncer de ovario.

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Según la revista Lecturas, en febrero pasado Sara debió someterse a una intervención quirúrgica en la Clínica Universitaria Navarra de Madrid, que aunque no ha sido confirmado, estaría vinculada a su enfermedad.

En esos días Casillas visitaba el hospital frecuentemente, pero de acuerdo a la publicación, luego que Sara recibiera el alta médica, ambos habrían almorzado juntos tras lo cual tomaron rumbos distintos.

Los rumores de quiebre de la pareja llevan meses en la prensa española, llegando a especular que incluso viven separados desde hace semanas.

Cómo ha sido la tónica en su historia, ninguno ha desmentido ni confirmado ninguna información acerca de su vida privada. La única excepción la hicieron en 2019, cuando ella fue diagnosticada con cáncer.

En ese momento Casillas dio una entrevista en la que reconoció que no había estado a la altura durante el tratamiento de su esposa, mientras que ella agradeció el apoyo de su entorno cercano, pero no mencionó a su marido.

Iker y Sara comenzaron su romance en 2009, pero se casaron en 2016. Ambos pasaron a la historia de la televisión española, cuando Casillas le robó un beso a Carbonero en plena entrevista, luego que España ganara la final del Mundial de Sudáfrica contra Países Bajos, en 2010.

“Estábamos tranquilamente, es muy romántico y muy bonito, pero ahora me da vergüenza. Cuando subimos al avión de vuelta a Madrid y ya empezamos a ver la foto, los mensajes, la locura, ya pensamos que quizás se había liado un poco más de lo que pensábamos”, dijo Casillas en el documental ‘Colgar las alas’. En tanto, ella lo califica como el “beso de su vida”, pero que “también ha habido muchos otros que no han sido frente a una cámara y que también han sido importantes”.