El pasado 13 de julio, la actriz estadounidense Naya Rivera -conocida por su rol de “Santana López” en Glee- fue encontrada sin vida en el lago Piru de California tras cinco días de búsqueda. Recordemos que la mujer desapareció tras dar un paseo en un bote junto a su hijo de 4 años, quien apareció durmiendo solo en la embarcación y con un chaleco salvavidas puesto.

A semanas de ese triste desenlace, revista People reveló el certificado de defunción de la estrella, el cual dice que su cuerpo fue enterrado en el cementerio Forest Lawn Memorial Park en Los Ángeles.

El documento también confirma que Naya Rivera murió “en cuestión de minutos” por “ahogamiento” accidental, y que hubo ciertas condiciones que propiciaron el deceso. Se descartó que se tratase de un suicidio.

Recordemos que el hijo de la estrella, Josey Dorsey, dijo a la policía que él y su madre estuvieron nadando, pero que ella no volvió al bote. Los investigadores creen -de acuerdo al relato del pequeño- que Rivera usó su último aliento para empujar a su hijo a la nave luego de que los agarrara una corriente.

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Hace unos días, Ryan Dorsey, el exesposo de Naya Rivera y padre de su hijo, rompió el silencio para referirse a la partida de la actriz de 33 años.

A través de un mensaje en Instagram, el también actor escribió un desgarrador mensaje expresando su dolor. “Esto es tan injusto… no hay suficientes palabras para expresar el vacío que queda en los corazones de todos. No puedo creer que esta sea la vida ahora. No sé si alguna vez lo creeré”, comenzó su declaración.

“Acababas de estar aquí… Estuvimos en el patio de atrás nadando con Josey el día anterior. La vida simplemente no es justa. No sé qué decir”, añadió. “Estoy agradecido por nuestros tiempos y por nuestro viaje que nos unió y nos dio el niño más dulce e inteligente que podríamos esperar”, agregó.

Naya contrajo matrimonio con Dorsey en 2014, tres meses después de haber terminado su compromiso con el rapero Big Sean. En 2015 la pareja dio la bienvenida a su único hijo, Josey, sin embargo, tres años después se separaron definitivamente. En los últimos meses habían llegado a un acuerdo para compartir la custodia del niño de cuatro años.